Pedirán comparecencia de director del Metrobús
Ella Grajeda
El Universal

Martes 13 de enero de 2009



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Herlinda Hernández camina con dificultad sobre la avenida San Juan, a unos metros de donde se encuentra la estación Tepalcates, de la línea 2 del Metrobús. De la banqueta sobresalen varillas, hay hoyos en el piso y coladeras destapadas. Ella tiene que voltear a todos lados. Teme ser atropellada por el metrobús o un auto. No es para menos.

El carril destinado para los automóviles apenas tiene el ancho de una ciclovía —un metro y medio— en uno de sus tramos, y el metrobús en el cruce de San Juan y Zaragoza tiene que compartir su espacio con camiones, peseras y hasta tráileres.

La peligrosidad aumenta porque en la esquina se encuentra una gasolinera, que en caso de un accidente se podría convertir en una verdadera bomba.

Lo peor de todo es que no hay suficientes policías, ni puentes peatonales y mucho menos señalizaciones. Ante esta situación, el diputado local Agustín Castilla comentó que solicitará la comparecencia del director del Metrobús, Guillermo Calderón, para explicar las irregularidades en materia de protección civil que existen en esta línea.

A pie y a bordo de este medio de transporte, el legislador realizó un recorrido con vecinos para conocer los problemas que enfrentan a diario: entre las estaciones Tepalcates y Constitución de Apatzingán los automovilistas invaden los carriles confinados para dar vuelta, en algunos casos obligados por el pequeño espacio del arroyo.

Estas maniobras ocurren aun en presencia de policías y, según el legislador y vecinos, algunos uniformados aprovechan la situación para pedir una mordida a cambio de no imponer multas.

Otro caso es en la unidad Cuchilla del Moral III, ubicada en Río Frío, límite entre Iztapalapa e Iztacalco, donde los vecinos están en riesgo constante debido al reducidas banquetas, la falta de puentes peatonales en cada uno de los cruces y de señalizaciones. No hay tampoco rampas para discapacitados.

Carlos Barragán, uno de los administradores de esta unidad, comentó que cruzar la calle es toda una hazaña, y cuando un vecino sale en su auto tiene que invadir el carril del Metrobús, saltando los bolardos, mientras que en otro tramo éstos no existen para que los tráileres de Elecktra puedan circular sin ningún problema. “¿Somos vecinos de tercera categoría o qué?”, preguntó.

 



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