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Detrás de la tele
La ley es clara respecto a pretensiones como la del señor Immert en el ramo televisivo Las concesiones para usar comercialmente canales de radio y televisión, en cualesquiera de los sistemas de modulación, de amplitud o frecuencia, se otorgarán únicamente a ciudadanos mexicanos ¿Quién puede dudar que la información será uno de los bienes más demandados en el futuro que se avecina? Por algo se han desatado pugnas abiertas en pos de las señales televisivas y por el acceso a la banda ancha de internet. La inquina con la que actuaron las cadenas de televisión comercial en México frente a la eventual incursión de una tercera cadena, ilustra bien la encrucijada en la que se encuentra la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), aunque no menos controversial es la actuación de esta dependencia ante la solicitud hecha por el Gobierno del Distrito Federal de contar con un canal de televisión propio. La Ley Federal de Radio y Televisión, que data de 1960, señala que sólo la SCT está facultada para estudiar cada solicitud que exista con relación con un canal y que después de calificar el interés social “resolverá a su libre juicio, si alguna de ellas debe seleccionarse para la continuación de su trámite”. Resulta evidente la responsabilidad de la dependencia encargada a Luis Téllez, quien en todo momento ha mantenido la postura de privilegiar la competencia, sin embargo, habrá que ver cómo se conduce ante la solicitud expresada por el Grupo Saba y la multinacional General Electric (GE) en el sentido de abrir otro canal de televisión toda vez que se presume que hay conflicto de intereses entre la función actual de Téllez y su presunta participación en uno de los consejos de la empresa Televisa. Hace un par de días el más alto ejecutivo de GE se apareció por diversas oficinas públicas, incluidos Los Pinos y la SCT, como parte de lo que parece ser una embestida directa a favor de la causa que enarbola su empresa junto con Saba. En efecto, el señor Jeffrey R. Immert está empeñado en obtener una concesión televisiva a cambio de ampliar o restringir las inversiones de GE, una empresa que factura al año alrededor de 2 mil 800 millones de dólares y genera 10 mil empleos directos y 25 mil indirectos. Pero la ley es clara con respecto a pretensiones como la del señor Immert en el ramo televisivo. Las concesiones para usar comercialmente canales de radio y televisión, en cualesquiera de los sistemas de modulación, de amplitud o frecuencia, se otorgarán únicamente a ciudadanos mexicanos o a sociedades cuyas socios sean mexicanos. Si el Grupo Saba se retira de la sociedad con GE, como podría ser el caso según ha trascendido, la multinacional propietaria de Telemundo en Estados Unidos se vería imposibilitada de ingresar al mercado televisivo de México, escenario óptimo para el duopolio de Televisa y TV Azteca. Qué sucederá entonces. Sucederá que la imagen de promotor de la competencia que intenta divulgar Luis Téllez quedará en entredicho, que seguirá su estigma de agente de Televisa, y que GE se abocará a difundir la idea de que en México no hay buenas condiciones para las inversiones en virtud de la prevalencia de prácticas monopólicas. La situación se complica dada la negativa de la SCT de ingresar la solicitud del Gobierno del DF a otorgarle un canal de televisión como en otros estados. No se ve la congruencia. Por un lado se procura la competencia y se ofrecen concesiones a canales privados incluso con participación extranjera. Por otro lado, se entorpece la concesión de un canal a una entidad nacional que cumple en todo con el marco general de la ley. Caso aparte, pero no menos embrollante a la luz de lo anterior, es la queja de Andrés Manuel López Obrador de ser víctima de un acto de censura a su programa de televisión por parte de la Secretaría de Gobernación. Como se ve, la tele, y en general los medios informativos, son el campo de acción que pondrá a prueba las capacidades de la administración calderonista. Por lo pronto, el presidente de Venezuela, no desprendido de esta realidad acerca de la importancia de la televisión en el futuro, se lanzó contra una cadena informativa de su país en lo que se ve como una clara tendencia hacia la legitimación de una dictadura. betoker57@hotmail.com
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