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La estrategia del recuento
Diversas fuentes creen ver las huellas digitales de Ricardo Monreal en la muy eficaz estrategia que dio al PRD ayer, hora tras hora y hasta el cierre de este espacio, la ventaja de Andrés Manuel López Obrador en el recuento de las juntas distritales electorales que mantuvieron sin aliento al país durante todo el día. Si el propósito fue que los mexicanos nos fuéramos a dormir con esa idea en la mente, fue logrado con éxito. La estrategia favoreció el fluir de aquellos datos que beneficiaban al tabasqueño, mientras que los cómputos que se inclinaban por Felipe Calderón Hinojosa emanaban con mayor lentitud que la tortuga de la fábula. Poco a poco, los distritos faltantes aportaban sus cifras, y la diferencia se empezó a reducir desde las 21:00 horas, con un pronóstico reservado para las horas siguientes, y un cúmulo creciente de quejas cruzadas, sin que el Instituto Federal Electoral, que preside Luis Carlos Ugalde, diera señales de poder hacer mucho en favor de la prudencia, de la autocontención. Mientras eso ocurre , en el PRI todavía no definen cómo procesar la implosión que, como las Torres Gemelas de Nueva York, lo hizo derrumbarse hacia dentro. Comienzan a circular los nombres de quienes negociaron con los gobernadores del PRI para tomar el control del partido, ante la debacle electoral que hoy imputan al candidato presidencial Roberto Madrazo. Algunos priístas le llaman golpe de mano, y señalan como responsables a Enrique Jackson y Emilio Gamboa. ¿Cómo quedarían acomodados estos distinguidos miembros del instituto político? Jackson quiere la presidencia del PRI, y Gamboa la coordinación de los diputados federales. Desde esas posiciones negociarían con el próximo gobierno federal las reformas que lleguen al Congreso de la Unión. En pocas palabras, se convertirían en el verdadero poder del partido. Eso cuentan sus compañeros. "El PRI ganó perdiendo", repite por todos lados el gobernador veracruzano Fidel Herrera. Se trata de aprender de la derrota y encontrar las reformas que necesita el partido, argumenta. Cuando le preguntan si Mariano Palacios Alcocer debe renunciar a la dirección del partido, Fidel responde que no, de eso ni hablar, porque los gobernadores pactaron que Palacios siga en su chamba hasta que el Tribunal electoral califique la elección presidencial. No vaya a ser, debe uno pensar, que la patria reclame los servicios del queretano, éste ya se haya ido a su casa y luego qué haría la República sin él. Lo que de plano parece una mala broma es la versión de que Emilio Chuayffet quedará al frente del PRI. No hemos podido conocer a un solo personaje clave que simpatice con esta idea. Chuayffet se reveló cuando lo bajaron de la lista de senadores, leyendo en los tiempos que la causa de Roberto Madrazo era ya caso perdido. Por tanto, el tabasqueño quiere que ni le hablen de él, sus compañeros diputados ya corretean la chuleta por otros rumbos, líderes como Elba Esther Gordillo le tienen cuentas guardadas. Y de los gobernadores, el único que podría impulsarlo sería su paisano, el mexiquense Enrique Peña Nieto . Pero con su berrinche Chuayffet rompió un viejísimo principio en su estado, desde los tiempos de Isidro Fabela: el jefe político es el gobernador en turno. Dudamos de que usted se acuerde, pero en la ciudad de México se celebra hoy el "Día de la Democracia". En junio de 2001 el entonces jefe de Gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador , emitió el bando 21 en este sentido, para conmemorar el triunfo electoral de Cuauhtémoc Cárdenas , el 6 de julio de 1997.
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