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Itinerario Político
Ricardo Alemán
24 de enero de 2006

Televisa, sin favorito

ENTRE los empresarios de la industria de la radio y la televisión circula una versión que se antoja como increíble, que el poderoso grupo multimedia Televisa aún no tiene candidato presidencial, que sus directivos han rechazado compromisos con los candidatos presidenciales de todos los signos partidistas, de los "azules", los "tricolores" y, sobre todo, de los "negroamarillos".

La versión surgió a propósito de un análisis sobre el impacto que en los medios electrónicos de comunicación, radio y televisión, ha provocado el alineamiento de los presidenciables. Todos saben que las concesiones de radio y televisión están en manos de un puñado de empresarios de esta industria, y que no pocas de esas familias ya se han alineado en torno a tal o cual candidatura. Algunos le ponen "veladoras" a uno de los presidenciables, otros a dos de ellos, y hasta hay quienes queman incienso a los tres más importantes.

Así, por ejemplo, Televisión Azteca abrió recientemente sus espacios a una corriente que promueve a Andrés Manuel López Obrador, el candidato presidencial del PRD, al que incluso facilitó un espacio tempranero en el Canal 13, que en realidad es una versión político-electoral de los engañosos "informerciales" -comerciales que se exhiben como si se tratara de información-, que lo mismo venden "productos milagro", que prometen la salvación divina en la tierra, que promueven a videntes capaces de resolver todos los males.

Por otro lado, las abultadas bolsas de dinero público que serán transferidas como prerrogativas a los partidos y que terminarán en las chequeras de los concesionarios de radio han provocado que algunos de ellos se inconformen porque los partidos, en especial PRI, PAN y PRD, han privilegiado a tal o cual grupo -en este caso a Radio Fórmula y Radio Centro-, lo que no sólo les garantiza a los radiodifusores un ingreso millonario, sino que a los partidos que los prefirieron les dan garantías de difusión favorable.

Pero la gran pregunta que se hacen las familias de concesionarios de radio y televisión es la siguiente: ¿Por qué razón el candidato del PRD, Andrés Manuel López Obrador, se aproximó a Televisión Azteca, en donde arrancó su infomercial de 30 minutos diarios, de lunes a viernes? ¿Por qué no acudió a Televisa? O en sentido contrario: ¿Por qué razón Televisa se negó a difundir el infomercial de AMLO?

Como señalamos arriba, hay una versión que señala que en efecto, López Obrador se habría aproximado en primer lugar a Televisa para que fuera ese poderoso consorcio el encargado de promover su campaña presidencial. La respuesta de los capitanes de Televisa habría sido contundente: "Es muy temprano para pelear con el futuro presidente", en alusión a que cualquiera que sea el resultado de las elecciones del 2 de julio próximo, apostarle sólo a uno de ellos habría sido suicida.

Pero no fue todo. En el encuentro entre López Obrador y los directivos de Televisa, éstos habrían dicho que el grupo no tiene aún candidato. ¿Televisa sin candidato? Parece increíble, pero la versión tiene sentido, sobre todo si se toma en cuenta que la empresa Televisa es la promotora de las reformas a la Ley de Radio y Televisión que, de manera nada casual, aprobaron por unanimidad todos los partidos políticos en la Cámara de Diputados, el pasado 1 de diciembre de 2005.

Siempre de acuerdo con la misma versión, ahora resulta que la señal que todos los partidos enviaron a Televisa al aprobar en conjunto, sin discusión, sin conocer el dictamen, y en sólo siete minutos, la reforma a la Ley de Radio y Televisión, fue precisamente para ganarse el favor de la importante televisora en los tiempos político-electorales que se viven. No es casual que de manera inexplicable el PRD, partido que históricamente cuestionó la alianza de Televisa con el PRI y con los gobiernos en turno surgidos de ese partido, repentinamente haya olvidado sus principios y su historia y decidiera votar a favor de la nueva reforma de ley de radio y televisión.

¿Por qué ese repentino cambio en el PRD? Porque esa habría sido la señal que López Obrador mandó a Televisa para ganarse el favor del consorcio, antes de buscar que precisamente Televisa fuera la empresa que difundiera sus infomerciales electorales.

¿Pero qué pasó? Que Televisa habría rechazado la alianza con Andrés Manuel López Obrador con el argumento de que era muy temprano para pelear con el futuro presidente, y además de que la televisora aún no tiene un candidato presidencial.

Pero además, y a pesar de que en la Cámara de Diputados todos los partidos políticos aprobaron la Ley de Radio y Televisión, dicha reforma no pasó en el Senado de la República. Por lo menos hasta hoy no ha pasado en esa instancia legislativa.

Desde el momento en que López Obrador prefirió a Televisión Azteca, y de que la televisora del Ajusco abrió su señal al candidato presidencial del PRD, la versión que nos ocupa parece tener sentido, sobre todo si se toma en cuenta que semanas después de que los partidos representados en la Cámara de Diputados -incluido el PRD- aprobaron por unanimidad la nueva ley de radio y televisión, el propio PRD se opuso a esa reforma en el Senado. ¿Por qué ese cambio de criterio entre los perredistas? Porque Televisa no mordió el anzuelo, porque se negó a una alianza con AMLO.

Alianza que habría aceptado Televisión Azteca, empresa que según López Obrador le ofreció 115 programas de 30 minutos cada uno, a un precio de 290 mil pesos por programa, con un costo total de 18 millones de pesos, más Impuesto al Valor Agregado. Y la de AMLO con Azteca es una alianza política, porque el candidato presidencial del PRD pagó por 30 minutos de tiempo aire, lo que cualquier anunciante pagaría a Azteca, en el mismo horario, por un minuto. ¿Por qué ese precio preferencial? Sólo se explica por la existencia de una alianza político electoral.

Falta saber si además esa alianza se extiende a un trato preferencial en los informativos de la empresa del Ajusco.

Pero hay indicios de que la versión que desarrollamos sea parcial en cuanto a que Televisa no tiene candidato presidencial. En todo caso, quizá lo correcto sería decir que Andrés Manuel López Obrador no es el candidato de Televisa, porque todos saben que los promotores no sólo de la ley de radio y televisión aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados, en diciembre pasado, sino de la reforma al reglamento que obligaba a los medios electrónicos a pagar con el 12.5% del tiempo al Estado, fueron precisamente el PRI, el PAN y el gobierno en turno. Televisa parece no estar con la candidatura de López Obrador.

Y entonces aparece la pregunta obligada: ¿Tampoco está con Roberto Madrazo o con Felipe Calderón? Al tiempo.

En el camino

Por cierto, Martha Zamarripa es la conductora del infomercial de AMLO en Azteca. Se le recuerda aguerrida, crítica, imparcial. Pero todo eso es historia.

aleman2@prodigy.net.mx


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Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.
 
 

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