Venezuela en el corazón

Una de las mayores satisfacciones de un demócrata que gobierna es la de poder defender con hechos concretos la libertad, los Derechos Humanos y la dignidad del periodismo independiente. Es una satisfacción, pero sobre todo una obligación. Recordarlo es especialmente significativo esta semana en la que las Naciones Unidas inician una campaña de un año entero de celebración del cincuenta aniversario de los dos Pactos Internacionales de Derechos Humanos.

Sentimientos a flor de piel

Santiago Yedra Aviña

¿Dónde me agarró el temblor? Iba en avenida Xola a la altura de la torre Axxa , iba manejado y en un primer momento sentí que le habia pegado a una de las bollas del metrobus, pero el movimiento siguió. Me estacioné en los carriles centrales y comencé a ver como todo se movía y el caos comenzaba a inundar las calles.

El héroe del multifamiliar Tlalpan

Miguel Sánchez 

Víctor, un empresario de la industria de IT, se ofreció como voluntario en las labores de rescate en el Multifamiliar Tlalpan. En un inicio colaboró en la remoción de escombro y posteriormente brindó apoyo para colocar “polines” como soporte de las losas colapsadas en una zona de alto riesgo. En el segundo día de participación, el grupo de salvamento Israelita le solicitó asistir a sus homólogos Japoneses para el reforzamiento de los túneles que llevarían a salvar algunas vidas.

¿Que porque participé luego del sismo del 19 de septiembre?

Daniel Almazán Jiménez

Por convicción, y porque en este tipo de casos, no se puede pensar en otra cosa que no sea el rescate de nuestros amigos y familiares, de conocidos y desconocidos, de hombres y mujeres pero también de uno mismo que aunque no haya quedado atrapado entre los escombros, si me vi comprometido de levantar piedra por piedra hasta recuperar el último cuerpo entre sus familiares.

La satisfacción de ayudar

Cuando ocurría el sismo de 1985 yo teníaa solo 2 años y aunque muchos no me creen, recuerdo haber estado en las escaleras de mi casa en Zitácuaro, Michoacán, sujetándome del barandal viendo cómo todo se moví­a y escuchaba los gritos de una de mis tías diciendo que estaba temblando. Así­ fue como conocí­ lo que era un temblor y al no tener televisión, conocí­ las historias de dicho terremoto a la distancia de los años. Hemos hecho simulacros y de vez en cuando ha temblado en Toluca, donde ahora radico, pero afortunadamente siempre se habí­an sentido muy leves.

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