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Peor que antes, el conflicto en Oaxaca "Está duro", admite Fox, y así lo heredaráSi el presidente Vicente Fox y su secretario de Gobernación, Carlos Abascal, y quienes les hicieron creer que el arribo de la fuerza pública al zócalo de la capital de Oaxaca la noche del domingo pasado sería el inicio de la "solución" al conflicto que priva en esa entidad para no heredárselo a su sucesor Felipe Calderón -ayer ya reconoció que se lo dejará "como esté"-, se equivocaron rotundamente porque lo único que ha ocurrido es que esa acción policiaca ha originado que una situación que estaba muy focalizada, se haya empezado a extender a otras entidades federativas y a la misma ciudad de México con bloqueos viales y carreteros, y amenazas de tomas de edificios públicos y más movilizaciones. Si a eso se agregan las persecuciones y cateos que se están dando en la misma capital oaxaqueña en busca de líderes magisteriales; la exigencia de que se cumplan las órdenes de aprehensión en contra de ellos y el amago de una intervención armada en la sede de la Universidad Autónoma Benito Juárez, en la que están refugiados los grupos que tuvieron tomado el centro histórico, mientras el gobernador priísta Ulises Ruiz, engallado por lo que supone que la intervención de la Policía Federal Preventiva -a la que Andrés Manuel López Obrador calificó del "Ejército disfrazado"-, se autopromueve marchas de "apoyo" que más temprano que tarde van a chocar con las que realizan los miembros de la sección 22 del SNTE y los del casi centenar de agrupaciones que conforman la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y la advertencia de la dirigencia estatal del PRI de que se llegó al límite y que de ahora en adelante responderán a todas las agresiones verbales de aquellas organizaciones, se verá que la situación hoy es más grave que antes de la noche del domingo. Con más dificultades que las que enfrentó para llegar al zócalo de la ciudad de Oaxaca, la PFP sigue controlando esa zona pero no otras en donde se reforzaron barricadas y mucho menos otros lugares del estado por los bloqueos carreteros de profesores y de la APPO, decididos a enfrentarse a los grupos de policías vestidos de civil que desde hace varios meses los han tiroteado y asesinado a varios de sus compañeros. Y mientras en la capital de Oaxaca sigue la tensión y hay riesgo de más enfrentamientos, el propio presidente Fox reconoce que el conflicto en ese estado "está duro", pero no como para decir que hay inestabilidad en el país y que se lo heredará a Calderón "en el punto que esté", a pesar de que él mismo había prometido -como tantas otras cosas que no cumplió- que lo resolvería antes del 1 de diciembre, lo que según como se ve hoy la situación, no solamente en aquella entidad sino en otras partes, incluyendo la ciudad de México, le resultará no sólo difícil sino imposible en los 28 días que le restan para concluir su muy lamentable sexenio. De esto y de aquello. La división y discrepancias dentro del grupo parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados que afloró en el recinto de San Lázaro anteayer en el debate para insistir en el exhorto al gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, a que solicite licencia o renuncie, llegó hasta el seno de ese partido en donde se exige la remoción de Mariano Palacios Alcocer. Un grupo de diputados priístas, entre los que figuran Mauricio Ortiz Proal y Yericó Abramo Masso, demandaron la salida de Palacios Alcocer, quien en la reunión priísta del pasado lunes anunció que él permanecerá en el cargo hasta marzo próximo cuando se realice la Asamblea Nacional. Ortiz Proal, hijo del ex líder de ese partido, Fernando Ortiz Arana, dijo que la nueva generación de priístas está harta de dirigentes rebasados por una realidad que pocos entienden y con los que no pueden comprometerse. Palacios Alcocer dijo el lunes que en el PRI "no necesitamos estatutólogos", sino adecuarlo a los nuevos tiempos y que eso es lo que tendrá que hacer la próxima Asamblea Nacional. Pero el grupo de diputados que exige su remoción señaló que no se puede ir a ese evento conducido por la actual dirigencia, porque eso significaría abortar toda posibilidad de un debate serio e innovador. Lo que parece claro es que el Institucional sigue secuestrado por los mismos que llevaron a Roberto Madrazo al descalabro electoral del 2 de julio pasado y que siguen sin percatarse de que tras esa derrota, ni sus más leales militantes le ven futuro, por más que se ufanen de que en el Congreso de la Unión el PRI es "el fiel de la balanza". Por más que la colmaron de críticas y ataques, para cerrarle el paso y evitar que llegara como magistrada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, los más de ellos infundados e insostenibles, María del Carmen Alanís fue electa por el pleno de la Cámara de Senadores, junto con cuatro nuevos integrantes de la Sala Superior de ese órgano. Ser amiga personal de Margarita Zavala de Calderón, esposa del presidente electo Felipe Calderón, y haber criticado pública y severamente al presidente del Consejo General del IFE, Luis Carlos Ugalde, al renunciar a la secretaría técnica del mismo, fueron algunas de las "acusaciones" que le hicieron. Sin embargo, con el voto de las dos terceras partes de los senadores, ella resultó electa al igual que Flavio Galván, Salvador Nava Gomar, Manuel González Oropeza y Constancio Carrasco. El pleno senatorial concluyó hasta muy entrada la noche del martes la elección de los nuevos magistrados del TEPJF y dejaron pendiente la de uno al aprobar que la terna tres, integrada por Alfonso Oñate Laborde, Jacinto Silva y Arturo Mercado, fuera devuelta a la Suprema Corte de Justicia para que envíe otra. Dada como está la situación, no sólo en Oaxaca sino en otras entidades federativas, fue poco afortunada esa expresión cuasifoxista de Felipe Calderón de que lo que ocurra el 1 de diciembre "será muy divertido". Tal vez lo será, pero para aquellos que quieren ver al país envuelto en problemas de violencia y desestabilización. Con un incremento de 3.8% directo al salario y 1.4 en prestaciones, se conjuró la huelga a la que el STUNAM había emplazado a la máxima casa de estudios para el primer minuto de ayer, con lo que el rector Juan Ramón de la Fuente volvió a saltar un escollo más en su gestión.
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