|
La ciudad y su grandeza
Frecuentemente me pregunto por qué vivo en la ciudad de México. Su tránsito, sus aglomeraciones y su inseguridad son capaces de ahuyentar a cualquiera. Es sucia y cara. Sin embargo, me encanta. Quizá esto se debe a que aquí viven mi familia y mis amigos, pero acabo de leer un libro que me explicó el atractivo de las ciudades. Curiosamente, su autor lo escribió en el siglo XVI, para ser más precisa, en 1588. Se trata de Giovanni Botero Benese, que nació en Italia aproximadamente en 1544 y falleció en 1617. Botero es considerado como precursor del Barroco y escribió sobre el Estado (se dice que fue el primero en utilizar la expresión "razón de Estado"), sobre el poder (fue notado detractor de Maquiavelo), sobre la economía (Joseph Schumpeter considera que Malthus agregó poco a lo planteado por Botero) y sobre la ciudad (según Martinotti es el principal precursor de la sociología urbana). Recientemente, la División de Ciencias y Artes para el Diseño de la Universidad Autónoma Metropolitana publicó De la causa de la grandeza de la ciudad, de Giovanni Botero Benese, con introducción y traducción del doctor Roberto Donoso Salinas (Chile, 1926), catedrático de la UAM y de la UNAM, que resulta una guía aguda, concisa y precisa. Es un libro fascinante. Botero define la ciudad y el porqué de su existencia, analiza la razón por la que las personas prefieren unas ciudades sobre otras y por último estudia sus aspectos económicos y poblacionales. ¿Suena árido o aburrido para los que no somos académicos? Pues por lo menos para mí fue todo lo contrario porque plantea de manera sencilla y clara los motivos esenciales por los que tantos siglos después, y cada vez más, vivimos en ciudades. De entrada están sus sorprendentes definiciones de ciudad y grandeza, que plantea como "el lugar en que muchos hombres se reúnen para vivir con felicidad. La grandeza de la ciudad se llama, no al espacio, ni al territorio, ni a lo que rodean los muros, sino a la multitud de vecinos y su poder. Los hombres se reúnen movidos por la autoridad, por la fuerza, por el placer, o por el provecho que de ello les resulta". Viviendo en el Distrito Federal, dedicada a la cultura, me llaman la atención tres conceptos: felicidad, placer y grandeza. Entiendo que, como dice Botero, habitamos ciudades para defendernos de peligros, y porque tienen comercio, transporte y servicios. Pero me encantó que planteara desde entonces algo que con frecuencia se nos olvida hoy: también vivimos en ellas porque queremos ser felices y uno de los elementos importantes de esa felicidad es la cultura. Además del placer que causa una ciudad por la belleza de sus edificios o sus estatuas, para Botero era fundamental "todo lo que alimenta el ojo y deleita los sentidos del hombre, y tiene en sí alguna laboriosidad exquisita y curiosa; todo lo que es raro, extraño, nuevo, inesperado, extraordinario, admirable, magnífico, grande y singular por ingenio, pertenece a este título". Le hubiera encantado la ciudad de México. El libro me deja con una pregunta y una afirmación. ¿Las autoridades entienden la importancia de la cultura y el arte para el bienestar de los ciudadanos? Vivo en México porque es una ciudad grandiosa. Aunque sea una lata quedarse atorado en el tráfico por una manifestación, aquí abunda ese elemento primordial que hace a una urbe admirable: "La multitud de vecinos y su poder". El martes, por ejemplo, muchos de ellos recorrieron la ciudad y se manifestaron pacífica y creativamente para exigir que no se recorte el presupuesto para educación y cultura. Salieron a defender nuestra felicidad. * Artista visual www.pintomiraya.com.mx
|