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Una joya llamada OxxoHay buenos negocios que se gestan en la mente brillante de su creador, de principio a fin. Otros, surgen como una buena idea al principio pero, luego, van tomando forma y dirección, incluso de manera inesperada para quien los inició. Es el caso del gigante embotellador Fomento Económico Mexicano, FEMSA. La empresa regiomontana, que en segunda generación impulsó don Eugenio Garza Sada, se ha ido encontrando en el tiempo con un negocio que se ha convertido en una verdadera joya para el grupo. Oxxo es su nombre y usted lo puede encontrar prácticamente en todos los rincones de las ciudades grandes y medianas del país. Su crecimiento ha sido tan vertiginoso en los últimos años que el número de tiendas llegaron a 4 mil 141 hacia finales de 2005, por lo que aquella frase de que estos pequeños súpers crecen como hongos, aplica muy bien a la cadena de tiendas de formato pequeño propiedad de la embotelladora más grande de América Latina. Oxxo nace originalmente en Monterrey como un canal de venta directamente al público de las marcas de cerveza que produce FEMSA, su negocio históricamente más distintivo. La idea era bastante buena: en lugar de darle negocio a la tienda de la esquina en donde la venta de cerveza es alta, ponemos nuestro propio estanquillo de barrio para distribuir directamente la cerveza y, de paso, convertirnos en una tienda -llamada ´de conveniencia´- vendiendo productos de consumo relacionados. Con esa pretensión nace la cadena de tiendas Oxxo. Pero también con la intención de atajar a su competencia en el mercado de la cerveza y penetrar a los barrios y colonias de las ciudades en donde se consume más cerveza. Oxxo es, pues, producto de una estrategia de distribución de cerveza. Y comenzó a funcionar. Sin embargo el negocio de Oxxo creció más allá de lo previsto por sus creadores, los propios directivos de FEMSA. La división comercio dentro del grupo FEMSA -que es Oxxo- vio venir la explosión de tiendas comerciales de formato diverso en todo el país. Desde la agresiva penetración del gigante mundial de supermercados Wal Mart, con tiendas cada vez más pequeñas para atacar ciudades medias en México, hasta el boom inmobiliario que multiplicó en pocos años el número de centros comerciales en las grandes y medianas ciudades del país. Oxxo se subió, entonces, en esa oleada a tal grado que hoy en día ya es el enemigo a vencer en su segmento de tiendas. Para este año los planes del presidente del grupo, José Antonio Fernández, El Diablo como se le conoce por su apelativo al también director general de FEMSA, es abrir otras 650 tiendas Oxxo con lo que prácticamente redondearán 4 mil 800, la mayor red comercial del país en número de unidades. Obviamente que este crecimiento no es sólo espuma, como la tan famosa cerveza de los regiomontanos. En términos de ingresos anuales, Oxxo ya representa el 27% del total de ingresos para FEMSA, un porcentaje tan importante que coloca a esta división como la segunda generadora de ingresos del grupo, sólo después del negocio de los refrescos y por encima de las ventas de cerveza, la razón que le dio origen a Oxxo. Pero lo relevante en el negocio de las tiendas de conveniencia para FEMSA no es lo que ya se hizo, que no es menor, sino lo que viene. En primer lugar, FEMSA sabe bien que tiene un alto potencial de crecimiento futuro con Oxxo. Los ingresos reales podrían seguir creciendo a un ritmo de 9 ó 10% anual y el número de tiendas a un vertiginoso 1.8% -2 nuevas tiendas diarias, en promedio. Este es un ritmo de crecimiento muy superior al de sus otras dos divisiones: refrescos y cerveza, por lo que es previsible que Oxxo siga creciendo en su participación como generador de ingresos para FEMSA en los próximos años. Sobre todo cuando el negocio de las bebidas en el mundo se enfrenta a diversos problemas que van desde la moda de beber lo "saludable" especialmente en las clases medias, hasta los altos costos del PET (material de envase para los refrescos) debido a los incrementos en los precios del petróleo. En segundo lugar, si bien han proliferado pequeñas redes comerciales en el mercado de tiendas de conveniencia en el país, Oxxo se ha convertido en un jugador dominante de este formato, lo que no sólo le da un fuerte posicionamiento de marca (incluso referencial en algunos lugares para los consumidores), sino ventajas competitivas en la negociación de precios, costos, calidad y financiamiento con proveedores. Y eso es fundamental para el negocio del retail. Wal Mart -que basa gran parte de su estrategia en ello- lo sabe bien. En tercer lugar, FEMSA posee en Oxxo una red que al final de este año será de cerca de 5 mil establecimientos comerciales de pequeño formato -y que crece a un ritmo de 650-700 establecimientos adicionales cada año; un argumento muy poderoso de comercialización presente y futuro. Y es que la red de tiendas Oxxo se ha convertido ya en un gran canal de distribución geográfica sobre el que -FEMSA o un tercero- pueden montar diversos servicios y negocios en el futuro. Algo parecido a lo que es el servicio postal o, en otro sentido, a la impresionante red de distribución que posee Bimbo en todos los rincones del país. La pregunta es, ¿cuánto vale la red de comercialización que está montando Oxxo día a día como negocio estratégico? Eso lo sabremos pronto. Por todas estas razones, y otras más, es que Oxxo se ha convertido en una verdadera joya para FEMSA. Habrá que ver con detalle la rentabilidad del negocio en sus diversas facetas de comparación. Pero lo cierto es que en los mercados financieros ya se especula sobre la posibilidad de que FEMSA decida, en algún momento, separar a Oxxo en el mercado bursátil a fin de generar mayor plusvalías sobre su propia acción, según lo que publica El Semanario en su más reciente edición. Probablemente Don Eugenio Garza Sada nunca se imaginó que FEMSA poseería una red comercial así. Los años 70 eran muy tempranos para que el mundo empresarial concibiera el valor que hoy poseen las redes comerciales. Ahora Oxxo, que ha dejado de ser marginal, ya es un activo valioso y estratégico para el grupo sobre el que los inversionistas están esperando noticias. Sígale la pista. Es de llamar la atención el lamentable estado en el que se encuentra la llamada "autopista del sol", especialmente en su tramo Cuernavaca-Acapulco. Mucho se ha dicho sobre las tarifas de peaje que se cobran por esta importante vía hacia uno de los destinos turísticos más importantes del país. Sin embargo, el estado de abandono en muchos de sus tramos, con deslaves frecuentes, peligrosos vados y hasta deterioro de la pista asfáltica, refleja la poca importancia que tiene no sólo para las autoridades de caminos y puentes, sino también para las de turismo. Esperamos que el boom de las líneas aéreas de bajo costo y sus menores tarifas no sean un motivo más para olvidarse de una autopista tan relevante. sgarcia@elsemanario.com.mx
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