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Hace ya algunos años (cuando yo era muy pequeñita) salió al aire una churronovela conocida como El Amor Tiene Cara de Mujer , protagonizada por Saby Kamalich y Ricardo Blume. Y si el amor tiene cara de mujer, el cinismo sin lugar a dudas tiene cara de político. Veamos algunos ejemplos. El ahora famosísimo góber precioso, instalado en su soberbia galopante, aseguró ante varios reporteros que, por supuesto, su escandaloso caso no sólo no perjudicaría al candidato presidencial Roberto Madrazo sino que incluso ganarían en las próximas elecciones para senadores y diputados federales en Puebla. ¿El resultado? Una caída importante en las encuestas, claro, para el candidato Madrazo, independientemente de la baja que sufrió el PRI en el estado de México. De que la suciedad salpica, mi góber precioso. salpica, y a nivel nacional. Pero este personaje en cuestión, a pesar de que su pueblo le ha manifestado su repudio, continúa necio en el hueso que no quiere dejar. Y siguiendo con este tipo de personajes, no crean ustedes que el fenómeno en contra de la libertad de prensa y concretamente hacia una mujer periodista sólo se ha dado en Puebla. Hace algunos años, en el bellísimo estado de Chiapas, sucedieron actos espeluznantes, infrahumanos. Lo malo para los políticos es cuando los videos salen al aire, demostrando con imágenes su perversidad y su canallada. Me refiero a los indígenas zapatistas de la zona de El Bosque que fueron brutalmente masacrados durante el gobierno interino de Roberto Albores Guillén, quienes una vez victimizados fueron llevados a Tuxtla Gutiérrez para practicarles la autopsia de rigor, y una semana después fueron regresados a sus familiares, ya en franco estado de putrefacción y abiertos como vacas en canal, del cuello a la parte baja del vientre. Los servidores públicos no se tomaron la molestia siquiera de coserlos o engraparlos. El mensaje del gobierno para los zapatistas y sus simpatizantes, brutal, descarnado, iba justamente en los cuerpos de estos indígenas chiapanecos. Todo esto que cuento no es el resultado de la creatividad de un productor de televisión: es la cruda realidad. Y en uno de mis viajes a Chiapas, una diputada perredista me entregó en propia mano ese material fílmado. Cuando en junta de producción fue analizado, decidimos sacarlo al aire en mi programa Hablemos Claro frente a un grupo de senadores, quienes a su vez nos dieron a conocer su punto de vista al respecto. Mientras el programa estaba al aire, la reacción no se hizo esperar. El interino gobernador Albores de inmediato se comunicó con Sergio Sarmiento, quien en ese momento era el responsable del área noticiosa de TV Azteca a la cual pertenecía Hablemos Claro, para pedirle que sacara el programa del aire de inmediato. Como la respuesta no fue favorable ya que, por fortuna los tiempos han cambiado, el programa continuó con sus transmisiones; Albores le llamó a Fernando Lerdo de Tejada y a Emilio Gamboa, secretario de Comunicación Social de Presidencia de la República y subsecretario de Gobernación en el área de Comunicación, respectivamente, para que fueran ellos quienes presionaran para sacar el programa del aire. Platiqué tanto con Fernando, quien es todo un señor y un caballero, así como con Emilio. Les llevé a ambos a sus oficinas el material completo, sin editar, que me había sido entregado. Ambos coincidieron que estaba en todo mi derecho a mostrarlo. Ante los hechos desgarradores que allí se vieron, no había justificación posible para no transmitirlo. Y desde luego, el programa continuó al aire con sus emisiones, normalmente. Como nada le dio resultado al nefasto de Albores, se fue por el golpe sucio y bajo: contrató a una reportera para escribir varios artículos difamatorios en mi contra, es decir, mostrando la suciedad que lo ha caracterizado, ya que ante los hechos contundentes, o se reconocen públicamente y se pide una disculpa, o se actúa como siempre lo ha hecho él. Pero mi sorpresa fue mayor cuando me entero que ahora pretende ser candidato. ¿a qué creen? ¡Pues quiere ser otra vez gobernador de Chiapas! No le bastó todo lo que se llevó durante su gestión. Quiere volver a sangrar a los chiapanecos. Y no hablo de memoria. Varios de sus secretarios han sido encarcelados durante el gobierno de Pablo Salazar, precisamente por abuso de autoridad y por todo lo que se robaron. El propio Albores vivía en una casa clase media bajona por el estadio Azteca antes de su interinato, y ahora vive en una de las zonas más caras del Distrito Federal. Todo esto, resultado de su "trabajo" de tres años en Chiapas. ¡Vaya que ese sí es un trabajo lucrativo! Por supuesto que quiere más. Ahora pretende venderse ante el candidato Madrazo como el mayor madracista cuando hace seis años se declaró el primer labastidista del país, en contra del propio Madrazo, a tal grado que fue amonestado por su partido de manera pública mientras se dedicaba a boicotear los actos de campaña que llevaba a cabo Isabel de la Parra de Madrazo en Chiapas a favor de su marido. Estos personajes, me queda claro, cambian de lealtades como de calcetines, de acuerdo con los tiempos políticos y creen que la gente no tiene memoria: craso error. En Chiapas existen políticos con oficio, que en verdad conocen a su tierra y a sus paisanos desde siempre, que desean trabajar y servir. Ojalá que el PRI en esta ocasión no se equivoque. El costo sería demasiado alto y los chiapanecos merecen un futuro mejor.
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