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Bansefi: los desvíos y sus operadores

14/02/2018
01:59
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La investigación del presunto fraude de 69 millones de pesos que habría intentado realizar el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi) con tarjetas destinadas a los damnificados de los sismos de septiembre apunta a varios directivos de la institución.

Uno de los personajes clave es Miguel Ángel Jiménez Godínez, quien ocupa el cargo de director general adjunto de Banca Social y quien acompañó al presidente Enrique Peña Nieto y a su gabinete en los recorridos para entregar las tarjetas.

Este funcionario fue quien implementó y supervisó la entrega de las tarjetas en los lugares más afectados, principalmente en Oaxaca y Chiapas, donde se habrían cometidos los desvíos.

Jiménez Godínez es un viejo conocido del sistema político mexicano. Fue presidente y diputado federal del partido Nueva Alianza, así como un fugaz director general de la Lotería Nacional. Es famoso por haber sido uno de los principales operadores de Elba Esther Gordillo.

En abril de 2009, Jiménez Godínez renunció a la Lotería Nacional en medio de acusaciones de soborno por presuntamente haber contratado publicidad para beneficiar a candidatos del PAN en Campeche.

En el sexenio de Felipe Calderón estrechó relaciones con figuras del panismo como Juan Camilo Mouriño, Ernesto Cordero y José Antonio Meade. Tras un periodo de casi tres años en la Embajada de México en el Reino Unido regresó a asesorar al PRI, ya con Peña Nieto como presidente.

Llegó al Bansefi en 2017 junto con Virgilio Andrade, impulsado precisamente por el ahora precandidato a la Presidencia y con la venia de Luis Videgaray, a quien Andrade exoneró, al igual que al presidente Peña, de los presuntos conflictos de interés con Grupo Higa cuando era secretario de la Función Pública. Ahora, esa misma dependencia, paradójicamente, los investiga.

De igual forma, el expediente de éste y otros directivos de Bansefi está en manos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la cual, tras denuncias de damnificados que no habían recibido las tarjetas con las ayudas, inició a medianos de noviembre de 2017 la investigación. La CNBV entonces era presidida por Jaime González Aguadé, hoy enlace con empresarios de José Antonio Meade.

“Esquinas ciegas del destino, pero la investigación que inició González Aguadé en contra de Bansefi hoy tiene bajo fuego no sólo a su titular, Virgilio Andrade, sino a su jefe, el candidato del PRI-PVEM-Nueva Alianza, José Antonio Meade, a quien le han alcanzado las pedradas no sólo por su relación con Andrade, sino porque él lo designó director general del banco”, escribí aquí el 17 de enero pasado.

La jugada, sin embargo, podría tratarse de una estrategia de la maestra Elba Esther Gordillo para perjudicar al PRI y a quien va a ser su candidato a la Presidencia de la República a través de quien fue uno de sus hombres de mayor confianza.

Hace unos días, Andrés Manuel López Obrador suscribió un acuerdo con maestros integrantes del movimiento Redes Sociales Progresistas, creado por Fernando González Sánchez, yerno de Elba Esther Gordillo y amigo de Jiménez Godínez.

Otros de los investigados por el presunto fraude del Bansefi son Lilia Malvido Flores, directora general adjunta de Administración y Luis Ángel Rodríguez Alemán, director general adjunto de Tecnología y Operaciones.

De acuerdo con fuentes, Malvido Flores además enfrenta investigaciones por aprobar la entrega de viáticos y pasajes de avión a directores del banco por montos estratosféricos. En la práctica, el poder de esta funcionaria está por encima del Órgano Interno de Control que hace las auditorías, pues son bloqueadas señalando que “ella opera por instrucciones de su jefe”.

Malvido Flores fue directora general de Programación y Presupuesto en la Secretaría de la Función Pública y encargada de la Oficialía Mayor con Virgilio Andrade, quien estaría cerca de dejar la dirección del Bansefi otra vez por un desempeño más que cuestionable.

Homex, ¿el principio del final? Como lo anticipamos el 29 de enero pasado, Eustaquio de Nicolás dejó de ser el presidente del Consejo de Administración de Homex. Llevaba meses sin aparecerse en las oficinas de la desarrolladora de vivienda. Sobre todo ahora que el Bank of America Merrill Lynch interpuso una demanda mercantil en contra de él y su hermano Gerardo de Nicolás por el pago de 25 millones de pesos.

En su lugar fueron nombrados William J. Crombie y Adolfo del Cueto como nuevo presidente y vicepresidente, respectivamente.

En abril de 2016 la SEC de Estados Unidos les notificó su intención de llevar a cabo una acción en su contra por presuntas violaciones a disposiciones antifraude relacionadas con registros contables, lo cual ocasionó que se abrieran indagatorias en contra de Gerardo de Nicolás, su CEO, y de Carlos Moctezuma, el director financiero, quienes se separaron de la empresa. Eustaquio de Nicolás, fundador, presidente del Consejo de Administración y cabeza más visible de Homex, tomó el cargo de director general.

Sin embargo, los acreedores y accionistas de la empresa no quedaron satisfechos con el enroque y en abril del año pasado, José Alberto Baños tomó la dirección general.

Ayer se materializó, finalmente, la salida de Tato de la presidencia. ¿Es el final de la familia de Nicolás en Homex o el principio del final?

 

Twitter: @MarioMal
Correo: [email protected]

Mario Maldonado es periodista de formación. Se graduó de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y se ha especializado en asuntos de negocios, finanzas y economía en instituciones de México y...

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