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El milagro de El PrincipitoEn las últimas décadas la editorial francesa Gallimard ha venido publicando, sin interrupción, 350 mil ejemplares al año de El Principito , la obra maestra de Antoine de Saint-Exupéry que publicó por primera vez en abril de 1946, es decir hace 60 años. Saint-Exupéry nació en 1900 y murió en 1944. Escribió El Principito en 1942 en Estados Unidos y lo publicó allá mismo, en idioma inglés, en 1943. Lo que ahora se celebra en Francia no es exactamente el 60 aniversario de este hermoso libro, sino los 60 años de la primera edición francesa. En Francia El Principito ha vendido 11 millones de ejemplares, lo cual es extraordinario, pero más extraordinario es aún que sólo en Japón se hayan vendido 5 millones, y que sumadas las ediciones y las traducciones de todo el mundo (en más de 160 lenguas), el tiraje histórico total alcance aproximadamente los 80 millones de ejemplares. Está considerada, por ello, la obra literaria más traducida y, sin duda ninguna, el libro francés más universal y más ampliamente difundido de todos los tiempos. El mensaje de este libro se ha vuelto un lugar común que, con frecuencia, bordea peligrosamente la cursilería. En realidad no es del todo cierto que sea un libro para niños, porque seguramente entre sus más de 80 millones de lectores en todo el mundo, muchos de éstos han sido y son adultos. El Principito es, en gran medida, una metáfora sobre la libertad en general, aunque Saint-Exupéry haya puesto el énfasis en las virtudes de la inocencia y de la infancia. En 1993, con motivo del 50 aniversario de este hermoso libro, se publicó en diversas partes del mundo una edición especial. En lengua española la llevó a cabo Emecé, de Argentina. Se trata de una de las ediciones más bellas, en pasta dura, encuadernado en tela y con las imágenes en color ya conocidas de todas las ediciones de El Principito, pero también con una buena cantidad de láminas hasta entonces inéditas, todas ellas del manuscrito original que se conserva en The Pierpont Morgan Library. En las páginas liminares de esta bella edición, Charles E. Pierce, director de dicha biblioteca, explica: "Muchos escritores notables están representados dentro de las colecciones de la Morgan Library no sólo por importantes ediciones de sus libros, sino también por los materiales de trabajo de su oficio, notas, bocetos y borradores que preceden la publicación. Estos documentos únicos nos permiten vislumbrar a los más grandes narradores en el acto mismo de la creación de su obra. El borrador manuscrito de El Principito tiene una particular fascinación. Escrito y dibujado totalmente por la mano de Saint-Exupéry, el manuscrito ilumina de modo muy personal y directo la evolución de uno de los libros favoritos del mundo." Y añade otra anécdota: "Saint-Exupéry escribió El Principito en una casa alquilada cerca de Northport, Long Island, durante el verano y el otoño de 1942... La escritura garabateada y menuda de Saint-Exupéry es la de un autor que compone velozmente, con trazos rápidos y livianos de su lápiz o pluma. La prosa de El Principito fluye aparentemente sin esfuerzo. El borrador, sin embargo, revela que ese efecto fue logrado sólo después de numerosos intentos fallidos y extensas revisiones". Saint-Exupéry no alcanzó a ver esta apoteosis, que lo hubiera hecho feliz sin duda, porque fue el libro en el que puso toda su fantasía y toda su emoción. Hoy, al festejar los 60 años de la primera edición francesa, El Principito goza de la atención redoblada que merece. Es un libro imperecedero que consiguió el milagro de hacer millones de lectores. *Escritor
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