El ‘Jefe Águila’ que intentó transformar a la policía
Icela Lagunas
El Universal

Miércoles 09 de julio de 2008



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Joel Ortega Cuevas pasó varias pruebas de fuego: clausuró bancos, expropió terrenos usados como guarida de narcos y secuestradores, se enfrentó y retiró a las organizaciones más fuertes de ambulantes de Tepito, Zócalo y Eje Central, exhibió a sicarios de la droga y se tropezó con Unipol, un ejercicio por juntar a las policías Judicial y Preventiva, que le valió el cargo de secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal.

El Jefe Águila, cuyo indicativo era utilizado entre la tropa y los 70 sectores de la ciudad, desarrolló el modelo de las Unidades de Protección Ciudadana (UPC) con las que logró cubrir las 16 delegaciones y cambiar el rostro de los uniformados.

Fue el “superpolicía de la ciudad”. Ingeniero electricista egresado del Politécnico que movió la anquilosada estructura de viejos mandos de la policía, a quienes obligó a retirarse para dar paso a los policías jóvenes, cuya edad promedio es de 25 a 30 años.

La “bodega de datos contra el crimen” es una de las aportaciones más notables. Se trata de una base de datos que acumula información de delincuentes, que cruzados con el Sistema Penitenciario, permitía conocer el historial de cada uno de los detenidos.

Ortega se posicionó como uno de los intermediarios más importantes entre el gobierno del presidente Felipe Calderón y Marcelo Ebrard ante el conflicto generado a raíz de las pasadas elecciones presidenciales.

Además, tendió puentes con la AFI, con Eduardo Medina Mora y Genaro García Luna.

Ortega libró problemas de mayor alcance, como el atentado contra el Jefe Pegaso, Julio César Sánchez Amaya, lo que originó una investigación que lo confrontó con la PGJDF.

Lo que parecía un experimento, el Mando Único Policial (Unipol), le costó el cargo.



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