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La fe en la búsqueda de equilibrio
l Dalai Lama convoca a las sociedades modernas a una “revolución espiritual”. Esto no significa que tengamos que ir a la India para elevar nuestro nivel de conciencia. El camino al despertar es un viaje hacia una dimensión introspectiva que modifique gradualmente nuestros enfoques en la vida cotidiana. Una búsqueda que nos equilibre ante el ritmo de la globalización y la tecnología, para que no perdamos el contacto con la realidad más amplia de la experiencia humana. Un señor prometió darle $100 pesos a un niño si le respondía a la pregunta: ¿en dónde está Dios? El niño le dijo “Yo le doy $200 si me dice en dónde no está” La fe es la creencia en algo superior a nosotros y que sustituye el vacío con el que venimos al mundo. Es la fuerza que nos mantiene confiados ante lo incierto, el motor que nos permite seguir luchando aun cuando nuestra escasa razón desconoce lo que es imperceptible a los sentidos. Según los valores culturales en los que nos desarrollamos, es la significación que le damos a lo inexplicable, ya sea por la vía religiosa, esotérica, material, científica o mitológica; pero alguien difícilmente puede vivir sin darle sentido a su existencia, aunque sea a través de la autodestrucción. La apertura a la información permite cuestionar lo establecido. Son tantas las alternativas comerciales que ofrecen los medios de comunicación para ‘ser felices’ que nos perdemos a nosotros mismos y nos volvemos víctimas de una ansiedad innecesaria. Hasta el más erudito sabe que ninguna doctrina es suficiente para revelarnos la verdad. La sabiduría absoluta es inalcanzable y finita para los seres humanos; terminamos de aprender hasta que el corazón deja de latir y pasamos a ser parte de lo desconocido. Cada vez hay más libros de autoayuda en el mercado y menos seguimiento de la religión. Hay una fuerte tendencia hacia lo exótico para “conectarse con el espíritu”. El pensamiento oriental y el manejo de la energía están de moda, pero de forma superficial. La práctica del yoga se ha reducido a ejercicios y meditaciones baratos para eliminar el estrés. El conocimiento está al alcance de unos cuantos, pero la ignorancia parece colectiva. Estamos preocupados por sobresalir a costa de nosotros mismos, descuidamos al prójimo y lo vemos como un estorbo para lograr nuestros intereses personales. Para entender a los demás es indispensable abrirnos a ellos, procurando la reciprocidad y simetría. Sólo podemos trascender en la memoria de los que están vivos, es contraproducente ignorarlos. El individualismo carece de principios éticos, necesitamos ser más íntegros y compasivos para no heredar más injusticia y violencia. lahojaenblanco@gmail.com
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