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    Economía Informal
Macario Schettino
05 de octubre de 2005

La bomba de las pensiones

Con ingresos crecientes, las pensiones estarán entre 15% y 18% del gasto total del gobierno en los próximos años. Es decir que cerca de 20 centavos de cada peso que gasta el gobierno no van a educación o salud, sino a pagar las jubilaciones

La salida de Santiago Levy de la dirección del IMSS trae de nuevo a la mesa el tema de las pensiones. La razón de su salida no está clara, pero eso es un tema más apropiado para el análisis político, que no es el objetivo de esta columna. Más bien nos vamos a enfocar en la cuestión económica: de qué tamaño es el problema de las pensiones, porque con Levy o sin él, lo importante es si podemos pagarlo y cómo lo haremos.

Desafortunadamente, los datos acerca de este asunto no son fáciles de obtener. Las pensiones son contratos individuales que se ejercen cuando la persona llega a la edad, o cumple con otras condiciones, así que hablamos de varios millones de personas con características diferentes. Lo más que se puede hacer es una estimación, y nunca tendremos el dato exacto de los pasivos. Es por eso que se llaman "pasivos contingentes", deudas que no se sabe exactamente de qué tamaño serán hasta que hay que pagarlas.

Sin embargo, esto no significa que uno no deba ir guardando un dinerito para cuando haya que pagar, y desgraciadamente el gobierno mexicano no entendió esto. Me refiero al IMSS, pero también al ISSSTE, a los organismos estatales, a las universidades públicas, y a Pemex, la CFE y Luz y Fuerza. La suma de todas las deudas, estimada en 2003, alcanzaba 116% del PIB. Es, como le digo, una estimación, que ya incluye la reforma del IMSS, las Afores, que fue una gran ayuda, y deja un costo al gobierno de sólo un billón de pesos, para cubrir las pensiones de 12 millones de asegurados. En cambio, la no reforma para el caso de los trabajadores, lo que se acostumbra llamar "régimen de jubilaciones y pensiones", nos costaba en 2003, 350 mil millones de pesos para poco menos de 320 mil trabajadores. Cada trabajador del IMSS cuesta, en pensiones, alrededor de 10 trabajadores asegurados, como usted y yo.

Ahora bien, puesto que no podemos estimar correctamente el costo de la deuda total de pensiones, menos podemos estimar el pago anual que deberá hacerse. Para tener una estimación correcta necesitaríamos tener información interna de las instituciones, que no tenemos y que sólo podemos ver cuando, como en 2003, son las instituciones mismas las que publican los datos.

Por ello, lo que podemos hacer, y que resulta una estimación conservadora, es ver el comportamiento del ramo 19 del presupuesto federal, que es en donde se agrupa una parte importante del pago de pensiones. En teoría, ahí debería estar todo el pago, pero tengo mis dudas al respecto. Por ello, este dato es conservador, pero también lo es el pronóstico, porque estamos suponiendo una simple tendencia. Pero como hablamos de pensiones, esto no debe ser así, porque lo normal es que el envejecimiento de la población no ocurra de esta manera, sino conforme a su época de contratación. Y ese es el origen del crecimiento exponencial que estamos viendo en las pensiones y que no estamos reflejando en la estimación.

Adicionalmente, estoy suponiendo que el presupuesto puede crecer cosa de 5% real cada año, lo que es imposible sin una reforma fiscal, y por ello le incluyo una estimación (la línea punteada) con un crecimiento más razonable en los gastos del gobierno, prácticamente 1% real, o 5% nominal en los próximos años. En la gráfica puede usted ver lo que ocurre.

Con ingresos crecientes, las pensiones estarán entre 15% y 18% del gasto total del gobierno en los próximos años. Es decir que cerca de 20 centavos de cada peso que gasta el gobierno no van a educación o salud, sino a pagar pensiones.

Pero si no hay reforma fiscal, para 2008 estaremos ya en 20% del gasto del gobierno, y antes de que termine el próximo sexenio, la cuarta parte del gasto se irá en este renglón. Si le suma usted a esto lo que hay que pagar en Pidiregas (las inversiones que debieron realizarse con deuda adicional a la pública), para 2008 uno de cada cuatro pesos del gobierno se irá en esto.

La verdad es que esto no parece posible, porque sólo podría ocurrir si se dejan de pagar sueldos, sea a profesores, a médicos o peor, a los diputados. Parece que vamos a tener una reforma fiscal al arranque de la siguiente legislatura, porque ya empieza a estar en riesgo el dinero de los congresistas, y sólo así creo que entiendan la importancia de las reformas.

macario@macarios.com.mx

 
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PERFIL
 
Doctor en Administración, candidato a doctor en Historia. Ha sido profesor investigador en El Colegio de México y el Tecnológico de Monterrey. Es director de Investigación y Programas Doctorales del Tec de Monterrey, campus Ciudad de México, y director de la sección Finanzas de El Universal. Ha publicado 12 libros. Su columna consiste en análisis sencillos de fenómenos económicos y financieros.
 
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