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Katia D Artigues
03 de julio de 2006
Sin querer queriendo (Foto: Lucía Godínez /EL UNIVERSAL)

Sigue el final de fotografía
Palabra de ellos
Instantáneas de una elección

Si las elecciones de 2000 nos enseñaron que puede haber una transición sin sobresaltos, la de2006 bien podría enseñarnos a respetar la decisión de la ciudadanía, aunque sea por corto, muy corto margen.

Fue un 2 de julio, sin duda, interesante. Cardiaco, dirían algunos. Muy democrático, dirían los optimistas.

Nada para nadie. al menos en todas las encuestas -esos oráculos modernos- de la tarde. Tampoco en las encuestas de salida contratadas por diversos medios. Como la diferencia estaba dentro del margen de error.

Al menos ninguna de las dos principales televisoras, Televisión Azteca y Televisa, se atrevió a dar un ganador. (Cerca de las 18:30 horas el secretario del Trabajo, Carlos Abascal, llamó a la prudencia: que no se dieran a conocer resultados preliminares, que se esperaran a los resultados oficiales.)

La tensión aumentaba conforme pasaban las horas y los minutos. Finalmente, Luis Carlos Ugalde salió a emitir el resultado del conteo rápido del IFE a las 23:00 horas: de nuevo, nada para nadie.

Ni un punto porcentual de diferencia, entonces. El IFE había quedado de dar a conocer un resultado con un punto porcentual. ¿Qué significa esto? Bueno, depende de cuántos millones de mexicanos habrán votado. Pero digamos que de medio millón a 600 mil mexicanos.

Nada para nadie hasta el miércoles que se comenzarán los cómputos distritales. Es decir: el Trife seguro tendrá mucho trabajo.

Pasarán días hasta que sepamos quién ganó. Días, también, para saber si los partidos lo aceptan.

La pregunta ahora es: ¿aguanta nuestro sistema electoral un escenario así? ¿Los partidos, especialmente, se comportarán a la altura de la situación?

Pero ojo: había y hay ganador. Eso es importante decirlo e insistir sobre él. sólo que -pequeño detalle- todavía no se sabe cuál es.

Recordemos, pues, el plazo máximo: el 6 de septiembre deberíamos tener presidente. Es cuando el TEPJF fallaría.

A estas horas, pocas cosas quedan claras: quien quiera que resulte ser el ganador tendrá que trabajar mucho, muchísimo, en llegar a acuerdos con el resto (la mayoría) de los que no votaron por él. La ciudadanía estará dividida. La mayoría verá que no ganó por quién votó. y habrá que ser generosos.

También que a las reformas electorales que urgen (recorte de gastos de campaña y tiempos electorales) habría que añadir una pronto: la segunda vuelta. Sí, daría legitimidad al ganador.

Los partidos dicen.

Sin querer queriendo (¿o sí?), Roberto Madrazo fue el primero en salir ayer a dar la cara. Como un político profesional, aun en esos momentos de incertidumbre, lució una sonrisa. No abrió la boca, pero sí el presidente del PRI, quien pidió que ni el IFE saliera a dar resultados a las 23:00 horas, que no se hiciera eco de "experimentos estadísticos". Que se esperaran hasta el miércoles. ¿Para ganar qué en ese tiempo?

Ah, pequeño misterio.

Pocos minutos después, Manuel Espino (a su derecha estaba Josefina Vásquez Mota) cometió el primer error de la noche: dijo en conferencia de prensa en la sede del PAN que aceptarían los resultados oficiales, pero. que su candidato iba adelante, como se podía ver en dos encuestas y hasta en el PREP.

¿En el PREP, a esas alturas con algo así como 4% de las casillas computadas? ¿Fue broma? No, lamentablemente no lo fue.

Mmm, mal. ¿Qué necesidad de andar diciendo eso?

Momentos después reaccionó el jefe de campaña de AMLO, Jesús Ortega, quien dijo que también reconocería los resultados. pero que la mayoría de las encuestas (¿no que no creían del todo en ellas?) les daban el triunfo. En particular una, la de Covarrubias y Asociados (adelante por 3 puntos) y que esperarían a la ciudadanía en el zócalo, para festejar, después de las 11:00 de la noche.

Es decir: a enseñar el músculo político. A decir, sin decirlo: "Esta es mi encuesta".

Bueno, menos mal que no hablaron los tres principales candidatos, sino sus representantes, en un principio.

López Obrador fue el primero en salir a hablar después del Ugalde y también de Vicente Fox: que respetará lo que digan las autoridades electorales, pero que su triunfo es irreversible. Que nadie le daba menos de 500 mil votos en su favor. Es decir, se declaró presidente y se dijo en camino al zócalo para explicarle al pueblo.

Felipe Calderón tardó unos minutos en salir a decir casi casi lo mismo: que sus encuestas -que sí citó- le daban ventaja y que el PREP lo había beneficiado desde un principio. Se puso a dar cifras: por puntos, no por votos.

Algo bueno fue que los dos hablaron de un gran acuerdo nacional o de conciliación. Que así sigan.

De cómo se vivió el día y los diferentes conteos

Una cosa quedó clara: el margen que diferenciaría al ganador del segundo lugar sería muy cerrado. A esas alturas del 2000, por ejemplo, aunque no se decía ya se sabía, por estas mismas encuestas, que la ventaja para Fox era inevitable.

Fue también una clase de última hora de toda la gama de mediciones electorales: no es lo mismo, pues, una exit poll (es decir, encuesta de salida) que un conteo rápido y, claro, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP).

¿Nos leyó con cara de what? Bueno, pues explicamos a continuación:

Las encuestas de salida que ayer circulaban como pan caliente por todas las redacciones y celulares eran eso: encuestas y por lo tanto con un margen de error de 3% o 4% mínimo. Si la diferencia entre uno y otro era tan poca, pues no servían las famosas encuestas de salida o exit polls, por su nombre en inglés. Tampoco ayudaba en nada el porcentaje de no respuesta que seguía siendo alto.

Habría que esperar al PREP, decía por ahí alguien mal informado. No. El PREP refleja las casillas según cierran, sin tomar en cuenta ningún tipo de planeación estratégica. Además, nunca han registrado, históricamente, más que 90 y tantos por ciento de las casillas computadas, y aunque un sistema importante, dado el margen de diferencia, tampoco serían un instrumento decisivo para saber quién ganaría.

¿Entonces? Pues desde las 6:00 de la tarde se sabía que habría que esperar: al menos hasta las 11:00 de la noche que estaría disponible el único conteo rápido de México: el que contrató la autoridad electoral, el IFE. ¿Por qué es diferente? Bueno, pues porque en principio tiene un margen de error de 3%. También porque está basado en las actas, ya cerradas, de 7 mil 636 casillas, un muestreo a nivel nacional.

Pues ni eso.

Otros resultados

Un primer resultado benéfico para el PAN se dio en punto de las 6:00 de la tarde: tres de cuatro de las gubernaturas en juego (la del DF no es gubenatura, pero sí Poder Ejecutivo) eran para ellos: ganaron Jalisco, Guanajuato y también Morelos (y mire que tuvieron a un gobernador del amor dando lata toda la gran mayoría del sexenio y que no pensaron que duraría tanto). Es decir, nuestros nuevos gobernadores se llaman Emilio González Márquez, de Jalisco; Marco Antonio Adame, en Morelos, y Juan Manuel Oliva Ramírez, en Guanajuato, estado natal de Vicente Fox.

El DF se fue, sin sobresaltos y por mucho, para Marcelo Ebrard. quien festejará contrayendo matrimonio en unos días, entre otras cosas.

¿Y el Congreso? Se preveía que los tres grandes partidos políticos tendrían porcentajes similares, pero sin duda que una de las grandes sorpresas fue el partido Nueva Alianza. Sí, conservarían su registro y superarían a Alternativa, pese a las predicciones contrarias.

Alternativa, el partido que abanderó a Patricia Mercado para la Presidencia, sólo aventajó a Nueva Alianza (que postuló a Roberto Campa) en la elección presidencial, pero tendría una bancada más importante tanto en diputados como senadores. aunque usted no lo crea.

¿La fuerza del magisterio? ¿El voto anti-PRI que no se decidió para votar por el PAN o el PRI? ¿Una buena campaña promocional? Bueno, sin duda que una de tres.

Anécdotas electorales

Guerrero . Félix Salgado Macedonio, alcalde de Acapulco, va a votar acompañado de 40 elementos de seguridad. Se habla de la muerte de dos representantes del PRD previo a las elecciones. El IFE informa que se trató de un asalto.

Puebla . Mario Marín, en los hechos, quiso cambiar la lista de prerrogativas de preferencia al votar. Ya sabe que ciudanos discapacitados, de la tercera edad y embarazadas no hacen fila. pero él quiso añadir la categoría de los "preciosos". Y es que aunque todos los candidatos y el Presidente hicieron fila. él no. Y fue abucheado, claro.

Distrito Federal . Al presidente Vicente Fox se le metieron en la fila, segundos después reacciona y pide que le respeten su lugar. Se le chispotea y enseña sin querer queriendo su boleta a la hora de doblarla. ¿Por quién votó? Sí, claro que era azul.

Los ex presidentes Carlos Salinas y Ernesto Zedillo votan en sus respectivas casillas. Todo en orden. A Roberto Campa no le dan toda la papelería electoral local. Andrés Manuel López Jr. enseña su boleta con la "x" en el emblema de la coalición Por el Bien de Todos. Una señora de la tercera edad termina en el suelo, en medio del tumulto, por ver el voto de AMLO.

Durango . María Dolores Acevedo Zamarrita, representante de la coalición Por el Bien de Todos, muere en una casilla electoral a causa de un infarto. Sabía que las cosas no eran aptas para cardiacos.

katiushka@prodigy.net.mx

 
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Katia D'Artigues Beauregard nunca quiso ser columnista política. Quería ser monja, ingeniera, arqueóloga, historiadora, filosa.. digo, filósofa, gente de teatro y claro que quiere ser escritora. Porque...
 
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