Buscar en:
  
   
    Galaxia editorial
Juan Domingo Argüelles
25 de noviembre de 2007

Hace 100 años, en York, Inglaterra, nació W.H. Auden, extraordinario poeta que en 1939 abandonó Europa y se trasladó a Estados Unidos, donde adquirió la nacionalidad estadounidense. Moriría en Viena en 1973, luego de legar una de las obras poéticas modernas más espléndidas y conmovedoras.

Con motivo de su centenario natal, Editorial Lumen ha publicado —en su emblemática colección de Poesía— el volumen antológico Canción de cuna y otros poemas (Barcelona, 2006), con selección, traducción y prólogo de Eduardo Iriarte.

Es una edición bilingüe de aproximadamente 400 páginas, en las cuales queda lo más ampliamente representado este poeta, uno de los fundamentales del siglo XX no sólo para le lengua inglesa, sino para la poesía moderna en general. Auden, a decir de Octavio Paz, es el poeta que renovó la lírica a tal grado que sus églogas no nos remiten a bosquecillos bucólicos, sino a los bares, cafés y otros ámbitos urbanos donde el poeta y el lector lamentan cuánto han perdido de la naturaleza.

Sostiene el prologuista y traductor que “Auden veía el incesante proceso de afinamiento de su poesía como una manera de aspirar a la plegaria perfecta, un acto de resistencia frente al caos”.

No otra cosa es, por ejemplo, su hermoso poema El más entregado: “Contemplando las estrellas, sé muy bien/ que, por ellas, me puedo ir al infierno,/ pero en la tierra la indiferencia es lo que menos/ debemos temer de hombre o bestia./ ¿Qué nos parecería si las estrellas ardieran/ con una pasión por nosotros imposible de corresponder?/ Si no puede ser igual el afecto,/ que sea yo el más entregado./ Admirador como creo que soy/ de estrellas a las que nada importa,/ no puedo decir, ahora que la veo, que eché/ tremendamente de menos alguna el día entero./ Si desaparecieran o murieran todas las estrellas,/ aprendería a contemplar un cielo vacío/ y a sentir su total oscuridad sublime,/ aunque quizá me llevara algún tiempo”.

En Canción de cuna y otros poemas, Eduardo Iriarte selecciona composiciones de todas las épocas del poeta, incluida aquella que está muy vinculada con los movimientos sociales, cuando Auden tomó partido político y moral por ciertos fenómenos históricos, como la Guerra Civil Española, pero también aclara el antólogo que en cierto momento el propio Auden abjuró de algunos poemas que consideró no sólo fallidos sino falsos. De cualquier modo, en esta antología del centenario están todos los registros del gran poeta británico-estadounidense.

En uno de los poemas de la denominada etapa “comprometida” de Auden, leemos la siguiente estrofa muy significativa: “Lo único que poseo es una voz/ para desarmar la mentira plegada,/ la mentira romántica en el cerebro/ del sensual hombre de a pie/ y la mentira de la Autoridad/ cuyos edificios tantean el cielo:/ no hay nada parecido al Estado/ y nadie existe en soledad;/ el hambre no deja opción/ al ciudadano ni a la policía;/ debemos amar al prójimo o morir”.

Explica Iriarte que, años después, al leer esta estrofa, Auden dijo: “¡Esto es una maldita mentira! Debemos morir de todas maneras!”, y lo cambió para la siguiente edición por “Debemos amar al prójimo y morir”. Y añade el prologuista: “Al no quedar satisfecho con ello, suprimiría posteriormente la estrofa entera, pero como esa solución tampoco le pareció idónea, acabó por desechar el poema en su totalidad, aduciendo que estaba ‘infectado de una deshonestidad incurable’”.

Tal era Auden: un poeta que ejerció la crítica sobre su propia poesía con un enorme rigor. Leer Canción de cuna y otros poemas es una experiencia lírica que no debemos impedirnos.

*Escritor

 
BÚSQUEDA
Autor:  
Columna:
 

PERFIL
 
Este espacio trata los temas relacionados con el libro, los lectores y la industria editorial. Busca ser un servicio para quienes deseen tener información de actualidad sobre estos temas. Propone un diálogo sobre escritores, editores y productores del libro, a nivel internacional. Argüelles es actualmente director de Normatividad de la Dirección General de Bibliotecas del Conaculta y gusta de compartir la experiencia de su trabajo con los lectores.
 
Columnas anteriores
 
Historia de la lectura en el mundo occidental 2007-11-11
 
Gianni Rodari y su Gramática de la fantasía 2007-10-28
 
Los oficios poéticos de Diego José 2007-10-14
 
Monsiváis y ‘las alusiones perdidas’ 2007-09-30
 
Tratado de la estupidez 2007-09-16
 
 
- A   A   A +
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL