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Katia D Artigues
20 de abril de 2006
La moda de las sillas vacías (Foto: Lucía Godínez)

Ahora... ¿sobra la silla?
PG Súper Star.
Tregua para Chávez

Ash. Ahora parece que quisieran eliminar la silla en discordia.

Sí, la misma que el próximo 25 de abril estará vacía en el primer debate presidencial.

Sucede que el vocero del CEN del PRI, Carlos Flores Rico, le llamó la atención a su representante ante el IFE, y secretaria general del PRI, Rosario Green, por haber avalado la colocación de la silla vacía en donde estaría sentado Andrés Manuel López Obrador.

En el PRI, para variar, no están de acuerdo. El vocero priísta piensa que con la silla vacía se hará "crecer de manera artificial" la figura de López Obrador.

"Yo nada más soy el vocero, no soy el estratega. Yo sé de medios de comunicación y sé que la silla será contraproducente."

Mmm. Sólo ellos se entienden.

¿No nos hubiéramos ahorrado tantas horas de rebatinga entre los representantes de los candidatos a la Presidencia? Uy, hasta posiblemente se hubieran ahorrado las dos comilonas con las que festejaron los cumpleaños de Green y de un consejero electoral, Marco Antonio Gómez Alcántar.

Por cierto, ayer Luciano Pascoe, representante de Patricia Mercado ante el IFE, dijo que ellos no avalaron la colocación de la silla vacía en el primer debate. Oh, pues.

Por cierto, el propio Flores Rico digamos que le dio parte de la razón al propio Andrés Manuel López Obrador, en el sentido de que mientras más lo golpean, más lo fortalecen:

"La mejor manera de evidenciar que López Obrador no quiere informar, difundir sus ideas, no quiere debatir, es no mencionándolo, como por cierto, hago yo en este momento".

¿No lo hace? Vaya, hasta que se dieron cuenta de la otra campaña... ¿verdad?

Pero por otro lado, la Junta General Ejecutiva aprobó un dictamen donde se estipula que deberán dejarse de transmitir los spots del PAN donde critican a Andrés Manuel López Obrador.

Esto no es definitivo, porque será hasta el próximo viernes cuando el Consejo General del IFE apruebe o rechace dicho acuerdo. Por lo pronto, los panistas ya protestaron. Que la prerresolución limita la libertad de expresión, dicen. Que están dispuestos a llevar el caso hasta la Suprema Corte de Justicia (para variar) o al Trife.

Estreno perredista

No hubo alfombra roja, ni amarilla ni negra, pero como en toda premier no faltaron los empujones a la llegada del protagonista del documental ¿Quién es el señor López?.

Sí, la película cuyo protagonista es Andrés Manuel López Obrador, quien arribó la tarde-noche del martes al teatro Metropólitan para observar el trabajo realizado por Luis Mandoki, pagado por la campaña misma.

Los primeros en llegar fueron sus hijos. AMLO lo hizo acompañado de su inseparable Nico.

A su paso, alguien le gritó:

"Ojalá y tus hijos sean igual que tú".

Oh, ¿pues por qué se lo habrán dicho?

Detrás de él llegó Marcelo Ebrard, con su ya inseparable compañera de campaña y de vida, Mariagna Sahagún... perdón, Mariagna Pratts.

Dentro del Metropólitan ya estaban esperándolo, dispersos entre el sillerío (todo ocupado, nada vacío), Joel Ortega, Claudia Sheimbaun, Asa Cristina Laurell, Francisco Garduño, Porfirio Muñoz Ledo, Ricardo Monreal y Martí, Lenia y Vietnika Batres, entre otros.

La presentación estuvo a cargo de Rosario Ibarra de Piedra, la periodista Blanche Petrich, Lorenzo Meyer -quien dijo que no conocía el contenido del documental porque no se lo enviaron- y el propio Mandoki, quien dijo que conoció a López Obrador dos días antes de que la Comisión Instructora del Congreso de la Unión procediera en su contra.

Espaldarazo para él. Que "ni en Hollywood" le dieron tanta libertad para realizar su trabajo.

Lo visto la noche del martes fue una edición especial. Durante más de una hora proyectaron un resumen de los tres DVD que conformarán la producción. Cada uno de ellos tendrá un precio de 50 pesos.

La primera parte abarca los orígenes familiares y políticos de López Obrador. Entre los testimonios que se presentan están los de sus papás (Andrés y Manuela, de donde proviene su nombre), y de Rodolfo Lara Laguna, su maestro de civismo, a quien el propio AMLO describe como una de las personas que han tenido más influencia en él.

En una parte del video dice que Madrazo es... ¡un buen político!

Claro, se refiere a Carlos A. Madrazo, padre de su acérrimo adversario llamado Roberto.

La segunda parte de estos documentales se enfoca a la lucha contra el desafuero. Y la tercera parte se continúa escribiendo y filmando.

Si hubiera ganadores para quienes recibieron más rechiflas, con recuerdos familiares, los primeros lugares se los disputarían la Pareja Presidencial, Carlos Javier Vega Memije, Diego Fernández de Cevallos, Federico Döring, Roberto Madrazo y Felipe Calderón Hinojosa.

De las imágenes menos abucheadas fueron Emilio Chuayffet y el ex priísta Roberto Campa.

En el segmento correspondiente al desafuero aparecen imágenes de ese día histórico en el que López Obrador está en una sala contigua al salón de plenos de la Cámara de Diputados. Ahí, previo a la salida para ocupar su lugar, le recomiendan que se asiente su famoso gallito. ¡Hasta spray para el cabello le dan!

Una legisladora que estuvo ese día ahí recuerda que alguien le preguntó si sus hijos estaban preparados para un golpe de esa forma (su ausencia física, y la de su esposa) y él contestó:

"Yo espero que sí."

AMLO no habló. Dejó que la película hablara por él.

Hubo portazo, gritos y premios de consolación. Como el que se dio a las encargadas de coordinar la entrada. Se llevaron de regalo ya su DVD. Al final de la presentación, el riguroso coctel. pero con refrescos y cervezas.

Palacio Nacional, ¿rescate o ganas de molestar?

Lo interesante aquí sería preguntar: ¿quién lo dijo primero? ¿De plano son capaces en el gobierno federal de inventar algo así con tal de echarle a perder el plan a uno de sus archienemigos?

A los hechos, antes.

Ayer muchos mexicanos nos enteramos (¿existía antes?) por la boca del vocero Rubén Aguilar Valenzuela que en este sexenio tienen un gran plan para el Palacio Nacional: convertirlo en un gran museo. De qué, quién sabe.

Dice Aguilar Valenzuela que desde hace algunos años diversos especialistas mexicanos y organismos internacionales lo habían propuesto y que sería importante para conservar el monumento.

Mmm. Claro que el debate ya comenzó. Y no precisamente por la importancia del Palacio Nacional y la historia y los murales que guarda.

Debate porque Andrés Manuel López Obrador había anunciado -en aquellas cercanas épocas en las que tenía una ventaja indiscutible y ya muchos lo veían sentado en la silla, pero la presidencial- que él, cuando llegara a la Presidencia, se iría a vivir a Palacio Nacional, como su superhéroe, Benito Juárez.

Las reacciones son variadas y de lo más divertidas. Desde que son ganas de molestar a AMLO, miedo a su llegada y que Fox sigue actuando como jefe de campaña de Felipe Calderón, hasta que qué bueno que así se haga.

En fin, que lo que sí llama la atención es el timing. ¿Volverá López Obrador a clamar que es "compló, compló"?

Lo cierto es que poco puede decirse, siendo sinceros, del afán de este gobierno por hacer cosas culturales. Si el megaproyecto del sexenio es la Biblioteca José Vasconcelos (que se antoja desde ahorita, ojalá nos equivoquemos, a ser destacado elefante blanco). Y más aún, si Sari Bermúdez encarga a un despacho llamado Ortega Lomelín la redacción de la Ley de Fomento y Difusión de la Cultura por tan sólo un carguito extra de 2.5 millones de pesos.

Gustos celestiales

Le gusta comer en El Paraíso, su restaurante preferido. El platillo que más le agrada es fettuccine a la cardinale.

De vez en cuando le gusta echarse una cerveza, pero también toma sus jugos de naranja y de limón -glup. A pesar de que es diabético, hace un esfuerzo por no comer chocolates ni pasteles, que también le gustan.

De los animales tiene una preferencia por los gatos.

Todas estas características las tiene el papa Benedicto XVI, quien cumplió su primer año al frente de la Iglesia católica.

Él lo dijo:

"Él _____ me dijo no, que no puedo hablar por tres días. Le dije usted está loco____ me voy a morir, ahí sí es verdad que me muero": ¿Andrés Manuel López Obrador, refiriéndose a algún funcionario electoral por la tregua que le pretendían imponer previa al primer debate? No. Se trató del presidente venezolano Hugo Chávez. La palabra que hace falta es doctor.

katiushka@prodigy.net.mx

 
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Katia D'Artigues Beauregard nunca quiso ser columnista política. Quería ser monja, ingeniera, arqueóloga, historiadora, filosa.. digo, filósofa, gente de teatro y claro que quiere ser escritora. Porque...
 
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