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Los juegos del poderEL puente Guadalupe-Reyes es un momento propicio no sólo para el descanso, el repaso de lo que fue el año que termina y para renovar los votos respecto del futuro. También es tiempo de olvidarse de los grandes problemas nacionales, que a todos aquejan, y hasta de la novedosa tregua electoral. Pero ese puente también es un momento propicio para una que otra maniobra política que, siempre o casi siempre, pasa inadvertida, ya que la mayoría de los ciudadanos están ajenos a las noticias. Así, por ejemplo, al inicio del Guadalupe-Reyes de 1988, precisamente el 12 de diciembre de ese año, el PAN y el PRI en la Cámara de Diputados decidieron aprobar la conversión del Fobaproa en IPAB, esa descomunal deuda de los bancos, que por obra y gracia de los señores legisladores pasó a formar parte de la deuda de todos los mexicanos. Y por cierto, ese 12 de diciembre le correspondió al entonces diputado federal del PAN, Santiago Creel, hacer la defensa de esa cuestionable decisión. El Guadalupe-Reyes, para efectos políticos, es una suerte de sabadazo, de maniobra en lo oscurito que cuenta con el desinterés ciudadano, al tiempo que los medios de comunicación y los espacios de análisis y crítica descansan. Es, pues, el mejor momento para la maniobra y el albazo políticos. Y ese parece ser el caso de lo que se prepara en el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina (PASC), en donde -como le informamos ayer-, se tiene todo listo para operar una suerte de "golpe de Estado", que busca desconocer a la actual mesa directiva del Consejo Político Federado, con lo que el ala socialdemócra-ta del PASC se hará del control total del partido y prácticamente echará de todas las posiciones de poder al sector campesino del propio partido. Como lo expusimos ayer en este espacio, hay una guerra feroz entre los dos sectores que se sumaron para dar forma al naciente Partido Alternativa; los integrantes del grupo socialdemócrata que encabezan Patricia Mercado y Alberto Begñé, y los campesinos, que son jefaturados por Ignacio Irys Salomón. Éstos impugnaron la imposición de Patricia Mercado como candida-ta presidencial, mientras que aquéllos se han dado a la tarea de echar del partido a los campesinos. En el fondo, en una escaramuza que ha contado con la complicidad del Guadalupe-Reyes, aparece una sorda lucha de poder, más que una disputa por razones ideológicas. Y en esa guerra el paso siguiente es, precisamente, la purga. Ya circula entre dirigentes de Alternativa el proyecto de Con-vocatoria Extraordinaria al Tercer Pleno del Consejo Político Federado, que es el órgano máximo del partido -convocatoria que se podría publicar en cualquier mo-mento del puente Guadalupe-Reyes-, y que en su "orden del día" establece precisamen-te los mecanismos previstos para llevar adelante la "purga" contra el sector cam-pesino, por parte del ala socialdemócrata del PASC. El documento en cuestión que, reiteramos, es sólo un proyecto, dice en los numerales 2 y 3 de la "orden del día": "Designación de la nueva directiva del Consejo Político Federado", y "Ajustes a la integración del Comité Ejecutivo Federado", respectivamente. ¿Qué quiere decir lo anterior? Casi nada. Resulta que la presidencia del Consejo Político Federado está en manos del sector campesino de Alternativa, y si los numerales 2 y 3 de la orden del día del Pleno proponen una nueva mesa directiva del Con-sejo Político y ajustes al Comité Ejecu-tivo, lo que se propone es quitar al sector campesino de los cuadros dirigentes. En pocas palabras, un albazo. Pero no es todo, en el numeral 5 de la citada convocatoria, se proponen "modificaciones a la Convocatoria para la selección de Candidaturas a Diputados y Senadores por el principio de mayoría relativa para el proceso electoral de 2006..." Es decir, que una vez echados los campesinos de los órganos directivos del partido, se modificarán las reglas del juego para seleccionar a los candidatos a diputados y senadores. Así, serán candidatos a esas posiciones de elección popular sólo los amigos de los virtuales dueños del Partido Alternativa; Patricia Mercado y Alberto Begñé. Y no, tampoco se trata del final. El poder en un partido político, dicen los teóricos del tema, no se comparte. Por eso, el nume-ral 6 del proyecto de Convocatoria, dice: "Acuerdo por el que el Consejo Político Federado delega en el Comité Ejecutivo Federado la facultad para aprobar listas de candidaturas a diputados y senadores para el proceso federal electoral por la vía plurinominal y de mayoría relativa". Otra vez vale la pregunta: ¿Qué quiere decir lo anterior? Que el control total del partido, y de las candidaturas a puestos de elección popular estarán en manos sólo del presidente del Comité Ejecutivo, es decir, del señor Alberto Begñé, que es el socio de Patricia Mercado, y que son la mancuerna que al final de cuentas se apro-piará del nuevo partido. En conjunto se trata de una maniobra bien calculada. Primero se remueve a la Directiva del Consejo Político Federado, para echar a los campesinos y en su lugar colocar a personajes afines a Mercado y Begñé. Segundo, se hacen los ajustes en el Comité Ejecutivo, para también dejar fuera al ala campesina. Tercero, se reforman las reglas del juego para la selección de candidatos a puestos de elección popular: diputados y senadores, y al final, con todo el nuevo aparato anterior, se deja en manos del presidente del partido todo el poder para palomear a los candidatos a puestos de elección popular. Frente a tamañas maniobras y semejante purga, el PRI se habría quedado en calidad de lactante. Pero tampoco ahí termina el escándalo. Resulta que el ala socialdemócrata de Alternativa, es decir Patricia Mercado y Alberto Begñé, no dan "paso sin huarache". Cuentan entre sus socios y amigos nada menos que con María del Carmen Alanís. ¿Se acuerdan de ese nombre? Pues sí, es nada menos que la ex se-cretaria ejecutiva del IFE -cargo al que renunció apenas el 29 de septiembre pasado-, quien jerárquicamente era algo así como la número dos del IFE. Pues bien, la señora Alanís ha sido desde siempre "juez y parte" interesada en el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina. Como funcionaria de primer nivel del IFE habría favorecido el registro de ese partido, y ahora como socia, amiga y asesora de Patricia Mercado y de Alberto Begñé, es quien se encarga de toda la parte legal del PASC. Un documento fechado el 15 de diciembre de 2005, salido de la oficina de María del Carmen Alanís -y que hasta tiene el número telefónico celular de la ex secretaria Ejecutiva del IFE-, detalla la maniobra que de un momento a otro llevarán adelante Patricia Mercado y Alberto Begñé. Más aún, hay indicios de que la propia María del Carmen Alanís se habría encargado de llevar adelante la defensa de la candidatura presidencial de Patricia Mercado ante el Tribunal Federal Electoral, y que habría existido tráfico de influencias para que el citado Tribunal ratificara dicha candidatura presidencial. Pero de eso y de muchas otras cosas les hablaremos el año venidero. Nos vamos de vacaciones, y regresamos el domingo 8 de enero. Felicidades a todos. aleman2@prodigy.net.mx
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