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    Sexualidad
Patricia Kelly
28 de octubre de 2007

Una vez más los lectores y lectoras nos dan la pauta del contenido de nuestra colaboración. Con gusto respondemos puntualmente a algunas de sus inquietudes.

También les recordamos que tenemos un correo electrónico al final de esta columna en donde podremos recibir y contestar por este medio a sus preguntas.

Prevenir el abuso en la infancia

“Soy una madre que trabaja y por tal motivo mi hijo acude a una guardería del IMSS. En los últimos días he escuchado sobre casos de niños que han sufrido abuso sexual en las escuelas o en la propia familia; sé que este tipo de eventos siempre se han dado, pero ¿cómo puedo orientar a mí hijo de 2 años para que no permita que alguien le cause daño? El tema es muy preocupante y poco hablado”. Jazmin.

Como bien lo señalas el tema está presente, es más denunciado porque hay un poco de más conciencia, y para ti tiene hoy un significado diferente. ¡Qué bueno que desde ahora te ocupas de hacerte llegar información! Una primera sugerencia sería no hacer del sexo un tabú entre tú y tu hijo. A través de diferentes acciones él irá manifestando el interés por su cuerpo o el de otros (as), por ejemplo al estimular sus genitales o tratar de conocer las diferencias con los cuerpos adultos; tú de manera muy natural deberás marcarle límites sin golpearlo, ridiculizarlo o hacerlo sentir que hace algo malo. Segundo, cuando él haga preguntas sobre su cuerpo o cualquier otro tema relacionado con la sexualidad (¿cómo entré a tu panza, ¿qué es hacer el amor?) hay que responderle de acuerdo a su edad; cuando son pequeños por lo regular no exigen grandes explicaciones. Usa un lenguaje claro y directo. Y tercero, confía en él y en todo lo que te comparte. Uno de los principales obstáculos que encuentran los menores al denunciar un abuso es que los adultos no les creen. Los niños no logran imaginar y la gran mayoría de las veces, ni comprender el significado de los abusos, así que los narran tal cual. Logran identificar que es algo incorrecto pero no precisan por qué.

Sin embargo, no vivas con este temor. Así como existe gente muy mala y agresiva, existen otros que cuidan y protegen a los menores. Si tu estableces una buena comunicación, si aprendes a escucharlo y creces junto con él, ambos serán muy afortunados por tenerse. Existen un par de títulos que pueden ayudarte en esta tarea: Déjame Responderte, de Guillermo Solano y Susan Pick de Editorial Idéame; y ¿Qué digo, qué hago?, de Gema Ortiz Editado por AMSSAC.

¿Embarazo tardío?

“Tengo 42 años y deseo tener un bebé. Estoy saliendo de una relación de 12 años con una persona mayor de 65, quien jamás quiso tener una responsabilidad para conmigo ya que en su anterior matrimonio tuvo tres hijos. Para él solo fui la persona que lo tenía que atender en todo lo que pidiera. Ahora me he separado y tengo una relación con una persona de 40 años y quiero hacer una nueva vida. Ambos queremos un bebé, pero tengo dudas de que podamos hacerlo. ¿Quién nos podría auxiliar?”. Alejandra.

Lo primero que a mí me gustaría preguntarte es ¿por qué decidiste quedarte 12 años con una pareja tan dispareja? Permanecer junto a alguien que no nos hace sentir bien, que no se compromete, es una decisión personal; ¿qué necesitabas a los 30 años cuando empezaste con él? Cambiar de compañero no significa que tu autoestima, y sobre todo tu concepto de pareja se haya modificado ¿sigues pensando que estás para “servir” como una forma de retener a tu pareja?, ¿qué aprendiste de esa desagradable experiencia?, ¿ya corregiste en lo que tú estabas equivocada?

Tener un hijo a los 42 no es cosa fácil, se considera un embarazo de alto riesgo que puede tener serias repercusiones en ti y en el futuro bebé. Se requiere de la asesoría médica de tu ginecólogo, a quien debes plantearle todas tus dudas y precisar los riesgos que hoy tiene tu salud. Ese embarazo tendría que ser seguido cuidadosamente para evitar complicaciones. Pero curiosamente a mí me llaman más la atención las complicaciones emocionales.

¿Para qué quieres un hijo a los 42 años?, ¿cuál es el futuro que ves en tu vida de pareja? Muchas mujeres recurren a embarazos tardíos precisamente porque no han resuelto cosas como “su soledad”, misma que quieren llenar con un hijo (a), o porque esperan tener a alguien que las cuide cuando sean mayores ¡gulp!, o lo usan como último recurso para retener a una pareja. Si estoy equivocada has caso omiso de estos comentarios, pero si logro hacerte reflexionar un poco me atrevería a preguntarte algo más: ¿un hijo, para qué? Llegar a este mundo con padres autosuficientes en materia emocional, maduros, con los conflictos básicos resueltos será maravilloso para cualquier menor, porque de una cosa tienes que estar segura, los niños no resuelven tus deficiencias, al contrario, las complican.

Taller para disfunciones sexuales

“Tengo problemas con mi esposa. Yo soy un hombre normal pero no sé que es lo que pasa con ella, nomás no puede llegar al orgasmo si no es con las piernas cruzadas. Yo así como que no lo disfruto mucho, no entiendo porque casi no se deja tocar antes de empezar. ¿Qué se hace en estos casos?”. Juan Carlos.

Nadie nace sabiendo, y en ocasiones vamos aprendiendo de la sexualidad como se puede, a tropezones, con mitos, con limitaciones. Una de las grandes barreras con algunas parejas es que no se dan tiempo para aprender del otro, de la otra. ¿Le has preguntado si le gusta cómo la tocas, cómo la acaricias?, ¿habrá otras zonas de su cuerpo que la motiven más?, ¿podrías mejorar tu técnica de seducción?

Hay un viejo mito que nos limita a hombres y mujeres: “Él va a enseñarte a ella a sentir” y allí vamos los dos haciendo como que sabemos, pero en realidad ni sabemos, ni entendemos y mal sentimos. Todos estos problemas no se solucionan con un libro sobre posiciones exóticas o con manuales de tres pasos, los que verdaderamente buscan mejorar su calidad de vida erótica tienen deseos de aprender y de “capacitarse”.

Hace una semana escribía aquí mismo sobre los mitos de la sexualidad masculina, que si los sumamos a los de la femenina, se hace un auténtico coctel molotov. Pensando en eso, el doctor José Díaz Martínez, médico siquiatra y terapeuta sexual ha organizado un par de grupos para atender las disfunciones sexuales de hombres y de mujeres.

Con esto no quiero decir que todos estamos disfuncionales, sino que, además de ayudarte a corregir irregularidades, te darán herramientas para sensibilizar tu cuerpo y mejorar tu comunicación sexual. Hoy ya trabaja con muy buenos resultados el grupo de varones, y en noviembre se abrirá el de mujeres. A usted y a todos los interesados les sugiero solicitar información al teléfono 5616-3592.

patricia.kelly@eluniversal.com.mx

 
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PERFIL
 
Periodista egresada de la UNAM con 30 años de carrera profesional en la radio mexicana. Es pionera de los programas de radio dedicados a la educación y salud sexuales: Prohibido Tocar, Estrenando Cuerpo, Intimo y Séptimo Sentido. Su experiencia en esas áreas la integra hoy a EL UNIVERSAL.
 
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