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Gil Díaz lo sabía
Como encargado de las finanzas nacionales, Francisco Gil Díaz tenía datos duros de la intención del grupo HSBC, del que ahora forma parte como consejero, de comprar Bancomer a BBVA. El proceso llamado “Due Diligence” para fijar el precio arrancó incluso cuando don Francisco era secretario de Hacienda, de acuerdo con información obtenida por este espacio en el sector financiero. Ahora del otro lado de la mesa, como asesor de la institución inglesa HSBC, Gil Díaz utiliza sus buenos oficios para la operación. De eso tiene amplia experiencia. Usted recordará la venta de Banamex a Citibank, libre de impuestos. Queda en el aire la pregunta ¿por qué los españoles, propietarios de Bancomer, están interesados en la venta de un banco que aporta 30% de sus ganancias globales y que es la más rentable de sus subsidiarias en el mundo? El cabildeo sube de tono entre los gobernadores para que definan su postura en torno de los dos principales aspirantes a presidir el PRI, Beatriz Paredes y Enrique Jackson. En días recientes la presión se concentró en el mandatario de Tabasco, Andrés Granier, cuyo círculo interno ha recibido llamadas de Jackson, como de su principal operador, el coordinador parlamentario Emilio Gamboa, quien insiste en presentarse como imparcial en la contienda. Como le decíamos, las ondas electromagnéticas andan alborotadas. Cada día se calienta más el debate por la posible tercera cadena de televisión en el país, tema que está en el escritorio del secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez. Fuentes autorizadas nos dijeron que este mismo año puede haber noticias en la materia, pero indicaron también que pueden ser frustrantes para los empresarios norteamericanos de Telemundo, tan activos durante las últimas semanas, habida cuenta de la solidez de algunas propuestas de empresarios nacionales. Este asunto de la televisión hará volver la vista hacia la Comisión Federal de Telecomunicaciones, constituida el año pasado al término de un proceso que muchos consideran ilegítimo y que dejó al frente del organismo al panista Héctor Osuna, un sumiso seguidor de los dictados de las corporaciones del sector. Es muy probable que en los siguientes días se agudicen los insomnios del señor Osuna y sus compañeros de Cofetel, pues está cobrando fuerza un recurso judicial que podría llevar a la disolución del organismo. Se trata de las demandas ratificadas por Rafael del Villar y Gonzalo Martínez Pous, inicialmente propuestos por el entonces presidente Vicente Fox para formar la Cofetel, pero desechados por el Senado en mayo pasado, ante lo cual Del Villar y Pous buscan un amparo. Su causa resultaría enormemente fortalecida si se les sumara otro de los excluidos: Julio DI-Bella. Se suman los indicios de que el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, jamás verá en sus arcas los cerca de 700 millones de pesos que supuestamente quedaron “amarrados” para entregar a los maestros del estado mediante un acuerdo con el ex secretario de Gobernación, Carlos Abascal. La Federación debió utilizar parte de ese dinero para cubrir las fianzas de las decenas de personas encarceladas con motivo de la insurrección civil que se generó en el estado y, al mismo tiempo, las auditorías que desarrolla la Secretaría de la Función Pública bajo el ojo atento de Germán Martínez, están generando un creciente malestar. Y si no hay dinero, las manifestaciones regresarán al zócalo oaxaqueño. Es una práctica heredada desde tiempos de José Murat.
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