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    Itinerario Político
Ricardo Alemán
16 de agosto de 2007

PRD: el cuarto de juntorón

  • El tamaño de los liderazgos es igual al de su capacidad para imponer decisiones y vetos

  • Es imposible predecir lo que resultará del Congreso del partido del sol azteca

    En horas previas al décimo Congreso Nacional del PRD —que arranca hoy y deberá terminar el domingo venidero—, entre no pocos líderes y militantes de las diversas corrientes que cohabitan en el partido político, emblema de la llamada izquierda mexicana, se cruzan apuestas respecto a la supervivencia o no del “cuarto de junto”, una práctica nada democrática que ha prevalecido en todos los congresos del PRD, y que muchos quisieran jubilar hoy.

    El “cuarto de junto” ha sido siempre en el PRD un espacio cerrado, físicamente instalado muy cerca de donde los consejeros deliberan, y en donde se reúnen “los coroneles” y los “dueños del partido”; es decir, los jefes de las distintas “tribus” y los líderes “morales” o “caciques”. En el “cuarto de junto” se pulsa lo que ocurre en las mesas de trabajo del Congreso, se evalúan las propuestas surgidas entre los congresistas, y se calcula cómo y cuándo se meterán a discusión los acuerdos negociados precisamente entre los huéspedes del “cuarto de junto”.

    Cuando los “coroneles” y los “dueños del partido” no se ponen de acuerdo en tal o cual propuesta —de las que se negocian en el “cuarto de junto”—, entonces el tema en cuestión se lleva al pleno del congreso y, en ese espacio —en el que sí se expresan las mayorías y las minorías—, se produce la inevitable confrontación de fuerzas. Para eso sirven las mayorías que “las tribus” llevan al congreso. Es allí donde se cumple el refranero: “el que tiene más saliva traga más pinole”.

    Pero el “cuarto de junto” también es el espacio de los vetos y las imposiciones. Es el lugar en donde la fuerza de los liderazgos tiene sentido y donde muestra su músculo para imponerse a las tribus, a “los coroneles”, en la mayoría de las veces, o incluso para ceder, en muy pocos casos. El tamaño de los liderazgos en turno, dentro del PRD, es del tamaño de su capacidad para imponer decisiones y vetos. Y en la memoria de “los coroneles” están frescas imposiciones —como la pugna entre Heberto Castillo y Cuauhtémoc Cárdenas, para restablecer el diálogo con el entonces presidente Salinas, y para vetar al entonces candidato del PRD a Veracruz, Ignacio Morales Lechuga, quien por cierto, era apoyado por AMLO— que han llevado al partido amarillo a la crisis que vive.

    Por eso, son muchos los que creen y quisieran que el de hoy sea el primer Congreso en el que desaparezca esa simulación democrática que es el “cuarto de junto” y que convierte a los congresos del PRD en una grosera mascarada en la que un puñado de líderes y dirigentes deciden por todos. Pero más allá de los deseos y sueños de no pocos perredistas, lo que en realidad parece un sueño es que el de hoy sea un congreso distinto, ya que los anuncios de “unidad” y de que siempre sí acudirá el “legítimo” al Congreso, más que una convicción o una realidad política intramuros del partido amarillo, parece ser el anuncio de que ya se instaló el pánel para la negociación en el “cuarto de junto”, más allá de las decisiones que pueda tomar el Congreso Nacional del PRD.

    El grupo de Los Chuchos y sus aliados, como todos saben, llegarán al Congreso del PRD con una mayoría abrumadora de delegados. Esa fuerza numérica y política los convirtió prácticamente en ganadores de lo que se discutiría en el Congreso Nacional del PRD. Pero al mismo tiempo, esa victoria anunciada provocó serios conflictos entre sus adversarios, quienes amagaron con retirarse no sólo del encuentro, sino con negar la legitimidad de los acuerdos. Por eso en todos los tonos y en todos los foros Los Chuchos mandaron el mensaje de que el de hoy no sería un congreso excluyente.

    El primero en negarse a participar fue, como también todos lo saben, el señor “legítimo”, quien en lenguaje cifrado en sus recorridos por todo el país, y con toda claridad por lo bajo, echó a caminar la especie de la ruptura frente a la posibilidad de que con su fuerza numérica y política Los Chuchos pretendan aplastar a su grupo. Como ya se dijo aquí, las advertencias llegaron incluso al extremo de hablar de “traición” y de enderezar contra Los Chuchos —a los que en público llamó izquierdistas que cambiaron el morral por camionetas Suburban— la figura de los tribunales populares.

    Apenas en días previos al Congreso Nacional, y luego de una ríspida negociación, Andrés Manuel López Obrador aceptó participar hoy en el acto inaugural —en donde enviará un mensaje que en realidad no será otra cosa que la línea que deban seguir los trabajos—, pero dejará a uno o más representantes en el “cuarto de junto”, para que junto con Los Chuchos y con el resto de “los coroneles”, negocien lo que sea negociable. En pocas palabras, para que defiendan los intereses del “legítimo”.

    Por esa razón, y a pesar de que Los Chuchos tienen todo para alcanzar la dirigencia del PRD, luego de una larga lucha de poco más de una década, es imposible predecir lo que resultará al final del congreso. Y es que en el “cuarto de junto” se apretarán tuercas y se cambiarán rondanas, pero sobre todo, se exhibirán facturas y se cobrarán agravios. En el “cuarto de junto” se medirá el peso político, el respaldo o el miedo que aún provoca el señor “legítimo”, quien, según algunos perredistas, una vez más puede salir del congreso con el control del partido.

    Por cierto, en el “cuarto de junto” también se evaluará una jugada estratégica que lanzaron desde la casa presidencial, en la cual el gobierno de Calderón tuvo el cuidado de anunciar que aceptaba las propuestas del Partido Revolucionario Institucional en materia de reforma fiscal y de renovación del régimen fiscal de Pemex, lo que quiere decir que el PRI está casi amarrado para dichas reformas, potencialmente para la reforma electoral y, en una de esas, para alcanzar algunas garantías para el Informe —por cierto, en la Permanente no se desechó la propuesta de modificar el formato del Informe, sino que se mandó a comisiones—, lo que deja en una situación harto incómoda al Partido de la Revolución Democrática, en donde todo puede pasar entre hoy y el domingo. Al tiempo.

    aleman2@prodigy.net.mx

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    Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.
     
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