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| Ciudad lenta, con o sin vacacionistas |
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Edith Martínez
El Universal Jueves 08 de enero de 2009 |
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En Tláhuac, vecinos regulan el tráfico ante ausencia de policías
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edith.martinez@eluniversal.com.mx
El regreso a clases de los niños no marcó la diferencia del tránsito, de por sí lento en avenida Tláhuac. “Ya es normal que esté así de lleno de carros”, expresó Marco Antonio González, conductor. Y es que las obras de construcción de la línea 12 del Metro sobre dicha vialidad reducen los carriles, lo que obliga a los automovilistas a bajar su velocidad. A eso se suma la tardanza del cambio de luces en los semáforos y la falta de puentes peatonales, en algunos casos, y en otros, las largas distancias que hay entre ellos. En un recorrido realizado ayer por EL UNIVERSAL, se pudieron identificar tres puntos conflictivos sobre la avenida Tláhuac: el primero a la altura de Zapotitlán, el segundo en el cruce de Periférico y dicha vialidad y un tercero en la intersección con la avenida Tasqueña, aunque ahí no hay zona de obra. Los trabajadores de la Línea Dorada son los encargados de agilizar el tránsito ante la falta de policías que se ocupen de ello, a excepción del cruce de Periférico y Tláhuac donde una patrulla permaneció sólo un par de horas y antes de las 10 de la mañana se retiró. Una mujer, quien no quiso dar su nombre, armada con un silbato y una banderola naranja, organizaba el tránsito en Zapotitlán. “Mientras no haya gente que cruce hay que darle el paso a los carros, porque si no se hace un relajo, y ahora que ya regresaron a la escuela empeoró, luego luego se ve”, detalló. Mientras ella intenta mantener el orden algunos peatones prefieren torear a los autos y un motociclista decide invadir el carril confinado para las obras ante el enojo de los trabajadores que acomodaban las vallas y los conos para evitar que los carros pasaran por ahí. Darío Nápoles llevaba 20 minutos “atorado” en un trayecto de a penas un kilómetro; “sin embargo, no nos queda de otra”. La razón, es que faltan alternativas viales y los microbuses hacen paradas cada dos minutos, sin importarles que obstruyan el único carril. El fin de la temporada vacacional fue evidente en el aumento de carros y gente en las calles desde las ocho de la mañana, una hora después los conflictos viales se agravaron. La muestra eran los microbuses y camiones de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) que circulaban a su máxima capacidad. La gente que viajaba en los escalones aprovechaban el rojo del semáforo de Periférico y avenida Tláhuac para descansar el pie sobre el pavimento, pues en cuanto avanzaban tenían que sostenerse con solo uno.
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