Buscar en:
  
   
    Economía Informal
Macario Schettino
03 de enero de 2008

Mal comienzo

Pues el primer dato de 2008 resultó malísimo. El indicador adelantado del Instituto de Administración de Compras de Estados Unidos reportó un valor de 47.7 para el último mes de 2007. Como usted recuerda, este índice, cuando se encuentra por debajo de 50 puntos, implica una alta posibilidad de contracción del sector industrial para el mes correspondiente

Es decir que durante diciembre pasado la industria del país vecino habría sufrido una contracción, que se suma a las otras señales que tenemos de desaceleración para incrementar la duda de si estamos o no al borde de una recesión en el país vecino.

Esta mala información se combinó con la incertidumbre en Asia Central producto del asesinato de Benazir Bhutto, la líder opositora en Paquistán, que ha provocado un alza en el precio del crudo (sin mucha lógica, pero así ha ocurrido). Las dos cosas nos han dado uno de los inicios de año más triste que se recuerde en las bolsas de valores de Estados Unidos. Tanto el Dow como el Nasdaq cayeron 1.6% en su primer día de operaciones de este año. Como se esperaría, nosotros vamos en el mismo camino, y nuestra bolsa se contrajo 2.8% ayer miércoles.

Sin embargo, lo que más llamaba la atención de los medios de comunicación en este primer día hábil del año no era esta información, sino los cuentos alrededor del TLC, el maíz y demás telarañas. No hay mucha claridad de cómo funciona la economía, según parece, porque los datos que verdaderamente preocupan no son tomados en cuenta, mientras que los que no sirven más que para la anécdota reciben todos los reflectores. Más que un alza de precios en maíz o trigo, o más que algún impacto del ajuste en el precio del gas y la gasolina, lo que tenemos que estar vigilando es el comportamiento de la producción, porque de ella deriva gran parte del empleo, y el movimiento en los servicios.

Aunque el dato de la industria vecina parece muy grave, deberíamos esperar un mes más para verificar su consistencia. No olvidemos que la industria de ese país viene creciendo a un ritmo de 2% anual, y decíamos en las últimas colaboraciones del año pasado que eso parecía ser el piso sobre el que se movería durante 2008. El dato de diciembre todavía no altera significativamente esa interpretación, de forma que las bolsas podrían estar sobrerreaccionando, nuevamente con la idea de presionar a las autoridades monetarias para mayores reducciones en las tasas de interés.

Sin embargo, si hubiese más información confirmando una recesión en Estados Unidos, entonces habría que tomar medidas en México para reducir en lo posible el impacto. No crea usted que se puede hacer mucho. El comercio exterior mueve cerca de 80% del PIB en nuestro país (mitad en importaciones, mitad en exportaciones), mientras que el gobierno tiene bajo su control una décima parte de ello. Así que una caída de 5% en el comercio exterior obligaría al gobierno a gastar 50% adicional para compensar. Y eso es imposible en la situación de miseria del gobierno mexicano.

Pero algunas cosas se pueden hacer, en particular con respecto a la construcción de infraestructura que se anunció para este año. Se puede acelerar el gasto, se puede programar un mayor avance para este año con respecto a los siguientes, se puede incluso incurrir en deuda de manera temporal. No es mucho, pero puede ser importante hacerlo. Ahora bien, cualquiera de esas medidas presionará aún más los precios, que parecen ser el objetivo de los escandalosos.

Así que el gobierno deberá medir bien el impacto de cada una de sus decisiones: no gastar mucho para evitar que lo critiquen por los precios, o gastar para evitar que lo critiquen por una economía estancada. Así es el gobierno.

En cualquier caso, lo importante es que no caigamos en el pesimismo tradicional de quienes se quejan de todo lo que ocurre. La información no es buena, pero todavía no es tan mala. Hay que esperar un poco más. Que eso no nos impida desear un feliz 2008 a todos.

www.macario.com.mx

 
BÚSQUEDA
Autor:  
Columna:
 

PERFIL
 
Doctor en Administración, candidato a doctor en Historia. Ha sido profesor investigador en El Colegio de México y el Tecnológico de Monterrey. Es director de Investigación y Programas Doctorales del Tec de Monterrey, campus Ciudad de México, y director de la sección Finanzas de El Universal. Ha publicado 12 libros. Su columna consiste en análisis sencillos de fenómenos económicos y financieros.
 
Columnas anteriores
 
El último y nos vamos 2007-12-18
 
Parte del problema 2007-12-13
 
Educación científica 2007-12-11
 
La mala educación 2007-12-06
 
Lo que nos falta 2007-12-04
 
 
- A   A   A +
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL