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    Serpientes y escaleras
Salvador García Soto
20 de noviembre de 2007

La crisis de la Catedral

Respetable y admirable como ha sido su lucha por los desaparecidos políticos en este país, comenzando por su propio hijo, doña Rosario Ibarra de Piedra, hoy senadora de la República, cometió un grave error al azuzar a las huestes enardecidas en un mitin a “ir a ver” por qué repicaban las campanas de la Catedral.

El yerro de doña Rosario provocó un incidente tan lamentable como peligroso. En un país donde la mezcla entre religión y política nos costó siglos de dominación y más recientemente una cruenta guerra civil por motivos religiosos, en la que murieron 70 mil mexicanos, en un conflicto armado que comenzó, justamente, con la decisión de la Iglesia de cerrar sus templos.

Una turba alentada por la arenga de la señora se introdujo en la catedral metropolitana y provocó destrozos y amenazas a la feligresía. La justificación que dio el PRD a ese hecho fue lo que ellos consideraron “un acto de provocación” por el repiqueteo de las campanas de la Catedral, que se dio poco antes de las 12 del mediodía y que duró 10 minutos.

La vocería de la Catedral, por su parte, afirma que el “repiqueteo” que molestó a los seguidores de Andrés Manuel López Obrador era en realidad un llamado a misa y que se realizó sin ninguna intención hacia la manifestación que se llevaba a cabo en la plancha del Zócalo.

Como sea, se trata de una crisis en la confrontación que desde hace más de un año mantienen lopezobradoristas con el cardenal Norberto Rivera Carrera. Crisis que puede tener consecuencias delicadas para ambas partes y que ya rebasó cualquier límite racional.

Provocaciones hubo de las dos partes. Si bien la arenga de la senadora Ibarra de Piedra fue clara —aunque ahora la niegue—, aun antes de que ella llamara a “ir a ver” por qué sonaban las campanas, hubo un acción deliberada que exacerbó los ánimos en contra del cardenal Rivera.

En una de las pantallas instaladas en el mitin de López Obrador se transmitieron fragmentos del documental Fraude: México 2006, del cineasta Luis Mandoki. Ahí, la multitud pudo ver claramente una escena en la que Norberto Rivera aparece en un ritual en privado, en una casa, y dice: “Bendice, señor, a nuestros hermanos aquí presentes”. Y cuando menciona a los presentes, se le escucha decir. “¡Bendice a nuestro hermano Carlos Salinas!”, mientras aparece la imagen del ex presidente.

Una rechifla generalizada se produjo cuando pasaron esas escenas en la pantalla gigante. La gente ya estaba caliente cuando comenzó a hablar doña Rosario y arengó a la masa de lopezobradoristas: “¿Será que las campanas saludan a esta Convención o será que quieren que callen las voces. ¡Hay que ir a verlo!”.

Más que una manifestación política contra el cardenal Rivera y sus posiciones, la acción violenta de los lopezobradoristas se convirtió en una agresión a un recinto religioso y por tanto en motivo para que quienes profesan esa religión se sientan agredidos.

Cerrar la catedral también representa una decisión extrema por parte de la jerarquía católica de la ciudad. Porque al cancelar la actividad en el recinto, se convoca veladamente a la feligresía católica a responder a las agresiones. Así comenzó la guerra cristera y, aunque el cardenal ya había lanzado advertencias y ni el gobierno federal ni el capitalino garantizaron la seguridad, las connotaciones y reminiscencias históricas de esa decisión no abonan al clima de tolerancia y entendimiento.

Alguien tendrá que mediar o hacer algo para terminar con esta crisis y poner un alto al enfrentamiento entre la jerarquía católica y el movimiento de López Obrador. En el PRD deben entender que un pleito contra la Iglesia católica es un pleito desigual y que su partido lleva las de perder.

Radicales los hay en los dos bandos y se debe evitar a toda costa, por el bien de todos, que esta confrontación política se vuelva un choque de feligresías, de creyentes fanatizados dispuestos a hacer lo que sea por defender su credo.

NOTAS INDISCRETAS... Parece una historia de la Roma antigua; pero entre congresistas se escucha algo que tiene tintes de venganza familiar, de esas que involucran las más densas pasiones y sentimientos. Tres de los hijos de Vicente Fox Quesada, que durante su Presidencia fueron desplazados, en un tiempo alejados de su padre adoptivo y luego entretenidos con regalitos caros, han manifestado muy discretamente su intención de proporcionar información “fidedigna” que compromete a Marta Sahagún y a sus enriquecidos hijos. Ana Cristina, Paulina y Vicente Fox de la Concha, han buscado hacer contacto con algunos de los diputados que integran la Comisión que investiga a su padre. Lo han hecho a través de “amigos” y conocidos de Guanajuato y lo que buscan es proteger al ex presidente y demostrar, con la información que dicen poseer, que si hubo ilícitos, como tráfico de influencias o negocios turbios, fueron obra de Marta y de sus hijos, los Bribiesca Sahagún. “No sabemos bien a bien qué tengan; pero a través de ciertos contactos, han mandando señales de que podrían cooperar con la investigación, más en la idea de que se exonere a su padre y se demuestre que quien manejó las cosas turbias o ilegales fueron su esposa y sus hijos políticos”, comentó un congresista a esta columna... La batalla por Pemex está por comenzar. Hoy el PRD hará pública su propuesta para “rescatar” a la paraestatal y resolver el problema de la falta de recursos para invertir en exploración y explotación de nuevos yacimientos petroleros. La propuesta perredista, que el domingo adelantaba López Obrador, se basa en que todos los excedentes petroleros que obtendrá el gobierno federal por los altos precios del petróleo se reinviertan en Pemex.

Los cálculos del PRD estiman que el gobierno obtendrá en 2008 más de 100 mil millones de dólares y de esa cifra proponen destinar al menos 40 mil millones a la exploración de nuevos yacimientos. Para ello proponen un esquema en el que se compre tecnología a empresas como Petrobras. Otra propuesta que se conocerá en los próximos días es la de un sector del PRI, que plantea que para resolver la falta de recursos en Pemex se aprueben, mediante reformas a las leyes secundarias, la figura de “contratos de riesgo” para que la empresa mexicana pueda asociarse con otras compañías para detectar y extraer crudo de grandes profundidades. La condición de ese sector priísta, ligado al senador Francisco Labastida y al coordinador parlamentario Manlio Fabio Beltrones, es que esos contratos sólo pueda celebrarlos Pemex con empresas paraestatales de otros países y nunca con compañías privadas. La propuesta de esos priístas es vista con simpatía por el gobierno de Felipe Calderón y por el PAN; el problema es que no todos los priístas aceptarían esas modificaciones... Se tropiezan los dados. Aaarrancan semana con Serpiente.

sgarciasoto@hotmail.com

salvador.garcia@eluniversal.com.mx

 
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Como un juego de dados su vida ha sido un deambular entre la prensa escrita, la radio y la televisión. La impredecible política lo ha llevado a ser un duro crítico durante casi diez años en una columna que ha dictado si el país se dirige a Serpientes y escaleras.

Desde hace dos años es la voz dura del programa El Weso, y entre sus avatares periodísticos se encuentra la dirección del periódico La Crónica así como colaboraciones en noticieros de radio y TV, revistas y distinto medios a nivel nacional.

Actualmente conduce el programa de TV-Código 2007, una producción de EL UNIVERSAL TV y que se transmite por Proyecto 40.

Tapatío de nacimiento, es amante del cine de arte, de la buena comedia en teatro y un ecléctico en la música.

 
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