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El Yunque al SenadoEN la recomposición de fuerzas que intramuros se produce en el PAN -luego de que Calderón le arrebató al candidato de Vicente Fox la candidatura presidencial por ese partido-, el grupo político de los derrotados, encabezado por Santiago Creel, operó un virtual asalto de las posiciones panistas al Senado de la República, y se quedó con las candidaturas plurinominales que, con toda seguridad, alcanzarán un escaño en la mal llamada cámara alta. Se trata, en la práctica, de un blindaje legislativo para el "grupo compacto" de Los Pinos, el llamado Grupo Guanajuato, el cual, en prevención de lo que pueda venir, se refugiará en la seguridad que a tirios y troyanos les proporciona la casona de Xicoténcatl, en donde tendrá fuero, poder, influencia y una nada despreciable dieta a lo largo de todo el sexenio por venir. El grupo político de Fox y Creel parece haber asegurado protección ante cualquier eventualidad. Pero esas posiciones no sólo serán ocupadas por buena parte de dicho grupo, sino que la Organización Nacional del Yunque convertirá al Senado de la República de la próxima legislatura en una trinchera, en la cual son reducidos los espacios para los conjuntos panistas que apoyaron a Felipe Calderón en su disputa por la candidatura presidencial. En caso de ser derrotado en sus aspiraciones presidenciales, Calderón no contará con el blindaje que a muchos de sus compañeros de partido les resulta indispensable. Así, al dar a conocer la lista de candidatos plurinominales de Acción Nacional al senado de la República, el presidente de ese partido, Manuel Espino -un reconocido miembro del Yunque-, presentó como el número uno de esa lista nada menos que a Santiago Creel Miranda, ex precandidato presidencial y candidato de una buena porción de la ultraderecha panista, sobre todo del Yunque. No sólo se premia, como se puede ver, a la ineficacia, sino que se otorga un burdo blindaje para el futuro. Pero Santiago Creel, el ineficaz ex secretario de Gobernación y tramposo favorecedor de las empresas televisoras, no llegará solo al Senado. La segunda posición de las candidaturas plurinominales la ocupará el que fuera subsecretario de Gobernación, Ricardo García Cervantes, quien en su despropósito por impulsar a su jefe como candidato presidencial, se encargó de censurar y despedir, de los medios públicos como el IMER, a los periodistas críticos de Creel. Intentó callar las voces críticas al más puro estilo del viejo PRI. Y hoy lo premian con un seguro de impunidad. En el cabalístico lugar 13 de esas listas aparece, de igual manera, el también ex subsecretario Armando Salinas Torre; en tanto que otro ex subsecretario de Gobernación y ex gobernador de Aguascalientes, Felipe González, encabeza la primera fórmula en las listas de mayoría para el Senado por su entidad natal. Los políticos panistas identificados con la Organización Nacional del Yunque se llevaron la "tajada del león" en las candidaturas plurinominales, y en no pocas de mayoría para el Senado. Así, Teresa Ortuño, la ultraderechista activista del PAN, consiguió el cuarto lugar plurinominal, mientras que el poderoso "brazo derecho" del Presidente Fox y yunquista de alta jerarquía, Ramón Muñoz Gutiérrez, se quedó con el lugar cinco de esa lista. El lugar ocho fue entregado a otro miembro de la ultraderecha guanajuatense, Ricardo Torres Origen, de cuestionada trayectoria y hasta vinculado con hechos "oscuros" de ese extremo ideológico. Pero no terminan ahí las posiciones que con toda seguridad alcanzarán un lugar en el Senado. Las posiciones 10 y 11 de esa lista fueron entregadas a los poblanos Ángel Juan Alonso Caneja y Jorge Ocejo Moreno, personajes vinculados con la extrema derecha poblana que se vinculó con grupos empresariales. Ocejo Moreno se ha convertido en asesor lo mismo de Carlos Abascal que de la poderosa paraestatal Pemex. Eso no es todo. En la primera fórmula de senadores de mayoría de Nuevo León, la candidatura al senado fue entregada a otro reconocido miembro del Yunque, al ex secretario de Energía Fernando Elizondo, quien también fue gobernador interino de dicho estado. En Jalisco, la primera fórmula para los senadores de mayoría fue entregada a otro político vinculado con la ultraderecha, Alberto Cárdenas Jiménez, ex gobernador y ex secretario de Estado, estrechamente vinculado con grupos proempresariales como Desarrollo Humano Integral AC (Dhiac) y el Muro, dos representaciones de la ultraderecha más radical. De los panistas que alcanzaron un lugar seguro para el Senado de la República y que se vinculan con Felipe Calderón Hinojosa, aparecen la mexiquense Adriana González Carrillo -a quines algunos también vinculan con Santiago Creel-, que ocupa el tercer lugar plurinominal, en tanto que el sexto lugar le correspondió a Jesús González Morfín, también felipista. El viejo militante panista César Leal Angulo ocupa el lugar siete, en tanto que Gabriela Ruiz del Rincón ocupa el nueve. En estos dos casos también hay quienes dicen que se trata de políticos cercanos a Felipe Calderón. Lo cierto es que la mayoría de las posiciones que con seguridad ocupará un escaño y, sobre todo, que tendrá el control del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional en la siguiente legislatura, está vinculada con la casa presidencial, con el Yunque y con Santiago Creel. Está claro que se busca un blindaje sexenal. Al final aparecen dos casos que resultan peculiares. El lugar 12 de las plurinominales del PAN para el Senado lo ocupaba Pedro Cerisola y Weber, actual secretario de Comunicaciones y Transportes. Pero resulta que Cerisola ni es panista ni tiene grupo político. Hay que recordar que llegó al equipó de Fox gracias a los cazatalentos, que su historia política más bien lo vinculaba con el PRI, y que dentro y fuera del gobierno es un personaje más bien repudiado. Le correspondió el lugar 12, que difícilmente llegará. Un caso similar es el del Charro Armando Salinas Torre, al que le correspondió el lugar 13, cabalístico no sólo por lo que significa para muchos, sino porque la votación panista puede no alcanzar hasta ese sitio. Así el blindaje del PAN en el Senado. Falta ver la lista de diputados. En el camino Wintilo Vega, priísta guanajuatense de larga, muy larga trayectoria, operador político de los tiempos en que Ramón Aguirre declinó su triunfo al gobierno estatal a favor de Carlos Medina -en los tiempos del salinato-, decidió aventar la toalla, quesque inconforme por las listas al Senado en Guanajuato. Luchó durante años por ser candidato a gobernador de su estado, lloró cuando consiguió esa nominación, y ayer renunció. En el fondo, dicen los que saben, lo que ocurre es que sigue vivo el germen de un acuerdo con el PAN. Y Guanajuato seguirá siendo panista. ¿Será? Hugo Chávez, el dictador venezolano sale en defensa de López Obrador. ¿Es una defensa o se trata de un lastre? aleman2@prodigy.net.mx
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