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| Infiltrados, el as bajo la manga de Zayas |
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TEXTO ICELA LAGUNAS icela.lagunas@eluniversal.com.mx
El Universal Miércoles 09 de julio de 2008 |
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Para sacar información acerca de lo que ocurría en la discoteca New´s Divine, Guillermo Zayas González preparó a un grupo de ocho policías del sector Aragón, quienes vestidos de civil, sirvieron de indicadores para documentar las anomalías que ocurrían en el antro de Gustavo A. Madero. El jefe de Aragón, Héctor Arturo Flores, por órdenes de su superior, Guillermo Zayas, seleccionó a este comando que se hizo pasar como clientes pagando cóver para poder observar lo que ocurría en el funcionamiento del de la Nueva Atzacoalco. A pesar de que la Secretaría de Seguridad Pública no puede realizar este tipo de acciones de encubierta, se acordó que éstos “indicadores” asistieran para conocer qué tipo de alcohol se vendía, quién lo facilitaba a jóvenes y si incluso se distribuía mariguana, cocaína y pastillas. En el expediente del juzgado 19 del Reclusorio Oriente, se documenta que los indicadores ingresaron desde el jueves para proporcionar toda esta información al jefe Aragón y éste, a su vez, al director de Unipol en GAM, Guillermo Zayas. “Indiqué al director de Aragón, el mismo jueves en la noche, designar a ocho elementos para que de civil ingresaran desde un día antes a los puntos de reunión y llegar finalmente a la disco New´s Divine para que estuvieran informando o monitoreando”, relató Zayas González, hoy acusado de homicidio doloso por la Procuraduría. El viernes 20 de junio, día del operativo, se repitió la misma operación. “A las 15:30 horas los indicadores informaron que ya empezaban a reunirse jóvenes y que algunos se veían menores; decían al jefe Aragón que en los baños estaban fumando piedra”, dice el expediente del caso, en poder del juzgado 19 del Reclusorio Oriente. Los indicadores abrieron la puerta a Guillermo Zayas. En la serie de declaraciones que los mandos han hecho ante el Ministerio Público y ante el juez Rafael Guerra, algunos identifican plenamente a los indicadores. “Al llegar tocamos la puerta, nos abrió uno de los indicadores que ahí estaban, el primero que pasó fue el verificador, el persona de la delegación y el de la voz”, describió Zayas. No es la primera vez que la policía emplea este tipo de infiltraciones. Hace cuatro años, un grupo de policías vestidos de civil realizaron tareas de vigilancia en Polanco para combatir el robo a negocios, transeúntes y vehículos en Miguel Hidalgo.
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