|
WACK! Art and the Feminist Revolution
La noche del 1 de marzo, durante la inauguración de la exposición WACK! Art and the Feminist Revolution (¡WACK! El arte y la revolución feminista), no sabía para dónde voltear. En vivo y a todo color, ahí se reunieron algunas de las grandes divas del arte, como la francesa Orlan, la argentina Marta Minujín o Carolee Schneemann y Judy Chicago de EU. También circulaban otras más discretas pero igual de talentosas como Sonia Andrade de Brasil o Eleanor Antin de EU. Pero además había obras de 119 mujeres artistas de 21 países que durante los años 60 y 70 trabajaron en el contexto del movimiento feminista, que de acuerdo con la premisa curatorial de esta muestra histórica, cambió de manera fundamental la forma en la que percibimos y entendemos el arte. Muchas de las participantes en la exposición se asumieron como artistas feministas, pero no todas. Sin embargo, sus obras dieron pie a un intenso diálogo sobre temas como identidad y cuerpo, los lazos entre arte y política, así como del desarrollo de nuevas formas de concebir y distribuir el arte que respondieran a estas inquietudes. Curada por Cornelia Butler, esta muestra empieza a dimensionar la profundidad del impacto de estas propuestas. La lista era impresionante. Marina Abramovic, Lygia Clark, Louise Bourgeois, Eva Hesse, Joan Jonas, Ana Mendieta, Yoko Ono, Nancy Spero y Valie Export eran sólo algunas. Pero yo, que me especializo en el trabajo de las mujeres artistas, en especial feministas, estaba impresionada por todo el material que desconocía, como el de Magdalena Abakanowicz de Polonia, Helena Almeida de Portugal, Theresa Hak Kyung Cha de Corea o de Assia Djebar de Algeria. Estar en la inauguración fue un privilegio, pero lo más maravilloso es que yo también estaba participando como artista con la documentación de la instalación El tendedero, que se presentó en 1978 aquí, en el Museo de Arte Moderno, en el Salón 77-78, Nuevas Tendencias. Desafortunadamente, no incluyeron a Magali Lara, Pola Weiss y Maris Bustamante, que también abrieron brecha en México en cuestiones de arte y género. Uno de los aspectos más fuertes de esa época fue el trabajo colectivo. Esta muestra reúne la obra de algunos colectivos de performance, como Disband de Nueva York o Lesbian Art Project en Los Ángeles. Es apenas una probadita, pero suficientemente contundente para mostrar que hay una veta enorme por estudiarse. Algo muy valioso de la exposición, que está sustentada por ocho años de investigación, es la inclusión de lo que sucedía en otras partes del mundo. A pesar de que es apenas una introducción, muestra la enorme riqueza de lo que generó el feminismo en términos artísticos globalmente. Si bien en la exposición misma no hay información que le permita al público entender el contexto en el que se generó esta obra, lo cual es fundamental para captar su significado, publicaron un espléndido catálogo y en la página de internet de la exposición (http://www.moca.org/wack/) está el blog con textos, imágenes, videos y entrevistas de gran utilidad para los interesados en el tema. WACK! Art and the Feminist Revolution estará hasta julio en el MOCA y posteriormente se presentará en PS1 en Nueva York, en el National Museum of Women in the Arts, en Washington, y en la Vancouver Art Gallery, en Canadá. Muy al estilo sesentero y setentero, esta exposición se da en el contexto de una serie de congresos, exposiciones y actividades sobre arte feminista. Si quieren empezar a darse cuenta de lo que ha generado, visiten http://feministartproject.rutgers.edu/calendar/. www.pintomiraya.com.mx
|