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Y ¿qué busca?
WASHINGTON.- Para algunos la pregunta es ¿qué busca Jorge Castañeda? El ex secretario de Relaciones Exteriores escribió un artículo en el diario The Washington Post en el que señala que con el apoyo adecuado al presidente Felipe Calderón puede ser una alternativa política frente al venezolano Hugo Chávez, días después de una visita en la que repitió los mismos conceptos en privado a funcionarios estadounidenses. Castañeda "estuvo acertado", dijo un funcionario del Departamento de Estado, que sin embargo se preguntó también lo que busca un académico y político que cuando dejó la Cancillería mexicana advirtió a sus interlocutores estadounidenses que "me van a extrañar". El ex canciller y ahora catedrático podría constituirse además en el conductor de un programa de entrevistas por televisión en inglés y español propuesto a la cadena NBC-Telemundo, pero como suele ocurrirle su "estilo personal" le crea problemas. La embajada de México en Washington se propone invitar a los directores de cine Alejandro González Iñárritu, Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón para lo que sería sin duda una espectacular velada cultural. Los tres han alcanzado un elevadísimo perfil en la cinematografía estadounidense. Y en el mismo estilo, mientras el activista Lou Dobbs se desgañita a diario en la CNN hablando de las "fronteras rotas" de Estados Unidos, la versión estadounidense de la telecomedia Betty la Fea presenta un argumento según el cual el padre de la heroína es un indocumentado que trata de regularizar su situación luego de más de 20 años. El programa es producido por la actriz mexicana Salma Hayek y de hecho hace mucho por humanizar a los indocumentados. La campaña del mexicano-estadounidense Bill Richardson por la candidatura presidencial demócrata está en serios problemas por reportes sobre sus presuntos problemas de faldas, un tema siempre difícil en la política estadounidense. Richardson, ex diputado, ex secretario de Energía y ex embajador estadounidense en Naciones Unidas, es ahora gobernador de Nuevo Mexico y los rumores sobre su afición a las diversiones lo han acompañado siempre pero ahora son resucitados por el rejuego político. Otro con problemas por faldas, pero este por hipocresía, es el ex presidente republicano de la Cámara Baja, Newt Gingrich, que reconoce ahora que tenía una relación extramarital mientras apoyaba la impugnación constitucional del presidente Bill Clinton, en 199798, por su relación con Mónica Lewinsky.
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