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| Socorristas que salvan a perros |
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Rebeca Jiménez Corresponsal
El Universal Martes 13 de enero de 2009 |
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Cinco integrantes de la asociación Cambia un Destino se especializan en rescatar a canes abandonados, atropellados o que sufren maltrato
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tita.jimenez@eluniversal.com.mx
Son pocos los socorristas que laboran en el rescate y auxilio de perros atropellados, atrapados en barrancas o en el Metro; lesionados por disparos de armas e incluso quemados intencionalmente y torturados, tanto en el Distrito Federal como en municipios metropolitanos del valle de México. George, un boxer que fue quemado en el lomo con aceite hirviendo, quien además tenía un tumor en la cola, fue rescatado por Rogelio Huerta Hernández, quien encabeza la labor de cinco socorristas de la asociación civil Cambia un Destino. Más que el sacrificio en los antirrábicos, que debe ser sin sufrimiento, “nos preocupa la crueldad y la indiferencia que provoca la gente a las mascotas”. “Un perro amarrado bajo un lavadero, abandonado en un azotea o en un patio, sin agua y sin comida, al que no esterilizan, vacunan ni desparasitan; hasta los casos de animales mutilados por agresiones”, son casos de crueldad cotidiana que la mayoría de la gente ignora, apuntó Rogelio. El trabajo prioritario de estos socorristas urbanos, es el rescate de perros atropellados en Periférico y Circuito Interior, y avenidas como la Central, Zaragoza y Ermita Iztapalapa; de las vías del Metro, en donde los animales quedan atrapados. En las vías del Metro, en la estación Olímpica, en Ecatepec, quedaron atrapados dos perros, quienes presuntamente descendieron por la escalinata de los andenes y ahí sufrieron descargas eléctricas; los socorristas debieron esperar a que bajaran la energía eléctrica del STC para encontrar a los dos animales con un grado de estrés y sufrimiento, que los obligó a sacrificarlos con una inyección. Cambia un Destino recibe un promedio de cinco llamados de auxilio al día, en sus teléfonos 5219-3610 y 11, las cuales atienden de forma altruista. “Sólo pedimos una cooperación que nos permita solventar el gasto de gasolina y el costo de los medicamentos”, afirmó Huerta. “Casi nadie apoya con dinero nuestra labor, sólo una tercera parte de las personas que solicitan algún rescate, cooperan. No por ello dejamos de hacer nuestro trabajo, que es socorrer a los animales que están sufriendo. “Hay mucha gente que acostumbra deshacerse de sus mascotas mientras circula por Anillo Periférico o calzada Zaragoza. A nosotros nos toca ir por ellos antes de que sean atropellados, o rescatarlos si están lesionados”, reiteraron.
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