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Víctor Hugo Círigo, coordinador de los asambleístas del PRD, sale del edificio principal de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, en el zócalo capitalino.A su izquierda ve la catedral metropolitana. Debajo de los famosos arcos, se encuentra a opositores a la despenalización del aborto. Está decidido a no crear más polémica. Acelera su paso y no los ve… pero sí los oye. Bajo su propio riesgo decide irse a pie al recinto legislativo. A Alejandro, su chofer, le dice que se adelante, se irá caminando, bajo su propio riesgo. Comienza su recorrido. Justo en la esquina con la calle de Madero, se encuentra a una monjita que le pide una ayuda para un hogar de niños desamparados. Le hace señas de que no trae cambio… Se atraviesa para irse por la sombrita. Pasa frente a esas tiendas que venden artículos religiosos. A pesar del rápido paso que lleva, ve diferentes imágenes, una de la Virgen de Guadalupe. Enseguida, pegada a un poste, una calcomanía con fondo negro y letras blancas: —Abortemos la ley. Firma la organización Denmechace, la misma que patrocina los spots de Chespirito. —No se vale. Hasta aquí me siguen estos cuates. Se han convertido en una verdadera amenaza —dice una parte de sí mismo. —No, no veas todo con ojos de amloísta… ¡no, no, no!, pe-rre-dis-ta… bueno, como sea, con ojos de complot. Es mera coincidencia. —¿Será? —Sí hombre. No todo es así. Sigue caminando y llega a la esquina de Bolívar e Isabel la Católica. De repente oye unas voces que le hace poner cara de susto: —Hoooooosanna en las altuuuuuras…. Bendito es el que vieeeeene… en nombre del Señor… Comienza a correr, pensando que lo sigue algún grupo católico antiaborto… —Lo ves, ve cómo estás Vic. Pasaste junto a la iglesia de La Profesa, y están orando —se recrimina —Nadie te viene siguiendo… —Es que no sabes. Luego de que la Guardia Nacional Mexicana me amenazara, no es fácil andar por la calle. —Sí, pero ya levantaste la denuncia por eso ante la Procuraduría capitalina. O qué, ¿a poco no confías en nuestras autoridades capitalinas? —Claaaro que sí confío. (Sus lentes dejan ver que levanta la mirada hacia el cielo, y comienza a chiflar a manera de burla). Toma uno de los dos teléfonos celulares que siempre carga y le marca a José Carvajal, su secretario particular. —Comunícame con el Cuervo… —¿A poco quiere hablar con Arturo de la Peña, el comandante de la Guardia Nacional Mexicana? El que lo amenazó… —No, no, no. Con Jorge Díaz Cuervo… Del otro lado del auricular, su secretario particular se encoge en hombros en su sillón. —Orita se lo comunico. El coordinador perredista se relaja y continúa caminando. Suena su celular. Su identificador de llamadas con imagen muestra un cuervo…. —Mi aliado diputado, cómo está. —Bien, aquí checando el blindaje que mandaste. Se refiere al dispositivo policiaco implementado en la ALDF. —Es por el Bien de Todos. Contesta Círigo. —Mmm. ¿Ya andas reviviendo campañas o complots? —No. Ni me lo recuerdes, que ya ando con toda una psicosis marca ACME. —No me digas que esa es una nueva asociación antiaborto…. —Mmmm. Mejor olvídalo. Sabes, tenemos que cerrar filas en torno a la votación para el próximo martes. Los ataques no paran; pero no hay de qué preocuparse, por lo pronto, tanto tú, como Lety Quezada, Isaías Villa y yo tenemos marcaje personal cortesía de la Procu capitalina para que nada nos pase. Estamos lidiando con la ultraderecha… Antes de colgar, quedan de verse en la esquina de Bolívar y Tacuba, para que lleguen juntos a la Asamblea. Círigo llega al punto y se encuentra con su colega. A su lado pasa una señora con su hija. Una lleva una cartulina con el mensaje: —Sí a la vida, no a la muerte. No sean asesinos… La otra, una foto de un cuervo comiendo lo que parecen ser fetos de un polluelo. La madre de familia le dice a la jovencita: —Mira nena, estos son dos de los chillones y chismosos que no se aguantan nada y andan demandando a quienes defendemos la vida. Deberían lincharlos…. Díaz Cuervo le dice a su compañero, pero en voz baja: —¿Lincharnos? ¿Y el respeto a nuestra vida? Defienden la vida, pero nos quieren ver bien muertos. Círigo hace la seña como si se pusiera un candado en la boca. Caminan y por fin llegan e intentan pasar el retén policíaco instalado en las escalinatas del recinto legislativo. Ahí se encuentra con los otros dos legisladores amenazados. Los ve con cara de preocupación y sorpresa por todo el despliegue que hay. —Que no panda el cúnico. Ustedes y yo estamos muy seguros —les dice. Con una cara de sorpresa lo voltea a ver el diputado Díaz Cuervo: —Víctor, no crees que lo menos sano que puedes hacer en estos momentos es parafrasear a Chespirito. —Perdón. Se me chispoteó… pero síganme los buenos… Sube los escalones como si fuera el Chapulín Colorado. Los otros tres legisladores lo observan desconcertados, mueven su cabeza y los tres al mismo tiempo se dicen: —¡No puede ser! Con estas cosas, a ver si el martes no nos abortan el dictamen a la mera hora. RECUENTO La muerte de más de 30 estudiantes en la Universidad Tecnológica de Virginia, en Estados Unidos, a manos del estudiante surcoreano Cho Seung Hui. En medio de toda esta crisis, otro de los debates que se suscitaron fue por la decisión de la NBC de transmitir el material que el propio estudiante, antes de suicidarse, les mandó. Bien podríamos entonarle las cuatro estaciones a Marcelo Ebrard. Luego de sus playas artificiales, planea refrescar el verano con aspersores de agua en varios puntos. En invierno planea poner pistas de hielo (lástima en plena primavera se le adelantaron en Tlaxcala). ¿Y en otoño?
La decisión tomada por el Vaticano, de eliminar el “limbo”. Que es una “visión excesivamente restrictiva de la salvación”. Informaron que hay razones para pensar que aquellos niños que no fueron bautizados y murieron, “se salvarán y disfrutarán de la visión de Dios”.
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