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Se agotó el tiempo de vida para dos hombres de los medios visuales. Se detuvo el reloj vital del fotógrafo Alex Phillips Jr. y del productor y documentalista Julio Pliego. Ambos tenían más de 70 años; ambos dejan un importante legado; ambos habían nacido en enero y los dos se fueron en febrero de 2007. Alex Phillips Jr. falleció el 12 de febrero. Era hijo del fotógrafo canadiense Alexander Pelepiock y trabajó con los iniciadores de nuestro cine nacional. Phillips Jr., quien nació el 11 de enero de 1935, estudió fotografía en Montreal y regresó a México, donde se incorporó a la cinematografía, como asistente, en los años 50. Su ojo de fotógrafo quedó en más de 100 películas tanto mexicanas como estadounidenses; Sam´s Song fue una de ellas, con un incipiente Robert de Niro, en 1969. En México, su primera cinta fue Yanco, de 1958. Desde esa fecha trabajó con Arturo Ripstein, Cazals, Fons y Arau. En 2001 fotografió la cinta Casi el infierno. Nueve días después murió Julio Pliego, quien nació el 22 de enero de 1928. Su carrera en el arte de la imagen inició al lado de Manuel Álvarez Bravo. De 1951 a 1963 trabajó en el Telesistema Mexicano, en un departamento de programas filmados, luego laboró en lo que fue la semilla de TVUNAM, hoy Canal Cultural de los Universitarios; aquella naciente televisión estuvo en la Dirección de Programas de Televisión sobre Cine y Teatro, y surgió en Radio UNAM, con el apoyo de Max Aub y con las colaboraciones del poeta Carlos Illescas y del ingeniero de sonido Rodolfo Sánchez Alvarado. Quién mejor que Pliego para presidir la Asociación de Documentalistas de México. Su afán fue documentar los movimientos de izquierda; quedan ahí sus cortos sobre el movimiento ferrocarrilero y la insurgencia obrera, sobre José Revueltas y Lecumberri. Se interesó por igual en hacer documentales sobre artistas como Vicente Rojo que sobre las Olimpiadas de México en 68 y su contraparte trágica, sobre quién disparó y de dónde salió la balacera en Tlatelolco. También incursionó en la publicidad, como hacen los cineastas para sobrevivir. Con los años su talento fue reconocido y, desde el 80 hasta el 94, dirigió lo que debió ser para él una fuente inagotable: el Departamento de Producción de Documentales y Reportajes de la Filmoteca de la UNAM. Su amplio trabajo en distintos órdenes del audio y el video daría para muchas cuartillas, que ojalá alguien escriba en forma de libro. Por ahora diré que en sus últimos años, tanto el Canal Cultural de los Universitarios como el 22 le abrieron espacios para mostrar su obra. En el primero produjo La otra historia; la serie -que seguramente aún está al aire- contiene: "Cuba en la memoria", "Movimiento sindical ferrocarrilero", "México 68" y "La guerrilla en los años 70". Pliego obtuvo el Premio Nacional de Periodismo, en 1997, por su serie México en los años 60, que hace poco retransmitió el Canal 22, para quien también en el 95 y hasta el 98 hizo programas sobre la cultura de México. Julio Pliego se fue de esta vida mientras trabajaba; su computadora estaba encendida, su corazón ya no. Por si no se enteró... Un blog recoge la polémica que causó una charla del ciclo Criticando a los Críticos, en el Club de Industriales, en 2006. El ponente Manuel Irízar analizó la gestión de Sergio Vela y Gerardo Kleinburg en Ópera de Bellas Artes. Aseveró que ellos habían acabado con ese arte. Dijo: "... después del decenio trágico Kleinburg-Vela, estamos en el sexenio que no viene sino a recoger lo que dejaron esos funcionarios, y nos han dado atole con el dedo: cinco títulos anuales cada vez; ópera a crédito; títulos malos, mal cantados, mal diseñados...". Eso y mucho más dijo Irízar, lo que motivó una puntual e inusual defensa de parte de Vela y Kleinburg: lo retaron a probar sus dichos o a retractarse. Esto último hizo Irízar. La historia completa, con las cartas de Vela y Kleinburg, pueden leerla en el blog: http://josenoemercado.blogspot.com. *Periodista viragarcia1952@aol.com
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