|
Día clave para Ford CuautitlánHoy es un día importante para los trabajadores de la planta de Ford en Cuautitlán Izcalli, estado de México. Se espera que desde el cuartel general de la automotriz estadounidense, a cargo de William Clay Ford, Jr., en Dearborn, Michigan, se anuncien nuevas medidas en el intento de mejorar el perfil competitivo de la compañía que ha sido severamente golpeada en los últimos años, a tal grado que se ha puesto en riesgo la salud financiera del otrora gigante automotriz norteamericano. El anuncio que -de acuerdo con diversos reportes de la prensa estadounidense se dará a conocer hoy lunes- incluiría un agresivo plan de recorte de personal para los próximos años, el cierre de plantas en Norteamérica y diversos cambios en la oferta de modelos de vehículos que la firma produce y comercializa en todo el mundo. De acuerdo con estas versiones de prensa, el anuncio hará cimbrar al personal que labora en las 34 plantas que tiene la empresa en Norteamérica. La planta automotriz ubicada en el municipio de Cuautitlán Izcalli, en el estado de México -una de las tres que Ford tiene en México, las otras dos están ubicadas en Sonora y Chihuahua- ha sido mencionada desde hace tiempo por diversos reportes de análisis como una de las candidatas a ser cerradas. La semana pasada los analistas de Global Insight, una firma de investigación, volvieron a mencionar a la planta de Cuautitlán como una de las cinco plantas que podrían ser cerradas junto a la ubicada en Atlanta, San Luis (Missouri), Saint Paul (Minnesota) y Saint Thomas (Ontario). De acuerdo con la firma de investigación la planta de Cuautitlán esta subutilizada. Lejos parecen quedar los tiempos en que Ford anunciaba con bombos y platillos a una de sus plantas más modernas y grandes. En el año 1964 el mismo Henry Ford II inauguró en Cuautitlán lo que sería la apertura de su complejo industrial más importante de los años 60. Aquel que en más de un millón de metros cuadrados al norte de la ciudad de México ensamblaría los potentes camiones y los modernos automóviles de Ford que circularían por los caminos y las calles de México. Eran otras épocas, con un mercado automotriz mexicano prácticamente cerrado a la competencia externa y con una industria automotriz mundial dominada completamente por las compañías estadounidenses. Pero el mundo cambió y parece ser que Ford -al igual que General Motors- no modificaron sus estructuras ni sus estrategias lo suficiente como para adaptarse a las nuevas condiciones y exigencias del consumidor, de la competencia y de los procesos de producción globales. Un dato es contundente al respecto: la participación de Ford en el mercado de vehículos en Estados Unidos fue de 17.4% al finalizar 2005, la participación más baja desde los años veinte. No queda duda que se han cometido errores que ahora los jerarcas de la compañía están intentando rectificar a través de un plan que pone énfasis en "regresar a los básicos". No es para menos. No sólo se ha deteriorado la percepción de calidad de los vehículos que produce la empresa entre los consumidores estadounidenses frente a sus rivales japoneses, impactando fuertemente en sus ventas; sino que también Ford enfrenta un serio problema de capacidad utilizada. El miércoles pasado Ron Harbour, presidente de Harbor Consulting, le dijo a Reuters que Ford utiliza sólo 79% de su capacidad de producción en Norteamérica, por debajo de 87% de General Motors, muy lejos de 93% de Daimler Chrysler y aún más de las japonesas Honda y Nissan que superan 95% en promedio. Caso aparte es Toyota, líder en este rubro. Precisamente la planta de Cuautitlán es señalada por ser una de las que tienen un bajo nivel de capacidad utilizada y su producción se dirige básicamente al mercado mexicano. Las decisiones que hoy anunciará Ford serán drásticas porque la situación de la compañía así lo reclama y el mercado también. El viernes se anunció un recorte de 25 mil trabajadores remunerados para los próximos cuatro años, a la vez que la acción de la empresa caía 3.9% a 8.2 dólares, cuando hace un año el precio era de 13 dólares por acción. Estas cifras han desatado una serie de especulaciones y comentarios acerca de las medidas precisas que la compañía anunciará este lunes junto con los resultados financieros sobre 2005. El mes pasado el Detroit News -uno de los diarios con mejor información sobre la industria automotriz- reportó que Ford estaba cerca de tomar la decisión de cerrar al menos 10 plantas y despedir entre 25 y 30 mil trabajadores. El periódico USA Today fue mas allá en un reporte que publicó el viernes. Dijo que Ford también anunciará este lunes que parará la producción de minivans dado que en 2005 sus ventas cayeron 25% y que en México se comercializan bajo el nombre de Freestar. Lo cierto es que la crisis que vive Ford en Estados Unidos inevitablemente tendrá un impacto en sus operaciones en México por el simple hecho de que la producción de las factorías automotrices en México tiene como destino principal el mercado de Estados Unidos. En general la marcha de Ford de México ha ido bien y sus ventas han seguido creciendo bajo la dirección de Louise Goeser en un mercado interno dinámico. Los vehículos de la marca Lincoln han mostrado un buen desempeño en ventas y modelos como el EcoSport, importada de Brasil, han sido todo un éxito en el mercado local. La pregunta que nos hacemos es si la profunda revisión de costos que está haciendo Ford en Norteamérica, que le lleva a tomar drásticas decisiones como las que aquí hemos comentado, no debería ser una oportunidad para México. Las plantas que Ford tiene instaladas en el país son altamente competitivas y muy probablemente -no tengo los datos a la mano- con márgenes superiores a las de sus similares en Estados Unidos y Canadá. Hoy, lamentablemente, la noticia más esperada en el municipio de Cuautitlán Izcalli -cuyo desarrollo urbano y social está íntimamente ligado a la presencia de la planta automotriz en aquel lugar- tiene que ver con el futuro de los empleados y trabajadores de Ford de México. SÍGALE LA PISTA. 1. EL RIESGO LLAMADO CHÁVEZ.- Las agresiones del presidente venezolano Hugo Chávez a la vida interna de otros países en América Latina son ya motivo de seria preocupación. Ante la cercanía de la elección presidencial en Perú, el presidente venezolano ha apoyado abiertamente al candidato Ollanta Humala, un ferviente admirador de la causa chavista, lo que le ha ganado fuertes enfrentamientos con el presidente peruano Alejandro Toledo. Hace unos días Toledo le dijo a Chávez: "Una cosa es ser elegido democráticamente y otra, gobernar democráticamente". La frase define bien no sólo al mandatario venezolano, sino también a varios de los mandatarios y candidatos presidenciales de América Latina -de izquierda o derecha- con tendencias mesiánicas, que son un riesgo para la región. La adolescente democracia latinoamericana vive una dura prueba a su corta edad. Más allá de las elecciones, la democracia deberá ser un estilo de vida de los pueblos que en el caso latinoamericano, sólo Chile ha dado muestras de ello. 2. ALEXIS ROVZAR EN SCOTIABANK.- El jueves pasado en Toroto se anunció el nombramiento de Alexis Rovzar de la Torre como miembro del Consejo de Administración del banco canadiense Scotiabank y miembro de los comités de gobierno corporativo y pensiones de la institución financiera. Rovzar es un abogado corporativo mexicano reconocido en América Latina, socio de White & Case y miembro de consejos de administración en empresas como Bimbo, FEMSA y Comex. sgarcia@elsemanario.com.mx
|