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    Itinerario Político
Ricardo Alemán
23 de enero de 2008

Patricio Patrón, pagan lealtades

Y la gran pregunta es: ¿qué podemos esperar de un gabinete integrado sólo por amigos y leales?

Por cierto, las turbulencias económicas del norte serán una dura prueba para el equipo “meritocrático” de Calderón

Frente a cambios en el gabinete como los que llevaron a Juan Camilo Mouriño y a Ernesto Cordero Arroyo a las secretarías de Gobernación y de Desarrollo Social, respectivamente, casi pasó de noche que el presidente Felipe Calderón encomendó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) al ex gobernador de Yucatán Patricio Patrón Laviada.

Y no tendría nada de extraordinario que un yucateco ex mandatario estatal ocupara una procuraduría como la del medio ambiente, si no fuera porque la de Patrón Laviada en la península terminó como una gestión desastrosa, en medio de denuncias de corrupción y que, al final de cuentas —y por si no fuera suficiente— fue derrotado por el PRI, que de esa manera recuperó la estratégica plaza yucateca, uno de los bastiones históricos de los azules.

¿Por qué, si Patrón Laviada fue uno de los peores gobernadores que ha tenido el PAN se le ofrece ese cargo? ¿Qué méritos le vio el presidente Calderón para entregarle la Profepa? ¿Qué no fue acusado de depredador del medio ambiente en Yucatán precisamente cuando era el gobernador de esa entidad? ¿Qué no era esa, la de premiar la lealtad por sobre la eficacia, una de las fuertes críticas que hacía el PAN a los gobiernos del PRI?

En efecto, el único mérito por el que Patricio Patrón Laviada ocupa hoy la Procuraduría ambiental es el de la lealtad a Felipe Calderón; lealtad que fue evidente desde los tiempos de la precampaña electoral cuando Calderón derrotó a Santiago Creel; cuando se enfrentó y venció a Andrés Manuel López Obrador y, sobre todo, las lealtades de Patrón Laviada fueron evidentes cuando el PAN perdió el gobierno de Yucatán a manos del PRI, en una maniobra política que fue aceptada por muchos como el regreso de las concertacesiones. Es decir, que el resultado de las elecciones en las que se renovó el gobierno estatal fue un resultado pactado.

En esa elección —que se llevó a cabo el 20 de mayo de 2007— se entrecruzaron diversos intereses entre el PRI, los dos grupos que peleaban el control del Partido Acción Nacional y el naciente gobierno de Felipe Calderón. Por un lado, la administración de Felipe Calderón debía establecer una alianza tempranera con el PRI —al inicio de su gestión— para impulsar las reformas que el gobierno se proponía. Para ello decidió pactar la entrega del gobierno de Yucatán, a cambio de iniciar el sexenio con una alianza sólida.

En esos meses la dirigencia del PAN aún estaba en manos de Manuel Espino, quien se negó a esa alianza y mandó como precandidata del PAN al gobierno de Yucatán nada menos que a Ana Rosa Payán Cervera —una personalidad de la extrema derecha que luego quiso ser cooptada por el PRD—, mientras que los gobiernos estatal y federal impulsaron al hombre del poder, Xavier Abreu. Al final de cuentas, el entonces gobernador Patricio Patrón Laviada contó con todo el apoyo del presidente Calderón para sacar la candidatura de Xavier Abreu.

Pero también con Patrón Laviada como operador de esa elección se hizo todo lo necesario para que ganara la candidata del PRI, Ivonne Ortega. En el fondo, Felipe Calderón reeditó la fórmula ideológica y estratégica que a partir de 1988 desarrolló Carlos Castillo Peraza; eso que todos conocieron como las concertacesiones. Es decir, los gobiernos en turno —el del PRI salinista en 1988 y el calderonista en 2006— entregó gobiernos estatales a los opositores, a cambio de una alianza en el Congreso.

Y, en efecto, iniciada la gestión de Felipe Calderón, y una vez entregado al PRI el gobierno de Yucatán, se forjaron los acuerdos que hicieron posibles reformas como las del ISSSTE, la fiscal y la electoral. Lo interesante es que luego del 20 de mayo de 2007, Patrón Laviada alcanzó reflectores mediáticos debido a que se vio involucrado en un escándalo de corrupción de su gobierno, pero todos sabían que, igual que ocurrió con Xavier Abreu, el ex gobernador de Yucatán sería premiado. Y no lo premiaron por sus habilidades, por sus resultados, por sus talentos, sino por sus lealtades.

Y si en los casos de Juan Camilo Mouriño y de Ernesto Cordero Arroyo imperó la llamada “meritocracia”, el fenómeno también se repitió en el caso de Patricio Patrón Laviada. Es decir, los méritos que prevalecieron para ser llevados a los altos cargos que ocupan no son otros que los de su lealtad o amistad con el hoy Presidente. Y la gran pregunta es la siguiente: ¿qué podemos esperar de un gabinete integrado sólo por amigos y leales, más allá de sus habilidades y talentos?

Pero existe otra vertiente que pocos han visto. Es decir, todos recordamos que en el gobierno de Vicente Fox sectores del PAN se quejaron de que los dejaron fuera. Y, en efecto, en el gobierno del guanajuatense fueron pocos panistas de los llamados doctrinarios. Pero si vemos el gabinete de Felipe Calderón, descubriremos que tampoco podemos hablar de espacios ocupados por el panismo doctrinario. En todo caso lo que impera son los amigos del Presidente. Y dónde está el PAN, las voces, los anticuerpos del partido. Están silenciados, porque también el partido fue cooptado. Y en esas condiciones, ¿podrá refrendar su votación el PAN en julio de 2009? Parece imposible. Y si no, al tiempo.

En el camino

Por cierto, las turbulencias económicas y de posible recesión que vienen del norte serán una dura prueba para el equipo “meritocrático” del gobierno de Felipe Calderón. Lo que no se puede negar es que en la lucha contra el narcotráfico sigue dando golpes espectaculares. Y sin duda que eso es bueno… A propósito, EL UNIVERSAL confirmó lo que aquí dijimos el 10 de septiembre de 2007, que el gobierno de Felipe Calderón dará luz verde al aeropuerto en Texcoco. ¿Y sabe usted cuáles fueron las verdaderas razones de peso para esa decisión? Sí, políticas, más que técnicas. ¿Y por qué políticas? Porque el presidente Calderón pretende cobrar el agravio al gobierno foxista.

aleman2@prodigy.net.mx

 
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Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.
 
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