|
Agradable y problemáticoWASHINGTON.- Un rápido viaje a México hace recordar aquellas cosas que lo hacen agradable, pero también problemático... De entrada, sin embargo, permite enterarse de las múltiples despedidas para Ginger Thompson, que por largo tiempo desempeñó la corresponsalía de The New York Times en continuación de su trabajo para Los Angeles Times, también en México. Interesante que los dos principales diarios políticos de Estados Unidos, el NYT y The Washington Post tengan corresponsales nuevos de manera casi simultánea... Su curva de aprendizaje en este particular momento del país puede ser muy interesante y de hecho tienen una responsabilidad y una presión mayores que sus colegas. Y posiblemente se sorprendan, por cierto, cuando se den cuenta de la profundidad de los surcos que han dejado tras de sí muchos de nuestros modernos próceres que, reacios a la reelección, suben y bajan de cámara con total entusiasmo. Eso no quita que el país sea una complicación per se. De la "venta de seguridad" por taxis a la convocatoria a estar en el aeropuerto a las cuatro y media de la mañana sólo para encontrar que los empleados de la aerolínea que uno debe abordar no han llegado... De las extremas medidas de seguridad en el aeropuerto a la formidable oferta restaurantera del país... Que la ciudad de México es muy placentera a pesar de un tráfico infernal y el plantón que tanto le ha costado económicamente a comercios del centro, en imagen al país y políticamente puso al movimiento lopezobradorista en el eje de una tormenta que puede marginarlo, aunque también puede automarginarse. Pero al mismo tiempo el temor de que un "calenturiento" de alguno de los lados haga una tontería que encienda una mecha de violencia, en un clima de provocaciones al que los participantes en el plantón no son del todo ajenos y en el que fácilmente podrían encontrar colegas en el otro lado. Pero las visitas se acaban y hay que regresar a la capital de EU, donde el problema actual no es otro que la corruptela "de siempre", con legisladores que como el republicano Bob Ney aprovechan de agujeros legales para dedicarse al lado enriquecedor de la política estadounidense... el cabildeo.
|