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Siempre sí
La última vez que se incorporó un nuevo impuesto relevante fue en 1980, con la introducción del IVA, que sustituía al impuesto sobre ingresos mercantiles, ISIM. Eso permitió mantener la recaudación durante los últimos 25 años alrededor de 10% del PIB, en comparación de 8% que se obtenía en los años 70, sin contar el petróleo. Para encontrar un evento similar antes de eso hay que irse prácticamente hasta 1925, cuando se instituyó el Impuesto sobre la Renta (ISR) para sustituir el impuesto del timbre, que se siguió cobrando para algunas actividades hasta hace poco tiempo, pero que dejó de ser la fuente principal de recaudación del gobierno. Ahora tenemos un impuesto de tasa única (ITU) que apoyará la recaudación del ISR, pero que pronto puede sustituirlo. Además de este impuesto se incluyó otro a los depósitos en efectivo, pero éste no tiene mayor importancia en la recaudación, sino que cumple otros fines. La reforma fiscal tiene entonces la ventaja de incorporar un nuevo impuesto que puede resultar muy útil, pero además promete incrementar la recaudación en 1% del PIB durante el año próximo, y en otro punto en los siguientes años. Como ya hemos comentado en varias ocasiones, este incremento en recaudación era de la mayor importancia, porque las presiones de gasto no se van a reducir fácilmente, y tampoco hay manera de mantener la ordeña de Pemex al nivel que ha estado durante los últimos 25 años. Este incremento en recaudación no crea usted que es mucho dinero ni que servirá para que el gobierno haga lo que no ha hecho en décadas. No es para eso, sino para evitar una seria crisis financiera en los próximos años. Y eso se logra, según todo indica, y es una buena noticia. Pero el otro tema, la modificación de la estructura impositiva, es, si cabe, más importante, puesto que encamina la cuestión fiscal de una manera mucho más sana que la que teníamos. El ISR, que se creó hace 80 años, como veíamos, se ha llenado de huecos y parches hasta dejarlo inservible. En este sentido, la inclusión del ITU ha sido una magnifica idea porque, en lugar de tratar de remendar el ISR, éste queda subordinado al ITU. Si se logra que este impuesto funcione bien, en un par de años se podrá eliminar aquél. Si a este impuesto “plano” se le complementa con un buen impuesto al valor agregado, podríamos tener una estructura fiscal muy moderna, que premiaría el ahorro y la inversión, y no se cargaría excesivamente en las empresas. Esto es muy importante porque, cuando las empresas pagan muchos impuestos, producen menos y en consecuencia contratan menos trabajadores, y tenemos en México un serio problema de empleo, como sabemos. Así, una manera de crear empleos es no cebándonos en las empresas, algo que no todo mundo logra comprender. Por otra parte, una tasa pareja en el IVA, cubriendo casi todos los bienes, actuaría de la misma manera que el ITU, que cierra huecos y por eso permitirá cobrar más. Nuevamente, en el tema del IVA opinan muchas personas que no han podido analizar el tema con detalle o que simplemente no logran ver el panorama completo. Suponen que al cobrar IVA a alimentos esto provocará daños a los más pobres, cuando es exactamente al contrario. La mitad más pobre de este país no lo será más por pagar IVA, sino que lo es porque no tiene acceso a bienes públicos fundamentales para la creación de riqueza: infraestructura básica, educación y salud, todo eso que hemos comentado en esta columna por varios meses. Si queremos que todos los mexicanos tengan una base mínima de la cual partir, y queremos que esa base mínima los haga competitivos en este siglo XXI, esto exige un gran esfuerzo del resto de la sociedad. Una parte de ese esfuerzo ocurre a través del pago de impuestos y el uso adecuado del gasto público que esos impuestos hacen posible. No es la única manera, organismos intermedios, ONG y otras formas de la sociedad civil organizada son también importantes. Pero en México el gobierno es el mecanismo más importante y no parece que este papel vaya a cambiar pronto. Así que hay que darle la bienvenida a la reforma fiscal. Y hay que ir revisando nuestras cuentas, para que a partir de enero no vayamos a asustarnos…
macario@macarios.com.mx
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