|
Hace medio siglo, en 1956, Octavio Paz publicó el que puede considerarse su mejor libro de ensayos y estudios literarios: El arco y la lira , en el que sin duda plasma su estética y su poética: lo que el poeta cree y lo que sigue y cultiva en arte y en literatura. El subtítulo de este gran libro no puede ser más significativo: El poema. La revelación poética. Poesía e historia. En pocas palabras, todas las inquietudes éticas y estéticas que Paz atendió a lo largo de su trayectoria. El libro apareció en la sección de Obras de Lengua y Estudios Literarios del Fondo de Cultura Económica, con una tirada de 3 mil ejemplares, y con él Paz mereció el Premio Xavier Villaurrutia. En 1984, al cumplir el Fondo de Cultura Económica medio siglo de existencia, El arco y la lira encabezaba la lista de los libros más reimpresos y con mayor tiraje en esta sección, con 39 mil ejemplares en siete reimpresiones. Hoy dicho libro ha alcanzado las 15 reimpresiones (la más reciente fue en 2005 y algunas de ellas se hicieron en España y en Colombia) y podemos estar seguros de que habrá rebasado ya, con mucho, los 50 mil ejemplares. El arco y la lira es, precisamente, el libro con el que Paz abre sus Obras Completas, en 1991. En el primer tomo, bajo el título general de La casa de la presencia. Poesía e historia , agrupa tres libros esenciales en el ámbito de la reflexión: El arco y la lira, Los hijos del limo y La otra voz . En la advertencia a la primera edición, fechada en agosto de 1955, el autor expresa: "Escribir, quizá, no tiene más justificación que tratar de contestar a esa pregunta que un día nos hicimos y que, hasta no recibir respuesta, no deja de aguijonearnos. Los grandes libros -quiero decir: los libros necesarios- son aquellos que logran responder a las preguntas que, oscuramente y sin formularlas del todo, se hace el resto de los hombres. No sé si la pregunta que ha dado origen a este libro les haya quitado el sueño a muchos; y es más dudoso aún que mi respuesta conquiste el asentimiento general. Pero si no estoy seguro del alcance y de la validez de mi contestación, sí lo estoy de su necesidad personal. Desde que empecé a escribir poemas me pregunté si de veras valía la pena hacerlo: ¿no sería mejor transformar la vida en poesía que hacer poesía con la vida?; y la poesía ¿no puede tener como objeto propio, más que la creación de poemas, la de instantes poéticos? ¿Será posible una comunión universal en la poesía?" El arco y la lira contiene algunos de los mejores ensayos de Octavio Paz y sin duda varias de sus páginas imperecederas. En dichos ensayos, cuyos títulos están agrupados en el subtítulo general del libro, Paz reflexiona con gran sensibilidad y lucidez acerca del lenguaje, el ritmo, la imagen, el verso y la prosa del poema; sobre los asuntos de la inspiración y la revelación poética, la épica y la lírica, el mundo heroico y la epopeya, entre otros múltiples aspectos que él examinó extraordinariamente. En 1967, cuando Octavio Paz era embajador de México en la India, revisa y aumenta este libro, a raíz de su traducción al francés. Amplía el capítulo "Verso y prosa" e incluye, a manera de epílogo, un nuevo ensayo "Los signos en rotación", en el que ahonda su reflexión sobre la historia de la poesía moderna, deteniéndose muy especialmente en la obra de Mallarmé. Hoy, cuando celebramos 50 años de la publicación de este libro espléndido, habría que recordar lo que Octavio Paz escribió respecto del poema: "El poema es inexplicable, no ininteligible", y "Leer un poema es oírlo con los ojos; oírlo, es verlo con los oídos".
|