El Universal Columnas
El Universal Universal, ElUniversal, México, Mexico, DF, Periódico, Periodico, Noticias, Información, Informacion, Clasificados, Avisos, News, Newspaper, Information, Editoriales, Columnas, Internacional, Nación, Nacion, Estados, Ciudad, Finanzas, Deportes, Espectáculos, Espectaculos, Cultura, Galería, Galeria, Clima, Horoscopos, Aviso, Oportuno, Dinero, Fotogaleria, Ocio, Especiales, Compras, Entretenimiento
 
 Buscar en: 
  
 
   
    Panorama Norteamericano
Eduardo Valle
28 de abril de 2007

P ara principios del año 2005 el personaje reapareció. Era nada menos que coordinador de la Región Oriente en la Secretaría de Protección del Distrito Federal. Su jefe nominal, Gabriel Regino. Su jefe real: Marcelo Ebrard, hoy jefe de Gobierno en la ciudad capital. El 23 de noviembre de 2004 un grupo de tres policías federales fueron linchados en la delegación Tláhuac; sólo uno sobrevivió al ataque. Para febrero de 2005 cuatro jefes policiacos del Distrito Federal estaban obligados a rendir cuentas de sus acciones y omisiones en este asunto. Entre ellos el reconocido policía Ignacio Flores Montiel, quien fuera integrante del Grupo Jaguar, bajo las órdenes de Arturo Durazo alias El Negro .

En el libro El segundo disparo: la narcodemocracia mexicana, en las páginas 73 a 80, en el capítulo titulado "Roberto Mancilla", Ignacio Flores Montiel es ahí el personaje central. Roberto Mancilla fue asesinado a balazos de pistola calibre .45 en los primeros días de febrero de 1993, en Chiapas. Jorge Carpizo McGregor, entonces procurador general de la República, me envió a investigar el homicidio de Roberto, un estimado y respetado colega. Para el 12 de febrero existían dos hipótesis generales: 1. El homicidio fue cometido por motivos pasionales. 2. El móvil fue represalia por alguno de sus escritos. En diciembre y enero Roberto Mancilla expresó serias preocupaciones sobre su seguridad física tanto a su familia como a colegas. Entregué los resultados de mi trabajo al procurador Carpizo, incluyendo la recuperación de un proyectil .45, y expresé mis recomendaciones para dar continuidad a las investigaciones.

Chiapas y en particular su capital estaba conmocionada por los asesinatos en serie cometidos contra homosexuales. Corrían toda clase de rumores en relación con estos homicidios; pero la gran mayoría involucraba a personajes muy poderosos, presentes en el gobierno del estado. Imposible tratar de ellos en una comunicación oficial. Pero el 14 de febrero envié un memorándum al procurador Carpizo: "Sobre la inseguridad pública en Chiapas". El segundo párrafo dice: "Debe destacarse el hecho de que todos los organismos de seguridad pública (policías municipales, Dirección de Seguridad Pública en el estado, Policía Judicial y un sui géneris aparato político de escucha, instrumentado por medio de taxis) son coordinados por un hombre (Ignacio Flores Montiel), que se encuentra bajo el mando del procurador de Justicia del estado y, luego, del gobernador. En los hechos el coordinador de Seguridad Pública es el tercer hombre más importante del gobierno del estado y tiene en sus manos los instrumentos necesarios para bloquear o neutralizar órdenes del procurador y del propio gobernador".

Frente a esta situación recomendaba: "A) Diversificar y mejorar la presencia de la PGR en el estado...". Y "B) Con los medios adecuados, promover la eliminación de la ´coordinación´ de los servicios de seguridad pública...". Es decir: eliminar la base del poder entregado por Patrocinio González Blanco Garrido a Ignacio Flores Montiel. Un poder real que, en esos días, el gobernador sustituto Elmar Setzer seguramente no podía neutralizar sin alguna ayuda. Luego dos trabajadores universitarios fueron acusados del crimen: escribí en El segundo disparo: "Meses después, las autoridades de Chiapas buscaron dos ´chivos expiatorios´ en el caso de Mancilla. Los ´presuntos responsables´ se encuentran ahora en libertad y el asesinato todavía no se resuelve".

Luego de 14 años de impunidad, la fiscalía especializada en delitos contra periodistas de Chiapas, informa don Miguel Ángel Granados Chapa, logró establecer responsabilidades por este homicidio, señalando al ex agente de la Policía Judicial, Salvador Verde Gracián, como el autor material. Quien habría contado como cómplice a un madrina llamado Wallas o Wallace Hernández Santos.

Estos hombres y otros jefes policiacos como Ramón Herrera Bautista y Javier Palomeque Malthus, escribe don Miguel Ángel Granados Chapa, formaban parte de una "brigada blanca" local. Ese Escuadrón de la Muerte era dirigido nada menos que por Ignacio Flores Montiel, detenido en la ciudad de México este 20 de abril de 2007. Pero Flores Montiel ya no era coordinador de una región de la Policía del Distrito Federal. Fue ascendido: se desempeñaba como director operativo de la Policía Auxiliar. Nada más y nada menos. El jefe de un Escuadrón de la Muerte, cuya opacidad (al menos) está documentada, se convierte bajo el gobierno del "izquierdista y socialdemócrata" perredista en... director de una Policía, la cual actúa en todo el territorio de la entidad. No es el único caso: "el retorno de los negros" está verificado desde el inicio de este gobierno. Ahí están y no han olvidado sus viejos y temibles métodos. Las peores predicciones se convirtieron en realidad en el DF. "El retorno de los negros" ha cristalizado y ellos se encuentran de nuevo presentes en los cuerpos de seguridad pública de la capital de la República. Alentó su retorno Marcelo Ebrard quien, por alguna extraña razón, por muchos años ha manifestado su gran admiración por personajes vinculados directamente con la Dirección Federal de Seguridad y la Brigada Blanca. Hay tiempo para decir: cuidado. Algo grave, muy grave, está pasando. Ahora y aquí. El responsable político es, obvio, el jefe de Gobierno del DF.

¿Cuál guiso les prepara a los habitantes de la capital el jefe de Gobierno? Imposible definirlo hoy pero los ingredientes están a la vista. Y habría que tomar todas las precauciones. Además del crimen organizado y el desorganizado hasta podrían aparecer Escuadrones de la Muerte. Primero para "limpiar la ciudad"... al gusto de los gobernantes. Y después para cualquier cosa... al gusto de los gobernantes. Al gusto, para ser precisos, de Ebrard y su selecto grupo, tan notorio en especialidades. Como se mostró en el caso del escandaloso saqueo de una institución creada para "beneficio" de los bomberos de la delegación Cuauhtémoc. El ascenso y nombramiento de Flores Montiel da para cualquier escenario. Y los de otros "negros" que andan por ahí: en las filas de las policías.

Urge entonces dar a conocer en forma pública los antecedentes de cada jefe de policía en la capital. Algunos daños se podrán evitar.

Mvalle131@aol.com

 
BÚSQUEDA
Autor:  
Columna:
 

PERFIL
 
Eduardo Valle se graduó en la Escuela Nacional de Economía de la UNAM. Fue dirigente del Partido Mexicano de los Trabajadores, diputado federal y asesor del procurador general de la República, Jorge Carpizo. Desde hace algunos años reside en los Estados Unidos.
 
Columnas anteriores
 
Es la estructura, compañero 2007-04-21
 
El señor Ye Gon 2007-03-31
 
Panorama Norteamericano 2007-03-24
 
El decomiso y sus preguntas 2007-03-17
 
La simulación y el crimen 2007-03-10
 
 
- A   A   A +
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL