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    Sexualidad
Patricia Kelly
04 de noviembre de 2007

El 2 de junio de 2000, en EL UNIVERSAL se publicó una nota sobre al caso de varios niños abusados sexualmente y las acciones que tomaron sus padres ante ese hecho.

“A más de un año de que ocho niños de entre seis y siete años ... del Colegio Oakwood, de Cuernavaca, Morelos sufrieran el abuso sexual por parte de tres conserjes, padres de familia afectados y la Red de Organismos Civiles de Derechos Humanos, unieron sus esfuerzos para conformar la Coordinadora Contra el Abuso Sexual Infantil.

Más adelante, en esta nota de Mónica Livier Gómez, encontramos: “Los padres de familia exigen también se investigue la probable existencia de una banda organizada, ya que a los casos del Colegio Oakwood le siguieron los abusos de 20 menores por parte de una maestra en el Colegio Liceo Moderno de Cuautla; la violación de un menor por parte del director del Centro de Desarrollo Infantil Paraíso Infantil de Cuernavaca, y el abuso sexual de 40 niños por parte de dos conserjes del Cendi de Tlaquiltenango, Morelos”.

¿Cuántos niños dentro de sus escuelas son abusados sexualmente en cada estado de la República? Toda proporción guardada, me vienen a la memoria las declaraciones que la diputada Marcela Lagarde hizo cuando pretendió elaborar un censo de mujeres muertas por violencia. Dijo que le preguntó a todos los gobernadores de los estados los números que tenían registrados, y para su sorpresa, algunos no tuvieron ni la menor idea. “No sabían de lo que les estábamos hablando”. La investigación fue presentada después de varios meses, y fue necesario esperar la lenta entrega de muchos resultados. Por primera vez, los dirigentes de los estados de nuestra República habían escuchado la palabra feminicidio. ¿Qué sucedería si aplicáramos la misma pregunta en cada estado respecto al abuso sexual de niños y niñas en las escuelas públicas y privadas?

Datos para refrescar la memoria

El 28 de octubre de 2002, varios diarios capitalinos daban a conocer la recomendación 39/2002 que enviaba la Comisión Nacional de Derechos Humanos al entonces secretario de Educación Pública, Reyes Tamez. En ella se hablaba de que “descubrió lo que podría ser una extensa red de pornografía infantil” organizada por profesores de la Secretaría de Educación Pública que utilizaban a alumnos del jardín de niños Arquitecto Ramiro González Sordo. Un día después, en La Jornada se encabezaba la nota con “Son casos ‘aislados’ los abusos sexuales en jardines de niños, sostiene la SEP”.

Este no es un seguimiento riguroso, pero podemos citar algunos ejemplos publicados en los periódicos. Nuevamente EL UNIVERSAL en una nota de Emilio Fernández nos reportó el 24 de mayo de 2004: “Crece violación dentro de la aulas” y daba algunas cifras “Hasta la primera quincena de mayo la Procuraduría General de Justicia del Estado de México había ejercitado acción penal en contra de ocho profesores de educación básica por su presunta responsabilidad en el delito de violación. Significa que en lo que va del año se ha registrado un aumento de casi 300% en los casos de violación en escuelas mexiquenses”.

Más adelante detalla: “La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México ha recibido desde 2003 y hasta el 1 de mayo de 2004, 120 quejas por abusos de diversos tipos cometidos por personal educativo contra infantes”. De cada 10 víctimas de abuso sexual, 6 son niñas; de 10 violaciones, una se da en un centro educativo”.

En el Reforma, del 23 de octubre de 2006 leíamos: “Llegan a SEP 204 casos de abuso”. Hernández, Sierra y Baranda los reporteros, detallaron: “En los últimos 6 años, la Secretaría de Educación Pública ha investigado 204 casos relacionados con abuso sexual a niños de preescolar, primarias y secundarias públicas y privadas del DF. Del total de investigaciones 173 fueron contra maestros, 2 contra directores, y el resto implica otro tipo de personal de las escuelas. (…) De hecho, la Procuraduría General de Justicia del DF recibe en promedio cinco denuncias al mes por abuso sexual cometido en escuelas de la capital”.

¿Y en fechas recientes?

El caso Oaxaca hoy toma relevancia. Inicialmente se hablaba de un caso, pero ante la denuncia valiente de una madre, se sumaron otras que han llevado a pensar que en ese estado también se contribuye a la producción de “trabajos” de explotación sexual infantil.

Una constante de los casos mencionados, es la toma de fotografías o la filmación de la agresión. Los menores reportan uso de cámaras y de terceras personas que presencian el momento. Muy pocos de los agresores han sido detenidos y menos aún, cumplido sus minúsculas condenas. Minúsculas frente al gran daño que producen.

El pasado miércoles 31, Miguel Ángel Granados Chapa dedicó su Plaza Pública precisamente a hablar de la Pederastia en Oaxaca, denuncia los contubernios entre los agresores, sus abogados y los nexos con el poder estatal que los protege y permite su impunidad.

La Secretaría de Educación Pública tiene mucho que hacer en materia de sexualidad. Por un lado defender el derecho que sus protegidos, es decir, sus alumnos y alumnas tienen para recibir una auténtica educación sexual, que por cierto disminuiría el número de abuso de menores. Por otro, tiene que educar en la misma materia a sus maestros que dentro del aula, y supongo yo también fuera, no están entrenados para responder a las inquietudes de sus alumnos, ni tampoco han desarrollado la importante conciencia de evitar que abusen de ellos. Me queda claro que no son todos los maestros ni las maestras, indudablemente hay excepciones, pero entre ellos se protegen. Como a los curas, los directores nada más los cambian de escuela o de estado. Si hablamos con la verdad, sabemos que por el momento no hay un programa eficaz instalado en las prisiones mexicanas para que los agresores sexuales de niños se recuperen. El presidente de Francia propone castración química, en algunos países musulmanes los ahorcan y por aquí, se les deja en libertad lo que garantiza además de la impunidad, el que continúen cometiendo sus graves delitos.

Es tiempo de actuar y proteger de estos infames agresores a nuestros niños, sin olvidar que a estas redes de criminales, las sostienen el dinero, el poder y la corrupción.

patricia.kelly@eluniversal.com.mx

 
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PERFIL
 
Periodista egresada de la UNAM con 30 años de carrera profesional en la radio mexicana. Es pionera de los programas de radio dedicados a la educación y salud sexuales: Prohibido Tocar, Estrenando Cuerpo, Intimo y Séptimo Sentido. Su experiencia en esas áreas la integra hoy a EL UNIVERSAL.
 
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