Confusión por ausencia de ruta 27
Sara Pantoja
El Universal

Viernes 31 de octubre de 2008

Confusión, enojo, retrasos y hasta gastos de taxi sufrieron los usuarios de la ruta 27 que ayer, en lugar de microbuses, se encontraron con autobuses de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) que, dijeron, no fueron suficientes y los dejaban con la mano estirada sin detenerse

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Confusión, enojo, retrasos y hasta gastos de taxi sufrieron los usuarios de la ruta 27 que ayer en lugar de microbuses se encontraron con autobuses de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) que, dijeron, no fueron suficientes y los dejaban con la mano estirada sin detenerse para abordarlos.

Desde las 5:30 horas, 60 autobuses de la RTP comenzaron a sustituir a 120 microbuses —lo doble— que desde este jueves y hasta el próximo 6 de noviembre fueron suspendidos a causa del accidente del pasado miércoles en el que murieron dos pasajeros y 15 más resultaron heridos.

Ariadna Montiel, directora general de la RTP, dijo en entrevista que un camión de la red tiene la capacidad de llevar el doble del número de pasajeros que un microbús por un solo costo de dos pesos.

No obstante, aclaró que este sistema funciona con paradas exclusivas, a diferencia de los microbuses, que se detienen donde el pasajero pide.

No obstante, los pasajeros experimentaron otra situación. Desde temprano comenzó su espera por la salida de las unidades. Hubo quienes se quejaron hasta en noticiarios de radio, de que sólo había dos unidades para decenas de personas que necesitaban llegar a su escuelas y trabajos.

En las esquinas, hombres y mujeres dudaban en subir a las unidades a pesar de que todas tenían el letrero: “Sustitución temporal de la ruta 27”. Incluso, algunas llevaban en letras blancas la especificación de que pasaban por las estaciones Eugenia y Coyuya del Metro. Por si fuera poco, algunos de los empleados que acompañaban al conductor anunciaba a los pasajeros dudosos: “Llegamos a Pantitlán”.

Ya a bordo de las unidades, algunos usuarios se alegraban porque ya no vivirían el peligro de viajar bajo la conducción de los choferes de la ruta 27, y hasta se portaron amables con el conductor. Otros más estaban complacidos porque sólo pagaron dos pesos por viaje y hacia las nueve de la mañana encontraron muchos asientos vacíos.

Por el contrario, en la esquina del eje 4 Sur y Cuauhtémoc, hubo usuarios molestos porque llevaban más de 15 minutos esperando el autobús.

 



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