PORTADA | AVISO OPORTUNO | MINUTO X MINUTO | DISCUSIÓN | TU DINERO | MULTIMEDIA |GUIA DEL OCIO
   El Mundo  |   México  |   Elecciones 2006  |   Los Estados  |   DF   |   Finanzas  |   PyMES  |   Deportes  |   Espectáculos  |   Cultura  |   Estilos  |   Computación 
 
 
 
Galaxia editorial
Juan Domingo Argüelles
12 de febrero de 2006

Efraín Bartolomé: 25 años de poesía

En 2006, Efraín Bartolomé (Ocosingo, Chiapas, 1950) cumple 25 años de vocación poética, desde que en 1981 dio a la luz su primera colección lírica, Vivir la ciudad , que es el inicio de lo que casi inmediatamente después, en 1982, sería su primer libro, precozmente magistral: Ojo de jaguar , vertido hoy al inglés por Aza Zatz, el mismo traductor de García Márquez, Alejo Carpentier y Ernesto Sábato.

Ojo de jaguar fue el feliz inicio de una obra poética que ha seguido con Ciudad bajo el relámpago (1983), Música solar (1984), Cuadernos contra el ángel (1988), Mínima animalia (1991), Música lunar (1991), Cantos para la joven concubina y otros poemas dispersos (1991), Corazón del monte (1995), Trozos de sol (1995), Avellanas (1997) y Partes un verso a la mitad y sangra (1997).

Hace poco más de una década, Efraín Bartolomé definió del modo siguiente en qué consiste que un poema haya sido logrado en su mayor concreción: "La unión feliz de música, imagen y sentido, capaz de generar, en quien lea el poema, una alteración emocional similar a la emoción que lo generó".

En un medio y en un tiempo en los que muchos hacedores de versos perdían de vista qué era lo esencial en la poesía, Efraín Bartolomé surgió con una fuerza y una vitalidad líricas que llamaron de inmediato la atención de los lectores. Alejado, conscientemente, de los juegos malabares y de la pirotecnia verbal, y a contracorriente de los autores "de la rítmica pirueta y del contrángulo de la palabra", como los ha denominado atinadamente Marco Antonio Campos, Efraín Bartolomé cimbró el ámbito de la poesía mexicana con un libro inaugural particularmente intenso, cargado de emoción y de inteligencia y que desde el título mismo anunció una percepción y un instinto poéticos sorprendentes: Ojo de jaguar.

Ojo de jaguar fue publicado, en 1982, bajo el sello de la Universidad Nacional Autónoma de México y su editor fue precisamente Marco Antonio Campos, quien supo ver que este poeta -que, a diferencia de los integrantes de su generación, no había publicado libros juveniles- traía una voz diferente y segura la cual hacía resonar en ese primer libro al tiempo que la remarcaba con una lectura personal enfática, enérgica, desde la primera página, desde el primer poema: Para qué hablar/ del guayacán que guarda la fatiga/ o del tambor de cedro donde el hachero toca/ A qué nombrar la espuma/ en la boca del río Lacanjá/ Espejo de las hojas Cuna de los lagartos/ Fuente de macabiles con ojos asombrados...

Hoy, a 25 años de la publicación de su primer poemario y luego de haber dado a la imprenta otros 10 títulos de poesía, la obra de Bartolomé es un referente fundamental y una presencia permanente en la poesía mexicana. A Ojo de jaguar siguieron otros libros igualmente magistrales que en 1999 reunió en el espléndido volumen Oficio: Arder (Obra poética 1982-1997), publicado también por la UNAM. En este tomo de 545 páginas están varios de los momentos más intensos de la poesía mexicana en general y de la producida por los poetas de Chiapas, la tierra de Rosario Castellanos y Jaime Sabines, la de El rescate del mundo y Al pie de la letra, y la de Tarumba y Algo sobre la muerte del mayor Sabines.

Aza Zatz, el traductor de Ojo de jaguar ha dicho que quedó cautivado desde el primer poema y tuvo que traducir el libro entero, lo que se convirtió, agrega, "en una de las experiencias más placenteras de mi carrera". Los lectores de Bartolomé sabemos también de esta experiencia imborrable, donde la emoción y la inteligencia se unen en la mejor expresión de la poesía.

* Escritor


El Universal| Directorio| Contáctanos| Avisos Legales| Mapa de sitio
© 2006 Copyright El Universal-El Universal Online, México.


 
Este espacio trata los temas relacionados con el libro, los lectores y la industria editorial. Busca ser un servicio para quienes deseen tener información de actualidad sobre estos temas. Propone un diálogo sobre escritores, editores y productores del libro, a nivel internacional. Argüelles es actualmente director de Normatividad de la Dirección General de Bibliotecas del Conaculta y gusta de compartir la experiencia de su trabajo con los lectores.
 
 

  • Paz-Orfila: crónica epistolar de una empresa intelectual
    05-febrero -2006
  • Las dudas del Diccionario panhispánico
    29-enero -2006
  • El siglo de Andrés Henestrosa
    22-enero -2006

  •  

    Enviar por email
    Versión para imprimir
    Agrandar tipografía