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Agronegocios, ¿tienen futuro? El entorno de negocios y muchos proyectos que fracasaron son las primeras objeciones para que los empresarios se animen a invertir en el campo mexicano; aunque existen ejemplos que demuestran que con planeación pueden ser muy exitosos Hace unos días la Fundación Mexicana para la Investigación Agropecuaria y Forestal (Fumiaf), que dirige Jaime Costa Lavín, organizó un foro para mostrar algunas opciones viables de inversión en el campo mexicano. En el país la vocación empresarial para actividades agropecuarias es limitada por el entorno y por experiencias poco alentadoras de proyectos o incluso compañías que fracasaron en su intento por lograr niveles de rentabilidad atractivos o implementar un modelo de negocios sustentable. Sólo como un ejemplo está el caso de Agroindustrial Exportadora (Agriexp), empresa que era propiedad del empresario Ricardo Alcalá, y la única en su tipo que aún cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores. Agriexp se dedicaba básicamente al procesamiento de frutas y la exportación de vegetales congelados pero decisiones estratégicas poco afortunadas y el crecimiento de su deuda literalmente terminó con la compañía que trató, sin éxito, de incorporar algún socio para salir a flote. Finalmente la empresa entró en fase de liquidación, saldrá de la BMV y para saldar sus deudas entregó a Banamex y al California Commerce Bank sus activos. Aunque hay iniciativas más afortunadas y con perspectivas más favorables, como el caso del Grupo Agros que se constituyó hace más de 10 años con el objetivo de aprovechar la mayor apertura económica del país. Es una empresa que acumula una inversión de 500 millones de pesos en diversos proyectos; más de 80% de los recursos provienen de inversionistas privados encabezados por Enrique Portilla Ibargüengoitia, que en algún momento dirigió la casa de bolsa Probursa, aunque también hay participación minoritaria del gobierno federal a través de Nafinsa y Bancomext, e incluso inversionistas extranjeros con poco más de 3% del capital. De las iniciativas más exitosas está la siembra de tomates en Querétaro, donde sólo este año esperan ventas por más de 10 millones de dólares; plantación de hule en Chiapas con ventas proyectadas para 2007 de 1.6 millones de dólares; nuez de la india que cultivan en Campeche, donde esperan vender 1.4 millones de dólares; árboles de Navidad que plantan en Veracruz y donde estiman alcanzar ingresos por 3 millones de dólares. Además de los proyectos de lechuga hidropónica en el estado de México y limón italiano en Yucatán, este último con un contrato de suministro a 20 años con Coca-Cola y con una proyección de ventas por 4 millones de dólares para 2007. Otro de los casos destacados es el del Fondo Chiapas, donde participan empresas como Gruma, Grupo Modelo, Grupo Mexicano de Desarrollo, los bancos Santander, HSBC, Banorte, así como la Corporación Financiera Internacional. Este año se espera que el valor de todas sus inversiones se ubique en 396 millones de pesos y para el cierre de 2006, cuando se realizará una nueva inyección de capital, lleguen a 504 millones de pesos, un aumento de 27%. Aunque su mayor inversión está en el parque del Cañón del Sumidero participa en cultivos de hule, vainilla y palma africana, esta última es su principal apuesta en el rubro de agronegocios ante el potencial en el uso de este tipo de aceite en el mundo y el déficit nacional. Un punto importante a destacar es que los recientes huracanes no tuvieron impactos de consideración en los proyectos del fondo; la previsión y planeación jugó un papel importante para minimizar los efectos. Los agronegocios en México todavía tienen muchos obstáculos pero existen empresarios dispuestos a seguir buscando oportunidades.
Axtel y sus litigios La empresa regiomontana se encuentra en la recta final para ingresar al mercado de valores y en su información reveló un par de litigios judiciales que enfrenta, que pese a que se encuentran en proceso el monto que involucran es considerable porque ronda los 17 millones de dólares. El primero es la querella interpuesta por Metronet por una supuesta cancelación unilateral de un contrato de servicios; la compañía reclama el pago de 4 millones de dólares. Otro de los pleitos es el que protagoniza la estadounidense Spectrasite, y que data desde 2002, por un anticipo por 13 millones de dólares que otorgó a Axtel para la venta y arrendamiento de algunas de sus torres; Spectrasite reclama el depósito mientras que la mexicana argumenta un incumplimiento de contrato. raguilar@eluniversal.com.mx |