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Sexualidad
Vecinos trabajandoEl cuerpo es nuestra tarjeta de presentación, nuestra historia física y emocional está escrita en él. Las caricias lo moldean y suavizan, los golpes y el maltrato le dejan cicatrices dentro y fuera. Si me quiero o me odio también lo puedo decir a través de mi cuerpo y no hay que olvidar que él es también el medio por el cual vivo mi sexualidad ¿quiero que se me acerquen?, ¿deseo ser tocada (o) o lo evito?, ¿mi cuerpo casi en huesos es una forma de no crecer ni permitir la cercanía? ¿Una capa muy gruesa de grasa puede ser mi protección y garantía para no expresar mi sexualidad? Carta a nuestra redacción “Soy una mujer de 24 años, y en este momento de mi vida estoy pasando por dificultades de personalidad. Mi problema esencial es que no me acepto a mí misma y tengo una autoestima muy degradada desde hace tiempo. “He llegado al punto hasta de no querer salir de mi casa ni siquiera para ir a la escuela, estoy estudiando una ingeniería. “Como es de suponer, este trimestre voy a salir de la patada. Mis memorias de infancia me revelan que yo siempre me quise a mí misma, casi siempre fui una niña muy feliz y extrovertida, pero desgraciadamente también desde muy temprana edad he sentido el rechazo y críticas de mi familia. Siempre he sido la gorda y ya me han convencido que no valgo la pena y que ningún hombre podría enamorarse de mí dadas mis condiciones estéticas. “Sé que eso no es cierto, ya que recientemente he convivido con personas que desmienten eso, pero aún así es difícil aceptarse después de tantos años de humillación. Dados mis recursos económicos no puedo darme el lujo de ir a terapia, ya que sé, sería la mejor opción, por eso es que te pido que me recomiendes una bibliografía que pueda ayudarme a salir de este problema y vencer esta depresión”. Una joven con muchos kilos y muy poca autoestima ¿Merezco o no vivir mejor? La autoconmiseración, puede ser un gran obstáculo para resolver el problema de tu exceso de peso, pero responsabilizar a otros de lo que tú sientes y vives es la garantía de que no superarás el problema. Si le das a otros (as) el poder sobre ti y tus pensamientos, es igual que dejarles tu vida en sus manos. El asunto, me parece, requiere de otra estrategia. Ya sabes que tienes un problema ¿cómo puedes resolverlo? Es cierto, hay una etapa de nuestra vida en que vamos formando una imagen de nosotros a través de las ideas y conceptos de quienes nos rodean, pero por suerte eso no pasa toda la vida. Si de chiquita te decían gorda, que nadie te iba a querer, que no valías, por supuesto que te ponen un camino más complicado, sin embargo, esas voces ahora pueden ser controladas. Tú puedes cambiar los mensajes hacia tu persona, pero con ayuda profesional. Cuando me dices que “no tienes los recursos necesarios para pagar una terapia”, me parece que en realidad quieres decir “no merezco salir de este problema”. Te informo que desde hace muchos años funcionan en nuestro país los grupos de Comedores Compulsivos en donde se abordan gratuitamente los diferentes trastornos de la alimentación, básicamente el trastorno por atracón, esa manera incontrolada y obsesiva de comer. En los diferentes estudios sobre los problemas alimentarios aparecen como constante emociones no resueltas, miedo a crecer, e incluso muchos afirman que detrás de una anorexia, bulimia o compulsividad para comer, existen historias de abuso sexual. En el caso particular de personas obesas Sandra Weinstein en su libro ¿Cuánto debo pesar para que me acepten? Afirma: “La obesidad en la mayoría de los casos es provocada por problemas sicológicos como depresión, negación, sentimientos de inferioridad, aislamiento, hostilidad y trastornos del esquema corporal. “En general, quienes padecen este trastorno tienen poca capacidad para enfrentarse al problema y recurren a excusas para no aceptar la propia imperfección… muchas veces se descalifican realizando actos destructivos como comer en exceso…” Los alimentos en una mente y cuerpo enfermos, son una manera de adormecer las emociones, de satisfacer el “hambre emocional”. Geneen Roth en Cuando la comida sustituye al amor cita un caso: — “Yo como por la misma razón que mi amigo alcohólico bebe. — ¿cuál es esa razón? Preguntó. — Por el dolor. — ¿Y que pasaría si dejaras de sentir ese dolor? — A lo que le respondieron: “como dice mi amigo, la cuestión no es si me tomo este vaso de vino o no, sino si me tiro de este puente o no”. Acciones positivas Salvo en casos excepcionales, los problemas de sobrepeso están íntimamente ligados a las emociones no resueltas. ¿Qué esperas para actuar? Veinticuatro años es una edad en la que estás muy a tiempo de hacerte responsable de ti misma, de tu sufrimiento, de tu sobrepeso. Yo no me trago el viejo truco de que para equilibrar nuestras vidas es necesario un gran capital económico, en realidad pienso que se necesita un gran deseo de dejar de sufrir y actuar en consecuencia. Tu depresión puede ser tratada de manera muy económica en el Instituto Nacional de Psiquiatría o en el Hospital Fray Bernardino Álvarez en donde dan consulta externa a precios muy accesibles y con personal altamente profesional. E insisto, los grupos de Comedores Compulsivos son gratuitos. La bibliografía sobre autoestima te la cambio por aquella en la que no solamente encontrarás la forma de solucionar tu sobrepeso, sino que te darán elementos para aprender a comer y equilibrar tus emociones. La elección de una pareja más o menos sana, y el ejercicio placentero de tu sexualidad también se verán beneficiados cuando tu te sientas digna de ser amada.. patricia.kelly@eluniversal.com.mx BIBLIOGRAFÍA “La obsesión de comer”, de Jane R. Hirschamannn y Carol H. Munter. Editorial Paidós “Cuando la comida sustituye al amor”, de Geneen Roth. Editorial Urano “¿Cuánto debo pesar para que me acepten?”, de Sandra Weinstein. Editorial Grijalbo
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