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Votaron millones, pero no hay ganador Hasta el miércoles podremos conocerlo
Los más de 42 millones de ciudadanos que a lo largo del domingo acudimos a las urnas tendremos que aguardar hasta pasado mañana miércoles para saber oficialmente cuál de los candidatos a la Presidencia de la República ganó la elección, una vez que se realicen los cómputos de los comicios realizados en los 300 distritos electorales, anunció anoche el consejero presidente del Instituto Federal Electoral, Luis Carlos Ugalde, al reconocer que a pesar de la información obtenida del conteo rápido en siete mil 281 casillas, la diferencia entre el primero y el segundo lugar es tan estrecha que no permite determinar a ningún triunfador. De inmediato, y a pesar de que el titular del Consejo General del IFE los exhortó a no hacer proclamas de victoria, tanto Andrés Manuel López Obrador como Felipe Calderón, candidatos de la coalición Por el Bien de Todos y del Partido Acción Nacional, lo hicieron y encabezaron actos triunfalistas bajo la lluvia en el zócalo capitalino, el perredista tabasqueño, y en la sede del blanquiazul, el michoacano, que de esa manera volvieron a ignorar a Ugalde. Después del anuncio de éste y del mensaje que dirigió anoche a la nación el presidente Vicente Fox, López Obrador se proclamó como ganador de la contienda al asegurar que obtuvo más de 500 mil votos sobre su principal opositor, Felipe Calderón -aunque no lo mencionó- y recordó que así como él ofreció que respetaría el resultado en contra, así fuera por un voto, exigió, pidió, a las autoridades electorales que respete la ventaja que aseguró haber logrado, y después de agradecer el respaldo ciudadano, reiteró respeto a sus adversarios al recordar que no es hombre de odios ni de rencores y que buscará la conciliación, se dirigió al zócalo capitalino, atiborrado de simpatizantes que desafiaron la intensa lluvia. También Calderón, desde la sede de su partido, repleto también de militantes, dijo que respeta la decisión de las autoridades electorales, pero que según las encuestas de salida y de los conteos rápidos de diversas empresas, cuyos nombres dio a conocer, "desde el momento en que empezaron a salir los resultados", él empezó a surgir como "ganador". Roberto Madrazo, candidato de la Alianza por México, que permaneció en el tercer lugar en las encuestas no oficiales dadas a conocer, evitó hablar después del anuncio de Ugalde, luego de que alrededor de las 20:00 horas, cuando en el PAN se empezaron a anunciar los triunfos de sus candidatos a gobernadores de Guanajuato, Jalisco y Morelos, acompañó al líder nacional del PRI, Mariano Palacios, quien en un comunicado exhortó al titular del IFE a que para tranquilidad de los ciudadanos fuera muy responsable y cauto en sus expresiones y cuidara que no por la prisa diera a conocer tendencias ni resultados de encuestas o conteo rápido para evitar poner en peligro la estabilidad de la nación y en una segunda declaración, a la medianoche, reconoció la decisión del IFE de respetar los tiempos legales del proceso.
De esto y de aquello...
El viernes pasado, en este mismo espacio, apuntamos que en las últimas horas de la noche anterior habían surgido versiones de que en los altos mandos del país se aprestaban a dar un "albazo" para proclamar ganador de la elección presidencial a Felipe Calderón, candidato del PAN. Y agregamos entonces que de acuerdo con esas versiones, eso ocurriría en cuanto se cerraran las casillas, sin aguardar a conocer los resultados del Programa de Resultados Electorales Preliminares del IFE que el consejero presidente del IFE tendría en las manos alrededor de las 23:00 horas de anoche. Infortunadamente eso fue lo que sucedió y lo que ha propiciado una confusión y la contrariedad de los que fueron candidatos de la oposición, Andrés Manuel López Obrador y Roberto Madrazo, y de las dirigencias nacionales del PRD y del PRI. Ambas coincidieron anoche en que hasta el final persistió la intromisión del gobierno federal en la contienda, sin advertir que con ello está poniendo en riesgo la estabilidad del país, como lo señaló anoche Mariano Palacios, líder nacional del PRI. Éste dijo que no es posible que las encuestas de salida que se empezaron a dar a conocer desde el atardecer del domingo, suplan a la voluntad de los ciudadanos expresada en las urnas en una jornada electoral unánimemente calificada de ordenada y ejemplar. Uno de los reclamos ciudadanos más reiterados y airados a lo largo del domingo fue la falta de boletas electorales cuando decenas o centenares de personas formaban fila en las casillas especiales para emitir su voto. Ese problema se agudizó, principalmente, en la sede del aeropuerto internacional de la ciudad de México y en las terminales de autobuses, en las que los viajeros intentaron cumplir con ese deber cívico, lo que les resultó imposible. Los triunfos de los candidatos del PAN a gobernadores de Guanajuato, Jalisco y Morelos, anticipados por el líder nacional de ese partido, Manuel Espino, con base en las encuestas de salida, causó perplejidad en la sede nacional del PRI. Particularmente en los casos de Jalisco y Morelos, en donde en el tricolor aseguraban que sus candidatos Arturo Zamora Jiménez y Maricela Sánchez Cortés, respectivamente, aventajaban a sus opositores Emilio González y Marco Antonio Adame, que finalmente les ganaron. La derrota del PRI en la elección de gobernador de Guanajuato, en cambio, era más que esperada en la sede tricolor. Lo fue desde que Wintilo Vega, inicialmente postulado para contender por ese cargo, renunció a la candidatura y en su lugar se nominó a Miguel Ángel Chico, secretario general estatal del tricolor, que le hizo honor a su apellido y obtuvo una bajísima votación. Con una amplia y clara ventaja, Marcelo Ebrard, quien fue candidato de la coalición Por el Bien de Todos a jefe de Gobierno del Distrito Federal, ganó la elección luego de que en la campaña ni Demetrio Sodi, del PAN, y mucho menos Beatriz Paredes, del PRI, le pudieron hacer mella. Lo que empezó a quedar claro a la medianoche del domingo fue que ninguno de los partidos políticos tendrá mayoría en el Congreso de la Unión: ni en la Cámara de Diputados, ni tampoco en el Senado. Eso obligará al próximo Ejecutivo Federal a negociar con los grupos parlamentarios para lograr acuerdos y sacar adelante cualquier iniciativa.
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