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El 1 de diciembre, fiesta en Palacio Nacional
El sábado primero de diciembre sí habrá fiesta en Palacio Nacional. El equipo compacto del presidente Felipe Calderón organizó un desayuno con los integrantes del gabinete, representantes de los poderes Legislativo y Judicial, e invitados de los sectores de la sociedad, con motivo del primer año de gobierno, nos confirman. Un cercano colaborador de Los Pinos expresó a este espacio su felicidad por el acto: “Pero no se está planeando, ya está confirmado y claro que se va a recordar esa fecha”. Eso sí, nada que ver con el acto del 2 de septiembre, donde se revivieron épocas del pasado presidencialista. El ágape será austero y con un breve mensaje del mandatario, nos explican. Los asesores del jefe de Gobierno de la ciudad de México, Marcelo Ebrard, preparan una estrategia, un frente común para un sistema de atención rápida contra las extorsiones telefónicas. El Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del DF acompañará este esfuerzo, nos informan. La idea es anunciarlo la próxima semana. El plan contaría con un sistema telefónico que permitirá llamar lo más pronto posible a los familiares, para determinar si están a salvo. Adicionalmente, habrá un sistema de recompensas para quienes denuncien a las bandas dedicadas a este ilícito que pone de cabeza a la gente. El caso más reciente lo vimos en la Cámara de Diputados. Germán Martínez ha dicho que no hay pacto político con Manuel Espino. Ambos son azules pero de distinta tonalidad. Los dos se reunieron ayer en el restaurante Palominos, ubicado en Insurgentes a la altura del World Trade Center. Nos dicen que don Manuel llamó al ex secretario de la Función Pública para verse a las 14:00 horas. Ya metido en la lid del contraespionaje, don Germán mandó una avanzada para preguntar el nombre del propietario y con qué frecuencia acudía Espino a comer a este sitio. Total, el candidato único a la presidencia del PAN finalmente aceptó y llegó a la cita. El asunto es que duraron menos de una hora juntos. Luego llegó un fotógrafo y los dos se salieron del restaurante. Antes de terminar con la edición del documental Fraude: México 2006, el productor Federico Arreola y el cineasta Luis Mandoki visitaron San Lázaro para solicitar la cooperación de los 127 diputados perredistas. Iban muy contentos porque cada uno de los senadores del PRD le había entrado con 10 mil pesos, con recibo de por medio. Pero algo ocurrió y la charola se les cayó de las manos, nos dicen. ¿Qué pasó con la solidaridad perredista?, se preguntará usted. Todo iba perfecto. Los diputados estaban puestísimos para colaborar con la causa lopezobradorista. En el camino hubo un pequeño problema. Don Federico llevó otra promoción al Palacio Legislativo: una edición de la revista El Chamuco que mostraba a Jesús Ortega, jefe de la corriente Nueva Izquierda, con los pantalones abajo. Algunos legisladores fruncieron el ceño y al final todos dijeron que siempre no. En fin, ¿verdad? La negociación de la reforma al código electoral sigue entrampada entre Xicoténcatl y San Lázaro. Dos son los asuntos que tienen varado el trabajo legislativo: las sanciones a los medios de comunicación que violen las disposiciones en tiempos de campaña electoral y cuál de las dos cámaras iniciará el proceso, cuál será cámara de origen, nos explican. Por un lado, se determina que los castigos a los medios pueden oscilar entre 24 y 36 horas (sin publicidad, según el penúltimo borrador). Por el otro, los diputados presionan fuertemente para llevarse el paquete a San Lázaro, cuando los senadores van muy avanzados en el dictamen, nos aseguran.
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