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Hora cero
La dramática reducción en el presupuesto de Petróleos Mexicanos para este año alcanza a la paraestatal justo cuando se enfrenta a su hora cero: o le inyecta recursos a los renglones de inversión física y gasto de operación, o se vuelve incontenible la cuesta abajo en su rodada De hecho, el cálculo más conservador hablaba de un gasto mínimo de inversión anual, entre este y el año 2015, de 190 mil millones de pesos, al margen de la exigencia de amortizar las tareas de infraestructura realizadas bajo el esquema Pidiregas (Proyectos de Impacto Diferido en el Registro del Gasto). De ellos, 80% se concentraría en Pemex Exploración y Producción, es decir, en buscar vías de compensación frente a la grave declinación de los yacimientos de Cantarell, Anto Ogarrio-Magallanes, Abkatum, Kanaab, OchUech-Kax, Poza Rica, Taratonich, Delta del Grijalva, Campo Caan, Bacab, Chinchorro. La catarata incluye proyectos de exploración y producción de crudo y gas; reconfiguración y modernización de refinerías; construcción de una nueva en la zona sur de Veracruz; incremento en la capacidad de suministro y transporte; construcción de plantas revitalizadoras de gas, y una larga lista de proyectos petroquímicos aplazados inexplicablemente. De acuerdo con la ruta prevista, para este año se reclamarían 188 mil millones, alcanzándose el punto más alto en 2010, con 207 mil. para llegar a 2014, con 178 mil, y a 2015, con 170 mil. Al margen de ello, se prevé que el gasto de operación de la empresa pública alcance en el mismo periodo un promedio de 113 mil millones de pesos, en un escenario de incremento gradual que reclamaría 102 mil en este 2007; 107 mil en 2010; 124 mil en 2014, y 127 mil en 2015. Ahora que el jaque presupuestal que coloca de espaldas a la pared a la paraestatal se convierte en boomerang, dado el peso de la aportación de ésta a la contribución fiscal. Estamos hablando de 34% de la recaudación total de la Secretaría de Hacienda. Dicho con todas las letras, con una facturación de un billón 25 mil millones de pesos, el año pasado Pemex debió pagar por impuestos y tarifas 626 mil millones de pesos, en un escenario en que sus costos se elevaron a 379 mil millones. Digamos que no sólo se pone en riesgo la sustentabilidad de la empresa, sino se coloca en duda que se puedan alcanzar los inauditos niveles de aportación anteriores. El problema, decíamos, es que el levantón de canasta llega justo en el peor momento de la empresa pública, cuando se profundiza a niveles patéticos su escenario de quiebra técnica que nació el año pasado al registrar su patrimonio un saldo negativo de 21 mil millones de pesos. El valor de las deudas de la empresa pública, pues, es mayor al costo de sus activos. De hecho, si en 2006 la razón deuda total sobre patrimonio, incluidos en la primera los débitos financieros y bursátiles y el faltante de reservas para retiro, plantea un saldo negativo de 43 mil 700 millones, para este año se alcanzará una inaudita proporción negativa de 2 billones 107 mil pesos, considerando en este caso la acumulación de facturas por Pidiregas. Para no ir lejos, el pasivo laboral de la empresa pública, es decir, el faltante actuarial de reservas para atender jubilaciones y pensiones, alcanzará este año 456 mil millones de pesos, en tanto sus pasivos a largo plazo se ubicarán en 639 mil millones y su pasivo circulante en 180 mil millones. Como lee usted, el callejón es más que estrecho. Regalo de Reyes para la paraestatal. Balance general La sorpresa para el Comité Ejecutivo del Sindicato de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares que encabeza Elías Morales, es que en una oscura maniobra el gobierno foxista metió a la reserva, en los estertores del sexenio, el expediente sobre la toma de nota de Napoleón Gómez Urrutia como secretario general de la instancia laboral. La veda durará cinco años. La sospecha apunta a evitar un escándalo de proporciones mayúsculas al exhibirse el desacato en que incurrió el ex secretario del Trabajo, Carlos Abascal, al revisar el procedimiento con que se había rechazado originalmente la pretención en la época en que el titular de la dependencia era Mariano Palacios Alcocer, pese a que se había rechazado una solicitud de amparo planteada por el propio Gómez Urrutia. Dicho con todas las letras, el juez de la causa había señalado que, al no cumplir éste los requisitos para el cargo, no procedía su petición de revisar el rechazo. Los documentos exhibidos por Gómez Urrutia para justificar el reconocimiento oficial como heredero del trono de su padre, Napoleón Gómez Sada, tenían como eje una constancia de que había trabajado en una empresa extractiva del grupo Peñoles, con un salario de 18 pesos diarios. De acuerdo con las fechas que se plantearon, de minero del escalafón más bajo, Gómez Urrutia habría salido para estudiar una maestría en la Universidad de Harvard. Por lo pronto, los papeles se guardan bajo siete candados. * * * Lo que en el papel pareciera la panacea para multiplicar el crédito al campo: la instrumentación, por parte del Fira (Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura), de una red de intermediarios para acercar las ventanillas a los productores, se está volviendo pesadilla para éstos. La idea se sustenta en la constitución de una suerte de microfinancieras que promueven préstamos hacia las zonas más marginadas del país bajo la cachucha de agentes Procrea (Programas de Créditos por Administración). Estamos hablando, pues, de algo así como franquicias del organismo cobijado por el Banco de México. Cada una de éstas recibe una línea de crédito que a su vez se descuenta en el Fira. El caso es que la maquinaria marchaba como recién aceitada hasta que llegó la exigencia de adquirir un programa de cómputo denominado Sycronet para un mejor control de las operaciones. que sólo vende una empresa. El instrumento cuesta 11 mil dólares. que se pueden pagar en 10 mensualidades. El problema es que meses antes se había obligado a las intermediarias a adquirir un programa similar, cuyo costo fue de 60 mil pesos. Las raquíticas ganancias, pues, se esfumaron con las exigencias. El caso es que para el Fira sólo hay dos caminos: lo tomas o lo dejas. * * * El negocio del sexenio que se fue, pese a los vaivenes, sofocones y sorpresas, resultaron las inversiones en la Bolsa Mexicana de Valores, cuyo monto de ganancias nominales alcanzó 341.6%. Quien apostó en el piso de remates 100 mil pesos al inicio del gobierno foxista, alcanzó a su final casi medio millón. Sexenio, pues, perdido para el país. no para los especuladores. * * * Bajo el patrocinio de la Asociación Nacional de la Publicidad acaba de aparecer un volumen cuyo título es más que explícito: 80 años de la publicidad en México. El texto de 320 páginas hace un recuento pormenorizado de la historia en los medios, sus personajes, sus logros y su evolución y desarrollo bajo la firma de 40 recopiladores, todos ellos referencias obligadas en la materia. albertobach@yahoo.com.mx barrancoalberto@prodigy.net.mx
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