El caos debajo de la pintura
Rebeca Jiménez
El Universal

Martes 02 de diciembre de 2008

La unidad El Rosario enfrenta problemas de inseguridad, hacinamiento e invasión de áreas comunes. El municipio de Tlalnepantla inició una campaña de remozamiento

 

tita.jimenez@eluniversal.com.mx

TLALNEPANTLA, Méx.— Con pintura cubrirán el deterioro que enfrenta San Pedro Xalpa y El Rosario, la unidad habitacional más grande de América Latina, creada hace 35 años, en donde viven más de 200 mil personas —la mayoría de ellas hacinadas en reducidos departamentos—, en una zona con alta incidencia delictiva que se conjuga con la venta y consumo de drogas.

A la humedad, invasión de espacios comunes con jaulas, triques, tanques y muebles viejos, los vecinos de las distintas secciones de El Rosario y San Pedro Xalpa, combinan ambientes de violencia en sus hogares, en una lucha de espacios tanto en el interior de las habitaciones como en escaleras, pasillos y lugares de estacionamiento.

En los Rosarios y San Pedro Xalpa viven más de 200 mil personas en 432 edificios, afirmó el alcalde Marco Antonio Rodríguez Hurtado, quien en un intento por cambiar el entorno de abandono y deterioro, encabezó una brigada de pintores que a partir de hoy cubrirán de blanco estos edificios en un programa llamado En Tlalnepantla nos Pinta Bien, al que destinó un monto de 10 millones de pesos.

Sin embargo, decenas de mujeres se acercaron al edil para solicitar su apoyo, “para terminar con las humedades” en techos y muros, así como para poner luminarias en las zonas oscuras e inaccesibles de El Rosario, como en la sección de Las Brujas, a donde sólo se puede entrar caminando por un laberinto de pasillos.

Edificios en ruinas

“Llegamos aquí hace más de 30 años, la mayoría veníamos de vivir en vecindades y nos fuimos acomodando con nuestros hijos en nuestros departamentos chiquitos pero nuevos, donde primero sacamos al pasillo la bicicleta, la escoba y después los tendederos, después la casa del perro y algunos muebles”, apuntó doña Eufemia, quien habita en Las Brujas, donde de día “sólo entran los valientes o los conocidos, pero durante la noche ni la policía entra”.

Ahora, el deterioro traspasa muros, puertas y ventanas al igual que la humedad; por eso “pedimos apoyo para que no sólo pinten las paredes; necesitamos impermeabilizar los techos completos de los edificios, pues como cada quien se siente dueño sólo de su pedazo, sólo han puesto chapopote en su pedazo de azotea”, afirmaron entre otras Altagracia Morales y María Irma Ortiz, residentes de los deteriorados edificios.

Para otros “la pintura es lo de menos, ante tanto mariguano y adicto a tantas porquerías”, afirmó Lorenzo, vecino de Las Brujas, donde el olor a yerba quemada emana en distintos puntos.

Los Rosarios están marcados con rojo en los mapas de inseguridad elaborados por la Agencia Federal de Investigación y el ayuntamiento, afirmó el alcalde.

 



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