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Los medios de Creel Explosivas distracciones El regreso de AMLO
Son días en los cuales Santiago Creel prefirió no ver la televisión, ni sintonizar estaciones de radio. De hecho se hizo el compromiso de no dar ninguna entrevista en radio, ya ni decir televisión, hasta que se discutiera y aprobara la reforma electoral. Es casi medio día del jueves. Con ojos de cansado, saluda a sus compañeros que están en la entrada principal del Senado. Sube las escaleras que lo llevan a su oficina de la presidencia del Senado, en el primer piso del edificio de Xicoténcatl. Aún recuerda que hace casi 12 horas tocó la campana y daba por concluida la sesión en la cual aprobaron la reforma electoral. Todavía oye esos aplausos que casi todos sus compañeros dieron. Creel cumplió su palabra… A partir de ese momento contestará su celular a cuanta solicitud de entrevista le hagan. Se sienta en su escritorio y, frente a él, su pantalla de computadora. Quiere saber qué dicen los portales electrónicos sobre el actuar de los senadores. —Googlearé un poco y veré qué aparece sobre Creel y reforma electoral. En la pantalla aparecen 214 mil links con la información que busca. —Perfecto, creo que con esto, tenemos más cobertura que en el prime time de las televisoras. Con su mano derecha se rasca un poco la barba, ve hacia la derecha e izquierda, como vigilando que nadie lo vea. —Mmm. A ver, ¿Creel y ley de medios? En este momento, antes de dar enter, una voz interna, su otro yo, le pide que se detenga. —Espera, ¿aún no puedes olvidar ese pasaje verdad? —Caray, ya estamos de nuevo en el sospechosismo. Pensé que te había enterrado hace tiempo. Sólo quiero recordar lo que los medios decían. Era todo. Es falso de toda falsedad que no pueda olvidar esa mentada ley. Azota su puño derecho, a manera de enojo. Ve que hay 250 mil páginas con este tipo de información. Uno de los links que más le llaman la atención es uno que se lee: —Insiste Creel, la ley Televisa fue aprobada bajo presiones. Se arremanga su camisa, como si fuera a ponerse en guardia. La lee, y son sus declaraciones del 7 de mayo pasado. —Lo reitero. Las condiciones bajo las cuales se llevó a cabo esa negociación, que todos conocemos, se dieron en medio de una intensa campaña política, en la negociación de compraventa de espacios de televisión. —Creel, Creel: ¿no será que te quieres curar en salud? —¡Jamás! Aquéllos eran otros tiempos, otro sexenio. Ahora, en el Senado trabajamos por ti. —¡Cálmate, Santiago! Estás votando en contra de los spots y ese es precisamente uno de los spots del Senado. —Perdón compañero, pero es la verdad. Ahora vemos por nuestro país, por los intereses de la gente, de quienes nos eligieron. —¿O sea que antes no lo hacías? Mmm. Y bueno, eso de elegir es un decir, porque por ti no votaron, precisamente. Más bien a ti te botaron. —Ya vas ahora con lo de la elección interna del PAN. Echándose para atrás —para nada rajándose, eh— del sillón, cruza su pierna izquierda. —Es que lo tenía todo para ganar… todo. Me iba a sacar la lotería. Con sus ojos cerrados, da un fuerte suspiro. Aprieta la boca. —Claro, lotería la que se llevaron en Televi… Se incorpora rápidamente y como si se fuera a caer del escritorio, se sujeta fuertemente. —¡Calla, calla! —Santiago, en la democracia se toma en cuenta lo bueno y lo malo. Hay pluralidad, hay voces para todo. —Está bien, me la jugué… —Eso lo dijo Lino Korrodi el sexenio pasado. Pero bueno, tú perdiste. ¿Será que ahora te quieres, además, vengar? —Yo perdí; ellos no. Lograron lo que querían. Sus concesiones para jugar sus propios juegos. —Lo que son las cosas Santiago, 10 días antes de que dejáramos Bucareli, firmamos ese permiso para que Apuestas Internacionales pudiera abrir sus sitios de apuestas. ¿Te acuerdas? —¡¿Cómo olvidarlo?! Abrirían 65 centros de juegos… otra de las apuestas era para mí... Acariciándose de nuevo la barba, Santiago Creel ve sobre su escritorio el dictamen de la reforma electoral que aprobaron la noche anterior. —Pero ahora, todo cambia. Son nuevos tiempos, es un nuevo sexenio. —Sexenio al que no ves con buenos ojos… —No digas eso. —En serio, ¿a poco no fue un acto premeditado que le hayan dado el albazo al Presidente con esta reforma mientras estaba de gira? Con sus ojos viendo hacia el techo, responde con un tono entre sarcástico-serio: —Lo digo una y otra vez. Es falso de toda falsedad. Ahora hay una verdadera división de poderes. Que conste que te lo digo yo, quien fui secretario de Gobernación. —Mmm. ¿Hasta del dinero te estás separando? —¡¿Cómo?! —Digo, perdón. Hasta el poder del dinero se está separando del poder político. —Lo dije y lo reitero categóricamente: el dinero es lo que ha distorsionado, es lo que ha pervertido la relación entre medios electrónicos, partidos y candidatos, donde se mezclan intereses económicos, comerciales, políticos e informativos… Se autointerrumpe: —Pero es que… —Nada, déjame terminar… Una relación, por cierto también, en la que nadie o casi nadie puede arrojar la primera piedra, y hay que decirlo con claridad, y yo por delante, en lo que los políticos, pero también los medios, somos corresponsables. —Caray, Santiago, te oigo y no lo creo. ¿Nunca te has preguntado quién le cree a Creel? —Uff. Lo que me faltaba, que tú también salieras con que quieres tu referéndum. —Para nada. Era mera curiosidad. Pero sería bueno que en seis años, o antes, uno nunca sabe lo que pueda pasar en tres años, nos salgas a decir que te presionaron, también, para estas reformas. —Qué, ¿quieres que te diga que acepto mis errores y culpas como hombrecito…? —¿Y por qué tú no? katia.katinka@gmail.com . RECUENTO
Las explosiones en gasoductos de Petróleos Mexicanos en Veracruz, que se atribuyó el Ejército Popular Revolucionario (EPR), quien pidió la presentación de dos de sus compañeros. La Procuraduría General de la República catalogó a la organización armada clandestina como un grupo pequeño, que distrae la atención de las autoridades federales contra el crimen organizado. La llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Cámara de Diputados, para presentar su propuesta de reforma hacendaria. Pidió a los integrantes del Frente Amplio Progresista que tomaran la tribuna para evitar la reforma enviada por Felipe Calderón. Lástima. No le hicieron caso, y la reforma se aprobó, con todo y gasolinazo. ....
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