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Reviviendo a la ley Conaculta: denuncias y renuncias Seguridad en Los Pinos
DEFINICIÓN TENTATIVA DEL CONFLICTO SOBRE LA TORRE BICENTENARIO: UN “ATENCAZO” DE LOS RICOS HACIA UN GOBIERNO DE IZQUIERDA Dicen en la Cámara de Diputados que están viviendo “días de chingadazos”. Así, tal cual… bueno, pues la cosa amenaza con ponerse peor. Y es que ahora —súbitamente— se decidió (el jueves en una comida) reabrir el tema de la Ley de Medios. De por sí los concesionarios de tele y radio ya estaban “como agua para chocolate” porque la reforma electoral plantea que se queden sin la jugosísima entrada de spots en tiempos de elecciones. Son increíbles las declaraciones de Santiago Creel al respecto de la petición de la CIRT de que escuchen sus argumentos en contra de lo que es una reforma electoral que no les conviene a ellos: que sí los escucharán, claro, pero que no harán nada. ¿Y entonces, para qué los escuchan? Pero han decidido que también es momento para —ahora sí— intentar hacer una nueva Ley de Medios después de que la Suprema Corte echó para atrás la famosa Ley Televisa. Manuel Bartlett, cual porrista, ya instó a los legisladores a armarse bien para la batalla contra la televisora: no ceder y pensar en la patria para no ser “títeres”. Todo con lenguaje bartlettiano, aclaro. ¿Será este el mejor momento? O bueno, ¿puede haber un momento bueno para legislar —y acotar— el poder de las grandes televisoras? Seguro no. Sari, Vela… serios problemas Mal semana se les augura a Sari Bermúdez, ex dirigente de Conaculta; al ex secretario de Educación, Reyes Tamez, y al jefe de los dos: Vicente Fox... Ah, y también a diversas empresas que tuvieron que ver con la construcción —o algo parecido— de la Megavergüenza, perdón, Megatransa… ash, no, otra vez: la Megabiblioteca José Vasconcelos. Hoy los senadores María Rojo y Ricardo Monreal —suspendido en sus derechos partidistas por 8 meses—, acompañados por un grupo de ciudadanos prestigiados, presentarían una denuncia en contra de los ex funcionarios, por las múltiples irregularidades presentadas en lo que se consideró —jaja— la obra cultural más importante del pasado sexenio. Monreal consideró que no puede quedar impune lo que llamó un “monumento a la impunidad”, donde se han tirado a la basura cerca de 2 mil millones de pesos. Pero no sólo el anterior Conaculta está en problemas. Ahora, Sergio Vela, actual director de ese consejo, pidió la renuncia de Enrique Florescano como coordinador Nacional de Proyectos Históricos de la Dirección General de Publicaciones, lo que ha causado indignación entre el medio intelectual mexicano. De acuerdo con la versión oficial, su salida se da, “en congruencia” (léase “en torpe revancha”) porque hace unos días, el propio Florescano renunció a ser parte de la (tome aire) “Comisión Organizadora de la Conmemoración del Bicentenario del Inicio de la Independencia Nacional y del Centenario del Inicio de la Revolución Mexicana”. ¿Cuál fue la razón de Florescano a renunciar antes que lo despidieran? Pues que Vela no ha hecho n-a-d-a, según su costumbre. Ah… Sergio Vela. Cada día se queda mucho más solo. ¿Se dará cuenta el Presidente? Bush, el llorón Quién sabe que le pasó a George W(ar) Bush este fin de semana en la cumbre de APEC. Primero, dijo que estaba en la cumbre de la OPEP (quien hambre tiene en petróleo piensa). Segundo, agradeció a los “austriacos”, en lugar de los australianos. Y tercero: se equivocó de salida (no a la guerra, sino una salida literal), otra vez… ¿Será el termómetro de cómo ve las próximas elecciones para su partido? Y ya que hablamos de Bush, en los Estados Unidos salió una biografía sobre él. La escribió Robert Draper, periodista de GQ, cercano a Bush desde que era gobernador de Texas. Se llama Dead certain: the presidency of George W. Bush que se puede traducir como “Certeza absoluta” o… ¿Cómo Certeza de muerte? Algunas de sus declaraciones son realmente… mmm… bueno, juzque usted. Esta es mi favorita: —Los iraquíes me observan. Las tropas me observan. La gente me observa. Aún así, lloro. Tengo el hombro de Dios para llorar. Y lloro mucho. Lloro mucho en mi trabajo. Apuesto a que he derramado más lágrimas de la que usted puede contar. Que hace una lista de los libros que lee. ¡87 al año! (eso dice el periodista). Que le gusta imitar al doctor Maligno, antagonista de Austin Powers. Que pedalea en su bicicleta hasta quemar mil calorías. Y que ah, cuando deje de ser Presidente no dará conferencias porque pagan cantidades “ridículas”. A su papá le dan más de 50 mil dólares por discurso… Que piensa hacer un “Instituto para la Libertad” y enseñar a líderes del mundo la democracia. Uff. Ah y… que lo que más miedo le da es tener que avergonzarse de sus decisiones (que toma poco tiempo en tomar, por cierto) algún día. Pues en eso, más vale que se vaya preparando, ¿no cree? Powhiri a la mexicana Espero que haya visto las imágenes de la llegada de Felipe Calderón a Nueva Zelanda. Bueno, si no se lo cuento rápido. El Presidente fue recibido en la Casa de Gobierno con una ceremonia llamada Powhiri, un ritual de los maoríes. El líder de la tribu le aventó una lanza (raka tapu) a los pies de Calderón, quien la levantó y se la regresó al líder. Esto para saber si el visitante, nuestro Presidente, venía en son de paz. Luego, juntó su frente y nariz con ellos durante varios segundos para respirar el mismo aire. Interesante, ¿no cree? Fue una gran escena. No sé si coincida conmigo, pero creo que como una señal de que México se abre al mundo, en Los Pinos deberían implementar un Powhiri a la mexicana y aplicarla, por ejemplo…. ¡en la próxima visita de Manuel Espino! Nunca está de más saber si alguien entra en son de paz o de guerra. ¿Qué le aventaría Calderón a sus visitantes? Se aceptan sugerencias… Por cierto, para documentar el pesimismo… al líder del PAN lo balconeó gacho la dirigente del Partido Demócrata Cristiano chileno, Soledad Alvear: ya le dijo que aguas con su cercanía con la llamada Unión Demócrata Independiente y de Renovación Nacional que son tan pero tan de derecha, que siempre añoraron a… Augusto Pinochet. Ellos lo dijeron: —Nosotros sí sabemos qué hacer y por eso el martes vamos a ir a la Cámara de Diputados a entregarles un documento a los legisladores, es decir, les vamos a dar el remedio y el trapito: Andrés Manuel López Obrador, al confirmar su asistencia a San Lázaro, donde presentará su propuesta de reforma fiscal. Ahora, hay que esperar también su presupuesto de Egresos. —Estoy convencido de que ello es una especie de regalo envenenado: José Woldenberg, ante la posibilidad de que próximos consejeros elijan al presidente del Consejo General del IFE. Algo sabe de eso. katia.katinka@gmail.com .
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