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Esta por acabar el año y las declaraciones oficiales sobre salud y educación sexual no dejan de sorprendernos por su ignorancia y sus prejuicios. Ahora se intenta hacer obligatoria la prueba del VIH sida a futuros contrayentes, y se pretende volver a satanizar a la masturbación, que aquí entre nos, tiene sus ventajas. El Estado de México En días pasados, en el periódico Reforma se publicó: “Pide AN prueba de VIH a parejas”. Se nos informa que el Partido Acción Nacional propuso que para contraer nupcias sea obligatorio el examen del VIH. La iniciativa plantea, según la nota de Enrique I. Gómez, que no podrán casarse quienes padezcan esta enfermedad, pero el matrimonio podrá “realizarse si esta condición es aceptada por el otro contrayente”. “Se exigirá certificado expedido bajo protesta de decir verdad, por un médico titulado o una institución de salud de carácter público... incluyendo estudio de laboratorio que detecte anticuerpos antisida”. Actualmente el Códi-go Civil ya indica que “será obstáculo para el matrimonio la impotencia incurable para la cópula, la bisexualidad y las enfermedades crónicas e incurables que sean contagiosas o hereditarias”. El Código Civil requiere de una actualización; en muy contados casos, la “impotencia “ hoy conocida como disfunción eréctil, es incurable. Los recursos desarrollados en los últimos años permiten que muchos varones que la padecían, puedan mantener su actividad sexual, ¿puede seguir vigente este señalamiento?, ante esta eventualidad ¿sólo se contempla la opción de evitar el matrimonio o se apoyará a la pareja a conocer alternativas?, ¿cómo se comprobará la bisexualidad?, ¿sabrán los legisladores panistas que esa orientación sexual no se elige? ¡Qué bueno que no conocen otras manifestaciones de la diversidad sexual humana!, si no, según su criterio, nadie podría casarse. Evitar que un portador de VIH se case me parece totalmente discriminatorio. El argumento de “evitar el contagio al cónyuge y los hijos” es un mero pretexto. Existen muchas parejas serodiscordantes que han podido tener una vida sexual plena y en muchísimos casos se ha comprobado la efectividad del sexo protegido. ¿Cuánto costarán los tales análisis “prenupciales”?, ¿se contará con la absoluta confidencialidad del laboratorio?, ¿habrá los recursos para atender al seropositivo en materia de medicamentos, atención médica y emocional?, ¿le van a garantizar que no será despedido de su trabajo?, ¿podrá seguir viviendo sin ser agredido? Sabemos muy bien que los portadores del virus, o ya con la enfermedad desarrollada, son víctimas de maltrato dentro de sus propias familias y en los hospitales, sabemos de la carencia de medicamentos ¿cuál es el objetivo de esta propuesta? ¿por qué no invertir recursos para mejorar las campañas preventivas?, ¿por qué no reforzar el uso del condón?, ¿por qué no sensibilizar y educar frente a este mal? La medida suena más a persecución que a salud pública. Sería interesante que además de buscar nuevos casos de VIH, se buscara una óptima atención para los 11 mil 849 casos ya existentes en el Estado de México y que no se dejaran impunes los feminicidios que han caracterizado en los últimos años a la entidad. La fiscal especial para delitos contra mujeres en el estado reportó recientemente que cada tercer día se perpetra un homicidio doloso contra una mujer. También el estado de Jalisco No es la primera vez que este estado nos sorprende con sus criterios que muestran una franca ignorancia respecto a la sexualidad. Ahora se trata de obligar a maestros de biología a decirle a sus alumnos que la masturbación es dañina. Ésto se parece mucho a siglos atrás, cuando se hablaba de la pérdida de la materia gris por su causa, que era una monstruosa enfermedad que causaba la muerte ¡por favor, estamos en pleno siglo XXI! La masturbación, o autoerotismo, es una forma natural de conocer nuestro cuerpo. Un bebé, un niño, una niña, se tocan para sentir, para reconocer. Los adolescentes pueden recurrir a ella para identificar los lugares donde las sensaciones son más intensas. Conocernos es garantía de vivir una sexualidad plena. Tenemos un cuerpo con mucha piel y millones de conexiones nerviosas que nos producen bienestar y nos hacen receptivos al afecto, al amor y por supuesto al placer. Pero la masturbación también puede formar parte del juego erótico de las parejas, nada de que “se masturba porque ya no me quiere”, al contrario, varias parejas buscan estimularse y disfrutar de la masturbación mutua, se vale. En soledad la masturbación es un magnífico pretexto para estar con uno (a) mismo (a). Durante la tercera edad, es una alternativa para el ejercicio de nuestra sexualidad que no desaparecerá por tener más de 60 años. Como dice el doctor David Barrios, “el erotismo no envejece”. La masturbación puede ser una alternativa de sexo seguro, compañía en la soledad y juego en pareja; y en ocasiones se utiliza en algunas etapas de la terapia sexual para padecimientos específicos. Pueden estar seguros: NO provoca acné; NO salen pelos en la mano ni tampoco mezquinos; NO provoca debilidad mental; NO te deja chaparro (a); NO provoca embarazos. Por el contrario, puede darte muchas alternativas para conocer tu cuerpo y además, brindarte muchas horas de bienestar seguro. patricia.kelly@eluniversal.com.mx
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