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Al echar un vistazo a las actuales dinámicas de la industria musical, especialmente en el rock, resulta curioso descubrir que de alguna manera se está regresando a ciertas prácticas antiguas, pero con la diferencia del uso de las herramientas tecnológicas propias de esta época. Si bien la inocencia y el romanticismo de los primeros años del rock, tanto en la parte artística como en la comercial, nunca serán las mismas, se están retomando, indirectamente quizá, propuestas que lo alejan de la vorágine en la que ha caído desde hace años gracias a los gigantes corporativos (discográficas, medios). El surgimiento de espacios como Myspace, YouTube e iTunes, entre otros, ha impactado de tal manera a las discográficas, la radio y la televisión, que éstas han tenido que ir ajustando sus dinámicas y reglas en función de tratar de estar a la par de estas nuevas formas de expresión y comercialización. Con iTunes, o cualquier otra tienda de música virtual (en el caso legal, of course), de alguna manera se ha retomado la práctica de los "sencillos" que predominaba en los años 50, cuando no se editaban discos completos sino singles. Con esta opción ya no hay necesidad de comprar un disco completo del que, seguramente, en la mayoría de los casos, sólo habrá tres o cuatro muy buenas canciones. Esta opción, junto con la piratería, es actualmente la mayor preocupación de las grandes discográficas, que han visto disminuidas sus ganancias (que no pérdidas) en los últimos años. En EU el año pasado las ventas de discos compactos cayeron 7.2% con respecto a 2004, lo que representó 48 millones de copias vendidas menos; en tanto, la venta de canciones digitales aumentó en ese mismo periodo 150%, con ventas totales de 352 millones de canciones, según datos de Nielsen Soundscan. El ejemplo de Myspace puede ser comparable al de una gran comunidad hippie de los años 60, pero virtual y con las posibilidades de tener presencia en todo el mundo. Actualmente no existe grupo de rock, indie, nuevo o de mediano nivel comercial, que no tenga página en ese sitio. Su popularidad es tanta, que muchos lo han llegado a comparar con la radio comercial, y ésta lo ha considerado también como su principal competidor. Caso similar ocurre con el tan en boga sitio de videos YouTube, que ha sido también invadido no sólo por grupos indie sino por grandes figuras pop. Uno de los casos más recientes fue el del grupo OK Go, que subió el video de su canción "Here it goes again" (que interpretaron, con coreografía y todo en la más reciente entrega de los VMA de MTV), cuyo presupuesto fue de sólo 5 mil dólares, pero cuya demanda de más de 3 millones de visitas hizo que MTV volteara a verlos y los incluyera en su rotación. Con todo esto, las nuevas bandas han dejado de aspirar a ser firmadas por grandes discográficas, ser tocadas en la radio o tener un video en rotación en MTV, mientras sigan existiendo estos sitios, lo otro llegará por sí solo.
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